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Cada ficha lleva a su calle, no a la puerta del otro local
Cada ficha de Google enlaza a la página de su propio local, con su propio teléfono, y no a la portada ni a la del otro.
Por Yodai · Publicado el 6 de septiembre de 2026 · Actualizado el 12 de octubre de 2026
Tienes dos locales, cada uno con su ficha de Google y su calle. En tu web, cada local tiene su página, en una carpeta o en un subdominio, y esa página habla de su barrio, no de la ciudad entera.
Pero abres la ficha de Google del local nuevo, miras el campo "sitio web" y ves la misma dirección que llevas años poniendo en la ficha del primero. Eso es el trabajo de tener una página por local tirado por la borda en un solo campo.
Alguien busca desde el móvil, cerca del local nuevo. Google le enseña la ficha correcta, con la calle correcta, con el pin en el sitio exacto del mapa. Toca en "Sitio web" y el enlace le lleva a la portada, o peor, a la página del otro local. Ha hecho el camino bien y tú lo rompes en el último paso.
Piensa en una búsqueda cualquiera de una mañana entre semana: alguien en el barrio del local nuevo quiere cortarse el pelo antes de comer, busca "peluquería cerca de mí", ve tu ficha, y en dos toques decide si te llama o sigue mirando. Si el enlace de "sitio web" le enseña la dirección del otro local, a quince minutos en coche, no va a perder el tiempo llamando para preguntar si hay otro más cerca: cierra y prueba con el siguiente resultado del mapa.
El enlace no es un dato de contacto, es una promesa
El campo "sitio web" de una ficha de Google no es donde apuntas a quien ya sabe quién eres. Es donde cae alguien que no te conoce de nada, que ha buscado algo cerca de una calle concreta y que decide en unos segundos si sigue contigo o prueba con el de al lado.
Si llega a una portada que habla de dos locales, tiene que volver a decidir cuál es el suyo, y ese segundo de duda ya es una fuga. Si llega a la página del otro barrio, con otra dirección y otro teléfono, piensa directamente que se ha equivocado de negocio y cierra la pestaña.
Además, las directrices de Google piden, para cada ficha, un teléfono que conecte con esa ubicación concreta o un sitio web que la represente. Si las dos fichas comparten teléfono y además llevan a la misma página, la del local nuevo se queda sin nada que la conecte con su local.
La regla es corta. El enlace de cada ficha va a la página de ese local, la misma que escribiste en la lección anterior para ese barrio. Ni a la portada, ni al local hermano, ni a una página genérica de "nuestras tiendas". A la suya, y a ninguna otra.
- 1Abre la ficha de ese local concreto
Entra en el perfil de empresa de ese local, en Google Business Profile, no en el panel general si gestionas los dos desde la misma cuenta. - 2Mira qué URL hay en «Sitio web»
Ve a "Editar perfil" y busca el campo "Sitio web". Copia la dirección y ábrela en una pestaña nueva, mejor desde el móvil. Si ves la portada o la dirección del otro local, ahí está el problema. - 3Pon la URL de la página de ese barrio
La carpeta o el subdominio que decidiste antes, con la página que describe ese barrio, no la ciudad entera. Comprueba que empieza por https y que no lleva ningún espacio pegado, un fallo tonto y fácil de cometer al copiar y pegar. - 4Repite en la otra ficha, en sentido contrario
Cada una con la suya. Si las dos llevan a la misma URL, una de las dos no lleva a su local. - 5Revisa también el teléfono
Si el número que aparece es el central y descuelga siempre la misma persona sin saber de qué local le hablan, cámbialo por la línea directa de ese local, aunque sea un móvil de repuesto. - 6Revisa el botón de acción
Si la ficha tiene un botón de "Reservar", "Pedir cita" o de WhatsApp, comprueba que enlaza a la agenda o al número de ese local concreto, no al que ya tenías guardado en la ficha antigua cuando solo existía un local.
El enlace de "sitio web" no es el único que puede estar cruzado. El botón de acción de arriba de la ficha, el que dice "Reservar" o "Pedir cita" o el que abre WhatsApp, se configura aparte, y es fácil dejarlo enlazado al número o a la agenda del local de siempre porque es el dato que ya tenías guardado desde hace años. El local nuevo puede tener su propia agenda, su propio número de WhatsApp, y ese botón sigue mandando al de antes si nadie lo revisa a mano.
El cambio se puede hacer desde el ordenador o desde el móvil. En el ordenador, vas a tu Perfil de Empresa y eliges "Editar perfil". En el móvil, abres la app de Google Maps, tocas "Empresa", abajo a la derecha, y luego "Editar perfil". En los dos casos buscas el campo "Sitio web" y lo corriges en cada ficha, una por una. Aunque gestiones las dos desde la misma cuenta, mira cada ficha por separado antes de dar el cambio por hecho.
Copiar la ficha antigua para crear la nueva es rápido, pero arrastra el mismo enlace y el mismo teléfono sin que nadie se dé cuenta el primer día.
Cada búsqueda que llega por esa ficha acaba en una página con otra dirección y otro teléfono, y quien la ve piensa que se ha equivocado de negocio.
- Cada ficha de Google enlaza a la página de su propio barrio, nunca a la portada.
- El teléfono y el botón de acción de cada ficha son los de ese local, no los del local central.
- Has comprobado las dos fichas el mismo día, sin dejarlo para más adelante.
- Queda por comprobar buscando desde el barrio del otro local, que es la próxima lección.
Tres casos para decidir
Responde antes de abrir cada una. Si alguna se te resiste, vuelve al apartado que la explica.
1. Editas la ficha del local nuevo copiando la del primero y olvidas cambiar el campo «sitio web»: sigue apuntando a tunegocio.com/centro aunque esta ficha es la del local nuevo. ¿Qué cambias?
Pones tunegocio.com/norte, la página del local nuevo, en esa ficha. El enlace tiene que llevar a la página de ese barrio, nunca a la del local hermano ni quedarse con el del que copiaste.
2. El teléfono que aparece en las dos fichas es el mismo número central, y quien lo descuelga no sabe si preguntan por el primer local o por el nuevo hasta que el cliente lo dice. ¿Qué decides?
Das de alta una línea, aunque sea un móvil de repuesto, para cada local y la pones en su ficha. Quien llama desde la ficha de un barrio tiene que caer en alguien que ya sabe de qué local habla, sin que el cliente tenga que explicarlo.
3. Alguien busca una peluquería en el barrio de tu primer local, Google le enseña la ficha correcta con la calle correcta, pero al pulsar en el sitio web llega a una portada con un selector de «elige tu local». ¿Qué se decide?
Se cambia el enlace de esa ficha para que vaya directo a la página de ese local, sin selector de por medio. Quien ya llegó desde una búsqueda de ese barrio no tiene que volver a elegir nada que Google ya eligió por él.
Con el enlace ya corregido, la pregunta que queda no se responde mirando tu propia web, sino buscando en Google como lo haría alguien parado en la puerta del otro local.
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