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256 nombres por lista, y por qué no conviene llenarla del todo

Al terminar sabes cuánto llenar cada lista de difusión, cuándo separarla en varias y a qué hora enviarla para que no te bloqueen.

7 min de lectura

Escribes el mensaje, abres WhatsApp Business y empiezas a marcar contactos para la lista de difusión. A los 256 la aplicación te frena: no admite ni uno más. Ese número no es el problema. El problema es la tentación de llenarla entera solo porque cabe.

Ya decidiste a quién no le vas a escribir y en qué bolsa cae cada cliente. Ahora toca la parte que decide si el mensaje llega o si tu número acaba silenciado: cuánta gente metes en cada lista, quién puede estar ahí y a qué hora sale.

Por qué el límite no es el número que importa

Una lista de difusión solo entrega el mensaje a quien tiene tu número guardado en su agenda. Si un cliente te compró hace dos años y nunca te guardó, tu mensaje le llega como si fuera de un desconocido. WhatsApp lo trata distinto, y tú no te enteras: a ti te aparece como enviado igual.

Por eso el límite de 256 no es lo que te frena de verdad. Lo que te frena es mandar a 256 personas de golpe cuando solo 90 te tienen guardado y activo. El resto no recibe nada, pero cuenta igual para las alertas de spam de WhatsApp: muchos envíos, pocas respuestas, números que no interactúan.

Esa cuenta la lleva WhatsApp, no tú. No hay pantalla donde te avise de que vas camino del bloqueo. La primera señal suele ser que un mensaje tarda horas en marcarse como entregado, cuando antes tardaba segundos. Para entonces ya has mandado varias difusiones con el mismo patrón, y revertirlo cuesta semanas de silencio con esa lista.

Un contacto cuenta como activo cuando te ha respondido, comprado o al menos abierto un mensaje tuyo en los últimos tres meses. Si no tienes esa fecha apuntada en ningún sitio, cuenta los que te han escrito o comprado ese trimestre y usa esa cifra como techo real de la lista, no los 256 que permite la aplicación.

Meter a todo el mundo para no hacer dos listas

El error caro es coger la agenda entera, los 256 huecos, y mandar el mismo texto a quien compró la semana pasada y a quien preguntó el precio hace ocho meses y no contestó. Se evita al revés: la lista se llena hasta donde tiene sentido para ese mensaje concreto, no hasta donde lo permite la aplicación. Sobran huecos vacíos casi siempre, y eso está bien.

Cuánto llenar cada lista, no cuánto cabe

El hueco que sobra a propósito es casi una cuarta parte de la lista
Compró en los últimos 90 días45%
Preguntó y no compró todavía25%
Margen para altas del próximo mes10%
Huecos que dejas sin usar20%

Ese 20% que sobra no es descuido, es colchón. Cada mes se da de alta algún cliente nuevo y cada mes se cae alguno que dejó de contestar. Si llenas la lista del todo, la próxima vez que quieras meter a alguien tienes que borrar a otro, y casi siempre borras mal: quitas al último que entró en vez de al que lleva un año sin abrir nada.

Piensa en la lista como en una agenda de citas, no como en un almacén. Un almacén se llena hasta arriba porque cuanto más guardado, mejor. Una agenda se deja con huecos a propósito, porque va a entrar gente nueva la semana que viene y porque alguien va a cancelar. Si tu lista de difusión está a 256 sobre 256, ya no tiene ese margen: cada alta exige una baja manual antes, y esa baja se decide con prisa y mal.

