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Cada ficha lleva a su calle, no a la puerta del otro local

Cada ficha de Google enlaza a la página de su propio local, con su propio teléfono, y no a la portada ni a la del otro.

7 min de lectura

Ya tienes las dos fichas separadas, cada una con su nombre y su calle. Ya decidiste si el local nuevo vive en una carpeta o en un subdominio de tu web, y ya escribiste una página que habla de ese barrio, no de la ciudad entera.

Pero abres la ficha de Google del local nuevo, miras el campo "sitio web" y ves la misma dirección que llevas años poniendo en la ficha del primero. Eso es el trabajo de las lecciones anteriores tirado por la borda en un solo campo.

Alguien busca desde el móvil, cerca del local nuevo. Google le enseña la ficha correcta, con la calle correcta, con el pin en el sitio exacto del mapa. Toca en "Sitio web" y el enlace le lleva a la portada, o peor, a la página del otro local. Ha hecho el camino bien y tú lo rompes en el último paso.

Piensa en una búsqueda cualquiera de una mañana entre semana: alguien en Benimaclet quiere cortarse el pelo antes de comer, busca "peluquería cerca de mí", ve tu ficha, y en dos toques decide si te llama o sigue mirando. Si el enlace de "sitio web" le enseña la dirección de Ruzafa, a quince minutos en coche, no va a perder el tiempo llamando para preguntar si hay otro más cerca: cierra y prueba con el siguiente resultado del mapa.

El enlace no es un dato de contacto, es una promesa

El campo "sitio web" de una ficha de Google no es donde apuntas a quien ya sabe quién eres. Es donde cae alguien que no te conoce de nada, que ha buscado algo cerca de una calle concreta y que decide en los tres segundos siguientes si sigue contigo o prueba con el de al lado.

Si llega a una portada que habla de dos locales, tiene que volver a decidir cuál es el suyo, y ese segundo de duda ya es una fuga. Si llega a la página del otro barrio, con otra dirección y otro teléfono, piensa directamente que se ha equivocado de negocio y cierra la pestaña.

Ya viste en la lección anterior que el teléfono compartido es el dato que más fusiones de fichas provoca. El enlace mal puesto es su gemelo: mismo síntoma, campo distinto, y a Google le da igual por cuál de los dos se lo digas.

La regla es corta. El enlace de cada ficha va a la página de ese local, la misma que escribiste en la lección anterior para ese barrio. Ni a la portada, ni al local hermano, ni a una página genérica de "nuestras tiendas". A la suya, y a ninguna otra.

Comprobar y corregir el enlace de cada ficha
  1. 1Abre la ficha de ese local concreto
    Entra en el perfil de empresa de ese local, en Google Business Profile, no en el panel general si gestionas los dos desde la misma cuenta.
  2. 2Mira qué URL hay en «Sitio web»
    Ve a "Editar perfil" y la pestaña "Contacto". Cópiala y ábrela en una pestaña nueva, mejor desde el móvil. Si ves la portada o la dirección del otro local, ahí está el problema.
  3. 3Pon la URL de la página de ese barrio
    La carpeta o el subdominio que decidiste antes, con la página que describe ese barrio, no la ciudad entera. Comprueba que empieza por https y que no lleva ningún espacio pegado, que es el fallo más tonto y más común al copiar y pegar.
  4. 4Repite en la otra ficha, en sentido contrario
    Cada una con la suya. Si las dos llevan a la misma URL, has vuelto a fichar como uno solo, que es justo lo que llevas cinco lecciones evitando.
  5. 5Revisa también el teléfono
    Si el número que aparece es el central y descuelga siempre la misma persona sin saber de qué local le hablan, cámbialo por la línea directa de ese local, aunque sea un móvil de repuesto.
  6. 6Revisa el botón de acción
    Si la ficha tiene un botón de "Reservar", "Pedir cita" o de WhatsApp, comprueba que enlaza a la agenda o al número de ese local concreto, no al que ya tenías guardado en la ficha antigua cuando solo existía un local.

