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El número que importa: cuánto tarda tu web con dos rayas de cobertura
Sabrás medir en tu propio móvil, con poca cobertura, cuánto tarda de verdad tu web, y el número a partir del cual toca corregirla.
Abres tu web en el ordenador de casa, con fibra, y carga en un parpadeo. Piensas que ya está resuelta.
Pero tu cliente no la va a ver así. La va a abrir desde la calle, caminando o esperando el autobús, con el móvil marcando dos rayas de cobertura.
Ahí es donde se decide si espera unos segundos mirando una pantalla casi en blanco o si vuelve atrás y entra en la siguiente web de la lista.
No te sirve que alguien te diga "a mí me va rápido". Te hace falta un número tuyo, medido en esas condiciones, y saber a partir de qué número ese tiempo es un problema.
La prueba que vale y la que no
- Conexión rápida y señal llena
- El móvil conectado a un wifi potente, no a la red del propio operador
- Mide lo mejor que le puede pasar a tu web, no lo normal
- Dos o tres rayas, la cobertura de alguien que camina, conduce o está en un local con paredes gruesas
- Wifi apagado, solo datos del móvil
- Mide lo que de verdad se va a encontrar la mayoría de tus clientes
Cual elijo: Mide siempre en la segunda. La primera solo sirve para comparar cuánto empeora tu web al salir de casa, y casi siempre empeora más de lo que crees.
Cómo se mide, paso a paso
- 1Sal a la calle
Con tu propio móvil, apaga el wifi y deja solo datos. Busca un sitio con poca cobertura de verdad: un portal, un parking, una esquina donde el móvil ya se queja del tiempo. - 2Cierra la web si la tenías abierta antes
El móvil guarda partes de la página de visitas anteriores y eso falsea el tiempo, porque no vuelve a descargar todo. Abre una pestaña nueva o borra el historial de esa página antes de probar. - 3Cuenta desde que tocas el enlace
Con el cronómetro del propio móvil, mide hasta que veas el titular, la foto principal y el precio o el botón de reservar. No hace falta esperar a que cargue del todo, solo a que se pueda decidir algo con lo que se ve. - 4Repite tres veces
Una sola medida puede salir rara por una racha mala de cobertura justo en ese momento. Con tres intentos te quedas con el tiempo que se repite, no con el mejor ni el peor.
El número: qué significa y cuándo actuar
Con esa prueba ya tienes tu número. Ahora hace falta un criterio para leerlo, no una sensación.
Si lo esencial se ve en menos de tres segundos, tu web está bien preparada para un cliente con poca cobertura. Entre tres y seis segundos, empiezas a perder gente sin enterarte, porque quien se cansa de esperar no te llama para decírtelo, simplemente entra en otro sitio. Por encima de seis segundos, es un problema que ya te está costando clientes y toca corregirlo esta semana, no cuando tengas un rato.
Fíjate en que el objetivo no es que la web entera cargue rápido. Es que lo que decide si alguien se queda —el titular, la foto principal, el precio o el botón de reservar— aparezca rápido. El resto puede llegar un segundo después sin que nadie lo note.
Ese matiz es el que vas a usar en las próximas lecciones: no se trata de que todo pese poco, se trata de que lo primero que se ve pese poco.
- Tienes un número propio: cuánto tarda tu web en verse desde la calle, con datos móviles y poca cobertura.
- Tienes el criterio para leerlo: menos de tres segundos, bien; entre tres y seis, a vigilar; más de seis, a corregir ya.
- Sabes que lo que cuenta es la velocidad de lo esencial —titular, foto, precio o botón—, no de la página entera.
- Próxima lección: esa foto que subiste desde el móvil pesa más de lo que parece, y suele ser la primera sospechosa cuando el número sale alto.