Academia › Construir › Reservas y pedidos
Pon el envío gratis por encima de tu pedido medio, nunca en él
Sale sabiendo calcular, con sus propios números, desde qué importe regalar el envío sin que le cueste margen.
Ya tienes el precio de envío fijado y sabes hasta dónde reparte tu negocio. Ahora te asalta la siguiente duda: ¿deberías regalar el envío a partir de cierto importe, como hacen las tiendas grandes?
El problema no es decidir si lo haces. Es decidir el número. Si lo pones bajo, acabas regalando el envío en casi todos los pedidos sin haber conseguido nada a cambio. Si lo pones alto, el aviso de "envío gratis" se queda ahí colgado, decorativo, porque nadie llega a activarlo y deja de sonar a ventaja real.
El umbral correcto no sale de mirar a la competencia. Sale de mirar tus propios pedidos.
Por qué el umbral no puede ser tu ticket medio
El error más caro es poner el envío gratis justo en el importe que ya vendes de media. Si tu pedido medio son 24€ y el envío gratis empieza en 24€, no ha cambiado nada para tu negocio: sigues facturando lo mismo, solo que ahora el coste del envío ya no aparece como una línea aparte, sino que sale de tu bolsillo en la mitad de tus ventas.
El umbral tiene que quedar por encima de lo que el cliente compra normalmente. Así deja de ser un regalo que ya le hacías y pasa a ser un motivo para meter un producto más en la cesta antes de pagar. Esa diferencia entre lo que compraba antes y lo que compra ahora es lo único que paga el envío que le estás regalando.
Lo que pasa por debajo del umbral
Regalar el envío a partir de cierto importe no significa subir el precio del envío para los pedidos pequeños. El pedido de 12€ sigue pagando exactamente el envío plano que ya fijaste, ni un céntimo más. Si lo encareces para compensar los pedidos grandes que sí tienen envío gratis, el cliente que compra poco lo nota enseguida y siente que le están castigando por no gastar más.
El umbral no es una penalización para el que compra poco. Es una zanahoria para el que está a un paso de comprar un poco más. Esa diferencia es la que hace que el aviso funcione en vez de generar quejas.
El cálculo en tres cuentas
- 1Mira el pedido medio real
Suma el importe de tus últimos veinte o treinta pedidos y divide. No el precio que te gustaría vender, el que de verdad pagan tus clientes hoy. - 2Súmale entre un 30% y un 50%
Ese tramo de más es lo que empuja a añadir un producto, no lo que ya compraban de todas formas. Si el pedido medio son 24€, el umbral queda entre 31€ y 36€. - 3Comprueba que el margen aguanta
Calcula cuánto ganas en un pedido justo en el umbral y réstale el coste del envío. Si sigue quedando ganancia, el número es bueno. Si el envío se come casi todo lo que ganas, sube el umbral antes de anunciarlo.
Dónde se nota si el número está bien puesto
Un umbral bien puesto se nota en dos cosas al cabo de unas semanas: el pedido medio sube un poco, porque hay clientes que añaden algo para llegar al gratis, y el margen del mes no baja de golpe, porque no estás regalando el envío en la mayoría de las ventas.
Si al revisar tus números ves que casi todos los pedidos ya superan el umbral, súbelo: ha dejado de ser un empujón y se ha convertido otra vez en el precio de siempre, solo que sin la línea de envío a la vista. Revísalo cada mes, igual que revisas el precio de cada zona.
- El pedido medio real calculado a partir de tus últimas ventas, no estimado a ojo.
- El umbral de envío gratis fijado por encima de ese pedido medio, para que empuje a comprar más en lugar de regalar lo que ya vendías.
- Comprobado que el margen del pedido en el umbral sigue siendo positivo después de restar el coste del envío.
- El aviso de "te faltan X€" listo para mostrar en el carrito.
- En la próxima lección: el plazo de entrega que prometes sin fallar.