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El número que importa: cuánto tarda tu web con dos rayas de cobertura

Sabrás medir en tu propio móvil, con poca cobertura, cuánto tarda de verdad tu web, y el número a partir del cual toca corregirla.

4 min de lectura

Abres tu web en el ordenador de casa, con fibra, y carga en un parpadeo. Piensas que ya está resuelta.

Pero tu cliente no la va a ver así. La va a abrir desde la calle, caminando o esperando el autobús, con el móvil marcando dos rayas de cobertura.

Ahí es donde se decide si espera unos segundos mirando una pantalla casi en blanco o si vuelve atrás y entra en la siguiente web de la lista.

No te sirve que alguien te diga "a mí me va rápido". Te hace falta un número tuyo, medido en esas condiciones, y saber a partir de qué número ese tiempo es un problema.

La prueba que vale y la que no

Dos formas de comprobarlo
En el wifi de casa o del negocio
  • Conexión rápida y señal llena
  • El móvil conectado a un wifi potente, no a la red del propio operador
  • Mide lo mejor que le puede pasar a tu web, no lo normal
En la calle, con datos móviles
  • Dos o tres rayas, la cobertura de alguien que camina, conduce o está en un local con paredes gruesas
  • Wifi apagado, solo datos del móvil
  • Mide lo que de verdad se va a encontrar la mayoría de tus clientes

Cual elijo: Mide siempre en la segunda. La primera solo sirve para comparar cuánto empeora tu web al salir de casa, y casi siempre empeora más de lo que crees.

Cómo se mide, paso a paso

La prueba de las dos rayas
  1. 1Sal a la calle
    Con tu propio móvil, apaga el wifi y deja solo datos. Busca un sitio con poca cobertura de verdad: un portal, un parking, una esquina donde el móvil ya se queja del tiempo.
  2. 2Cierra la web si la tenías abierta antes
    El móvil guarda partes de la página de visitas anteriores y eso falsea el tiempo, porque no vuelve a descargar todo. Abre una pestaña nueva o borra el historial de esa página antes de probar.
  3. 3Cuenta desde que tocas el enlace
    Con el cronómetro del propio móvil, mide hasta que veas el titular, la foto principal y el precio o el botón de reservar. No hace falta esperar a que cargue del todo, solo a que se pueda decidir algo con lo que se ve.
  4. 4Repite tres veces
    Una sola medida puede salir rara por una racha mala de cobertura justo en ese momento. Con tres intentos te quedas con el tiempo que se repite, no con el mejor ni el peor.

El número: qué significa y cuándo actuar

Con esa prueba ya tienes tu número. Ahora hace falta un criterio para leerlo, no una sensación.

Si lo esencial se ve en menos de tres segundos, tu web está bien preparada para un cliente con poca cobertura. Entre tres y seis segundos, empiezas a perder gente sin enterarte, porque quien se cansa de esperar no te llama para decírtelo, simplemente entra en otro sitio. Por encima de seis segundos, es un problema que ya te está costando clientes y toca corregirlo esta semana, no cuando tengas un rato.

Fíjate en que el objetivo no es que la web entera cargue rápido. Es que lo que decide si alguien se queda —el titular, la foto principal, el precio o el botón de reservar— aparezca rápido. El resto puede llegar un segundo después sin que nadie lo note.

Ese matiz es el que vas a usar en las próximas lecciones: no se trata de que todo pese poco, se trata de que lo primero que se ve pese poco.

Así se anota la medida
Web: peluqueria-ejemplo.com. Prueba: calle, datos móviles, 2 rayas, portal del edificio, wifi apagado. Se ve titular, foto y botón de reservar en: 5 segundos (media de tres intentos: 4, 5 y 6). Criterio: entre 3 y 6, a vigilar. Objetivo para la próxima medida: bajar de 5 a 3.
El error caro: fiarte del wifi
El fallo que comete casi todo el mundo es enseñar la web en el móvil pero conectado al wifi del negocio, y creer que ese tiempo es el real. Con wifi rápido, hasta una web pesada carga en un segundo, y parece que no hay nada que tocar. El problema solo aparece con datos móviles y poca cobertura, que es donde vive tu cliente buena parte del día: en la calle, en el coche, en el metro. Si solo pruebas en wifi, no vas a ver el problema hasta que te lo enseñe un cliente que se fue a la web de al lado sin decírtelo.
Lo que te llevas
  • Tienes un número propio: cuánto tarda tu web en verse desde la calle, con datos móviles y poca cobertura.
  • Tienes el criterio para leerlo: menos de tres segundos, bien; entre tres y seis, a vigilar; más de seis, a corregir ya.
  • Sabes que lo que cuenta es la velocidad de lo esencial —titular, foto, precio o botón—, no de la página entera.
  • Próxima lección: esa foto que subiste desde el móvil pesa más de lo que parece, y suele ser la primera sospechosa cuando el número sale alto.
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