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Cada vez que subes algo nuevo, vuelve a medir
Sales sabiendo que la velocidad no se arregla una vez para siempre: se vuelve a medir cada vez que subes una foto grande, un vídeo o una fuente nueva, y tienes un número guardado con el que comparar.
Por Yodai · Publicado el 6 de septiembre de 2026 · Actualizado el 12 de octubre de 2026
Imagina que ya mediste tu web en el móvil con poca cobertura, por ejemplo con dos rayas, le quitaste peso y abrió en el tiempo que querías. La duda es otra: ¿qué pasa dentro de tres meses, cuando hayas subido veinte fotos nuevas del catálogo y un vídeo de bienvenida en la portada?
Nada, si no vuelves a mirar. Es un fallo muy común: tratar la velocidad como una reforma que se hace una vez y ya queda hecha. No es una reforma, es un jardín. Cada foto que subes, cada vídeo que añades, vuelve a echar peso encima del peso que ya habías quitado.
Cuándo repites la prueba y cuándo no
No hace falta repetir la prueba cada vez que cambias un precio, corriges una frase o añades un horario nuevo. Eso es texto: pesa tan poco que ni se nota.
Sí hace falta cada vez que subes algo que el móvil tiene que descargar entero antes de poder enseñarlo: una foto, un vídeo, una fuente nueva. Son las tres cosas que más peso pueden añadir de golpe. La diferencia es que dejan de ser un examen único y pasan a ser algo que revisas cada vez que uno de los tres reaparece.
Piénsalo así: no vigilas la báscula el día que empiezas la dieta y ya está. La miras cada vez que comes algo que sabes que pesa.
- 1Pesa el archivo antes de subirlo
Mira el tamaño de la foto o el vídeo antes de meterlo en la web, no después. Si una foto pasa del tope que te hayas puesto (por ejemplo, 300 KB), la comprimes antes de subirla, no cuando ya esté publicada. - 2Si es un vídeo, pregúntate si hace falta que cargue entero
Un vídeo de bienvenida en la portada casi nunca necesita arrancar solo. Mejor un fotograma fijo que se convierte en vídeo cuando alguien lo toca. - 3Publica y mide en el momento
Con el mismo móvil y la misma cobertura de la primera vez, por ejemplo dos rayas, entra en la página donde acabas de meter lo nuevo y cuenta cuánto tarda en abrir. - 4Compara con tu número guardado
Apunta en algún sitio fijo (una nota, un correo a ti mismo) el tiempo que conseguiste al terminar este curso. Si el nuevo tiempo se aleja más de un segundo de ese número, algo de lo que acabas de subir sobra.
- No dedicas ni un minuto mientras todo parece ir bien
- Cuando por fin lo notas, ya lo ha notado antes un cliente que se ha ido sin comprar
- El bajón de citas o de ventas llega mucho antes que la sospecha de que la web va lenta
- Un minuto con el móvil en la mano, justo después de publicar
- El baremo es siempre el mismo número guardado, así que no hay que adivinar nada
- El problema se detecta antes de que un cliente lo sufra, no después
Cuál elijo: Mide cada vez que subas una foto grande, un vídeo o una fuente nueva: es la única de las dos que te avisa a tiempo. Deja la revisión por sorpresa para las semanas en las que de verdad no has tocado nada.
- Tienes guardado el número de referencia: el tiempo que tardaba tu web en abrir al terminar este curso
- Sabes qué tres cosas obligan a repetir la prueba: una foto nueva, un vídeo nuevo, una fuente nueva
- Tienes una rutina de cuatro pasos para aplicar cada vez que subas algo de eso
- Sabes que cambiar un precio o un texto no pide volver a medir
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