Una lista grande o varias por bolsa

Una lista para todos, o varias por bolsa
Una lista única de 250
  • Un solo envío, menos trabajo al preparar el mensaje
  • El mismo texto tiene que servir para quien compró ayer y para quien nunca compró
  • Si algún contacto te reporta como spam, arrastra al canal entero
Tres o cuatro listas por bolsa, de 60 a 80 cada una
  • El mensaje cambia una frase según a quién va, sin rehacer el texto entero
  • Si una lista se satura o alguien reporta, no afecta a las demás
  • Cuesta un poco más montarlas la primera vez
  • Puedes probar una hora distinta en cada una y comparar quién responde antes

Cual elijo: Con más de 100 contactos activos, listas por bolsa. Con un negocio que apenas llega a 40 o 50 clientes guardados, una sola lista basta: no hay tamaño suficiente para que separar compense. Entre 60 y 100 contactos, una sola lista todavía funciona si el mensaje sirve igual para todos, y conviene separar en cuanto el texto empiece a necesitar una frase distinta según a quién va.

El horario que no delata que es una difusión

Antes de darle a enviar
  1. 1Comprueba quién te tiene guardado
    Manda un mensaje normal, de uno en uno, a los cinco contactos más recientes de la lista. Si tarda en marcarse como leído más de lo habitual, es una señal de que ese número no te tiene guardado del todo.
  2. 2Elige la franja de siempre, no una nueva
    Si tu negocio manda confirmaciones o avisos a media mañana, la difusión sale a esa misma hora. Un mensaje a las once de la noche o un domingo a primera hora se lee como publicidad aunque el texto sea idéntico al de cualquier otro día.
  3. 3Si pasas de 100 contactos, reparte en dos tandas
    Envía a la mitad de la lista y espera veinte o treinta minutos antes de la segunda tanda. Un envío masivo instantáneo es justo el patrón que activa los filtros de spam de WhatsApp.
  4. 4Verifica el número desde el que difundes
    El número de difusión tiene que ser el mismo que usas para contestar las dudas que lleguen después. Si mandas desde un número y respondes desde otro, el cliente escribe a quien le mandó el mensaje y esa conversación se pierde.
  5. 5Apunta qué lista recibió qué mensaje y cuándo
    Sin ese apunte no hay forma de saber después si el problema fue el texto, la hora o la lista mal segmentada.

Con la lista dimensionada y la hora elegida, el envío ya está listo para salir. Lo que pase después de mandarla, quién la abrió, quién compró y quién no ha vuelto a escribir, es lo que decide si la próxima difusión repite el mismo error o lo corrige, y es lo que toca ahora.

Lo que te llevas
  • Tu lista o listas dimensionadas por bolsa, sin llegar a los 256, con margen para altas y bajas del mes
  • El horario de envío decidido: el mismo en el que tu negocio ya escribe siempre, nunca uno nuevo
  • La forma de repartir en tandas si alguna lista pasa de 100 contactos
  • La primera difusión programada, con la lista y la fecha apuntadas para poder revisar qué pasó

Ponte a prueba

Responde antes de abrir cada una. Si alguna se te resiste, vuelve al apartado que la explica.

1. Tienes una lista de difusión con 240 contactos apuntados y quieres añadir a 10 clientes nuevos de este mes.

No los metes: la lista está casi al límite y no hay margen para las altas ni las bajas del mes que viene. Antes de añadir hay que sacar a los contactos que llevan meses sin responder o crear una lista nueva para los recién llegados.

2. Un negocio de barrio con 45 clientes guardados en el móvil se plantea separar la difusión en tres bolsas como le enseñaron.

Con tan pocos contactos no compensa: separar en tres listas de 15 no cambia nada porque el volumen no llega a saturar ninguna, y triplica el trabajo de preparar el mensaje. Basta con una sola lista.

3. Vas a mandar la difusión mensual a 130 contactos y quieres hacerlo lo antes posible, todos a la vez, a las nueve de la noche del sábado.

Se cambia la hora y se reparte en dos tandas. El sábado noche no es la franja en la que ese negocio suele escribir, y mandar a 130 de golpe es justo el patrón que WhatsApp asocia a spam; se envía en el horario habitual y se separa en dos grupos de 65 con veinte minutos de diferencia.

La difusión ya salió, separada y a la hora correcta. Mañana llega la parte que de verdad importa: quién la abrió, quién compró, y qué de todo esto cambias antes de la próxima.

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