El enlace de "sitio web" no es el único que puede estar cruzado. El botón de acción de arriba de la ficha, el que dice "Reservar" o "Pedir cita" o el que abre WhatsApp, se configura aparte, y es habitual dejarlo enlazado al número o a la agenda del local de siempre porque es el dato que ya tenías guardado desde hace años. El local nuevo puede tener su propia agenda, su propio número de WhatsApp para el panel, y ese botón sigue mandando al de antes si nadie lo revisa a mano.

El cambio se hace igual desde el ordenador que desde el móvil. Desde el ordenador entras por business.google.com. Desde el móvil, abres la app de Google Maps, tocas tu foto de perfil y luego "Tu perfil de Empresa". El camino es el mismo en los dos sitios: "Editar perfil", pestaña "Contacto", y ahí el campo que hay que corregir en cada ficha, una por una. No existe un menú compartido donde arreglar las dos a la vez, y es mejor así: te obliga a mirar cada ficha por separado antes de dar el cambio por hecho.

Cada ficha con su propia URL y su propio teléfono, ninguna comparte con la otra
FichaSitio webTeléfono
Peluquería Marta - Ruzafatunegocio.com/ruzafa96 123 45 67 (línea directa de Ruzafa)
Peluquería Marta - Benimaclettunegocio.com/benimaclet96 987 65 43 (línea directa de Benimaclet)

Copiar la ficha antigua para crear la nueva es rápido, pero arrastra el mismo enlace y el mismo teléfono sin que nadie se dé cuenta el primer día.

Por qué revisarlo el mismo día y no dejarlo pasar
Las dos fichas enlazan a la misma web durante semanasGoogle vuelve a tratarlas como una sola sede y las fusiona en los resultados

El buscador usa las señales que comparten dos fichas para decidir si son un negocio o dos, y un enlace repetido pesa igual que un teléfono repetido.

El atajo que cuesta un cliente cada semana
Google no penaliza el error al momento, y eso es lo que lo hace peligroso: pasan semanas antes de que la fusión se note en el mapa, y para entonces ya has perdido varias búsquedas sin saberlo. Revisa el enlace y el teléfono el mismo día que publiques la ficha nueva, no cuando ya lleve un mes recibiendo búsquedas mal dirigidas.
Lo que te llevas
  • Cada ficha de Google enlaza a la página de su propio barrio, nunca a la portada.
  • El teléfono y el botón de acción de cada ficha son los de ese local, no los del local central.
  • Has comprobado las dos fichas el mismo día, sin dejarlo para más adelante.
  • Queda por comprobar buscando desde el barrio del otro local, que es la próxima lección.

Tres casos para decidir

Responde antes de abrir cada una. Si alguna se te resiste, vuelve al apartado que la explica.

1. Editas la ficha del local nuevo copiando la del primero y olvidas cambiar el campo «sitio web»: sigue apuntando a tunegocio.com/ruzafa aunque esta ficha es la de Benimaclet. ¿Qué cambias?

Pones tunegocio.com/benimaclet en esa ficha. El enlace tiene que llevar a la página de ese barrio, nunca a la del local hermano ni quedarse con el del que copiaste.

2. El teléfono que aparece en las dos fichas es el mismo número central, y quien lo descuelga no sabe si preguntan por Ruzafa o por Benimaclet hasta que el cliente lo dice. ¿Qué decides?

Das de alta una línea, aunque sea un móvil de repuesto, para cada local y la pones en su ficha. Quien llama desde la ficha de un barrio tiene que caer en alguien que ya sabe de qué local habla, sin que el cliente tenga que explicarlo.

3. Alguien busca «peluquería Ruzafa», Google le enseña la ficha correcta con la calle correcta, pero al pulsar en el sitio web llega a una portada con un selector de «elige tu local». ¿Qué se decide?

Se cambia el enlace de esa ficha para que vaya directo a la página de Ruzafa, sin selector de por medio. Quien ya llegó desde una búsqueda de ese barrio no tiene que volver a elegir nada que Google ya eligió por él.

Con el enlace ya corregido, la pregunta que queda no se responde mirando tu propia web, sino buscando en Google como lo haría alguien parado en la puerta del otro local.

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