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El calendario completo se firma antes de la primera hora de trabajo

Al terminar esta lección tienes el calendario de pagos entero — tramos, importes y qué dispara cada uno — escrito dentro del presupuesto y firmado antes de tocar el primer material.

5 min de lectura

Ya calculaste cuánto pesa cada tramo según lo que arriesgas en cada fase; ese cálculo no vale nada si no queda firmado antes de empezar. Le mandas el presupuesto de la reforma del baño, dice que sí, entras a trabajar. A los diez días, con el alicatado viejo ya picado y la grifería nueva esperando en el almacén, le escribes: toca el segundo pago. Y ahí, justo en el peor momento para discutir, aparece la frase: "¿pero eso cuándo habíamos quedado que era?"

No lo habíais quedado. O lo hablasteis por encima, en una llamada, y cada uno se quedó con la versión que más le convenía. Ese hueco es el que te va a costar dinero, y te va a costar justo cuando menos margen tienes: con la obra abierta, el material comprado y ninguna gana de parar a mitad.

La duda no es cuánto cobrar en cada tramo — eso ya lo decidiste según lo que ya habías puesto tú en la fase anterior. La duda es cuándo se acuerda el calendario entero: si lo firmas todo antes de coger la maceta, o si lo vas hablando pago a pago según llega el momento.

Firma cuando tiene ganas, no cuando ya no las tenga

Cuando negocias el pago tramo a tramo, cada cobro es una conversación nueva. Y cada conversación nueva es una oportunidad para que el cliente pida un descuento, diga que "no quedó tan claro" o deje pasar unos días antes de contestar. Con la obra parada, esos días son suyos, no tuyos.

Firma el calendario completo antes de tocar el primer material, con los mismos tramos que ya decidiste por fase de obra. Esa firma no es un trámite: es el momento en el que el cliente tiene más ganas de que empieces. Acaba de decidirse, está ilusionado con el baño nuevo, quiere verlo hecho. Ese es el momento de pedirle que firme cuándo y cuánto va a pagar en cada paso — no dentro de tres semanas, cuando la novedad se ha gastado y lo único que ve es una obra a medio hacer en su casa.

Esto no cambia lo que ya sabes de la lección anterior sobre no cobrar por el calendario sino por el tramo de obra hecho. Cambia solo el momento en que ese reparto queda por escrito: antes, y una sola vez.

Por qué el momento de la firma pesa más que el importe
El calendario se acuerda de palabra, tramo a tramo, según avanza la obraEl cliente acaba decidiendo cuándo paga, porque cada cobro es una negociación nueva y la obra parada juega a su favor

cuando llega el momento de cobrar, el material ya está puesto y quien pierde si todo se para eres tú, no él

Qué lleva el calendario, tramo a tramo

El calendario no es una lista de fechas del mes. Es una lista de tramos, con el importe de cada uno y el hecho concreto que lo dispara. Un hecho que se pueda comprobar mirando la obra, no un día señalado en un calendario que puede adelantarse o retrasarse por mil motivos que no controlas.

El disparador de cada tramo es un hecho, no una fecha
TramoImporteQué lo dispara
Primer tramo30% del presupuestoFirma del presupuesto, antes de comprar el primer material
Segundo tramo40% del presupuestoAlicatado y fontanería terminados, antes de montar los sanitarios
Tercer tramo30% restanteEntrega del baño terminado y probado
Así se escribe en el presupuesto, no de palabra
Calendario de pagos: 30% (600€) a la firma de este presupuesto, antes de iniciar la obra. 40% (800€) al terminar el alicatado y la fontanería, antes de montar los sanitarios. 30% (600€) restante a la entrega del baño terminado y probado. Cada tramo se factura al cumplirse el hecho indicado, no en una fecha fija.
El error: dejarlo en "ya iremos viendo cómo lo vamos cobrando"
Suena flexible, y queda bien en la primera reunión. Pero esa frase no dispara nada: no hay hecho, no hay importe, no hay fecha. Cuando llegue el momento de pedir el segundo pago no vas a citar un acuerdo, vas a abrir una negociación, y la vas a abrir con la obra parada, que es la peor posición desde la que negociar. Ponlo por escrito antes de la primera hora de trabajo, aunque sea en tres líneas dentro del propio presupuesto.

Con el calendario firmado antes de empezar, cada cobro deja de ser una conversación y pasa a ser un trámite: llega el hecho, mandas la factura, cobras. Lo que pase si un tramo no se paga a tiempo es la siguiente pieza.

Lo que te llevas
  • El calendario completo de pagos queda firmado antes de tocar el primer material
  • Cada tramo tiene su importe y el hecho que lo dispara, escrito dentro del propio presupuesto
  • La firma se pide en el momento de más ganas del cliente, no a mitad de obra
  • Las fechas del calendario ya no sirven de disparador: solo sirven los hechos comprobables

Ponte a prueba

Responde antes de abrir cada una. Si alguna se te resiste, vuelve al apartado que la explica.

1. Un cliente te dice: "fírmalo todo si quieres, pero yo prefiero ir pagando según vea que avanza". ¿Qué le contestas?

Que el calendario no cambia lo que ve: cada tramo sigue atado a un hecho comprobable, como el alicatado terminado o los sanitarios montados, así que ya está pagando según avanza. Lo único que cambia es que el importe y el hecho quedan escritos antes de empezar, en vez de negociarse cada vez que toca cobrar.

2. Ya cerraste un baño con calendario firmado, pero al llegar el segundo tramo el cliente dice que no se acuerda de haber firmado eso. ¿Qué haces?

Le enseñas el presupuesto firmado con el calendario dentro. No defiendes tu memoria, defiendes un papel. Por eso el calendario va en el documento que firma al aceptar el presupuesto, no en un correo aparte o en una conversación de WhatsApp que se pierde o se reinterpreta.

3. Vas a hacer una reforma de tres meses y te da miedo comprometerte a un calendario cerrado desde el primer día. ¿Firmas igual el calendario completo, o dejas algún tramo abierto?

Firmas igual el calendario completo: una obra más larga tiene más fases, y cada fase tiene su tramo con su hecho. Dejar un tramo abierto es justo el hueco que un cliente usa para renegociar a mitad. Si temes que cambie el alcance, lo que añades es una cláusula de revisión de precio por cambios, no un tramo sin definir.

El calendario está firmado. La pregunta que viene es qué haces el día en que un tramo de ese calendario no se cobra: si la obra puede seguir a la fase siguiente sin ese ingreso, o no.

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