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Academia Publicar Que te encuentren en Google

Elige la categoría que no pide portal, aunque suene menos exacta

Sabrás elegir como categoría principal la que no arriesga tu ficha, aunque suene menos precisa que la que describe tu oficio al detalle.

4 min de lectura

Vas a la casilla de categoría y Google te ofrece dos caminos. Uno dice exactamente lo que haces: si haces tartas por encargo, 'Pastelería'. Si das clases en casa del alumno, 'Academia de música'. Si cortas el pelo yendo tú a domicilio, 'Peluquería'.

El otro camino suena más torpe, casi como si Google no supiera nombrar tu oficio: 'Servicio de catering', 'Profesor particular', 'Peluquero/a a domicilio'.

La tentación es clara: pones la que describe mejor lo que haces, porque parece lo más honesto. El problema es que Google no lee esa palabra como un nombre bonito. La lee como una promesa: aquí hay un sitio al que la gente puede entrar. Y si tú trabajas desde casa y ya marcaste que no enseñas la dirección, esa promesa es justo la que hace saltar la alarma.

Cada categoría lleva pegada una expectativa

Ya sabes que existe una casilla para decir que tu negocio va a donde está el cliente, no al revés. Lo que no es tan visible es que la categoría habla con esa casilla, y cuando se contradicen, gana lo que Google espera ver en un negocio de ese tipo, no lo que has marcado tú.

Hay categorías construidas alrededor de un local con puerta a la calle: tienda, restaurante, clínica, peluquería, gimnasio, academia. Cuando Google ve una de estas, da por hecho que alguien tiene que poder llegar y entrar, con horario de apertura incluido. Hay otras construidas alrededor de un oficio que se desplaza: fontanero, electricista, profesor particular, entrenador personal, cerrajero. Estas nacieron pensando en furgonetas, no en escaparates, y no le piden nada a tu dirección.

El problema casi nunca es el oficio, es el nombre que le pones. Casi todos los oficios 'de tienda' tienen una versión 'de servicio' que cubre el mismo trabajo con otra palabra, y esa versión no pide portal.

La categoría exacta o la que pasa el filtro
La categoría exacta
  • Nombra tu oficio tal cual lo dirías en una conversación: 'Pastelería', 'Peluquería', 'Academia de repostería'.
  • Google la asocia por defecto a un local visible al público, con horario de apertura y puerta a la calle.
  • Si tu ficha ya dice que no hay dirección pública, es la que más veces dispara la revisión manual.
La categoría compatible
  • Nombra el oficio, no el lugar: 'Peluquero/a a domicilio', 'Servicio de catering', 'Profesor particular'.
  • Nace pensando en negocios que se desplazan, así que no choca con la casilla de área de servicio.
  • Suena menos 'de catálogo', pero eso se arregla en la descripción del negocio, no en la categoría.

Cual elijo: Eliges la compatible como categoría principal. Si existe también la versión exacta, la añades como categoría secundaria: ahí no arriesga nada y ayuda a que te encuentren por ese nombre. Solo te quedas con la exacta como principal si de verdad recibes gente en un local, aunque sea a puerta cerrada y con cita.

Cómo elegir sin jugártela
  1. 1Escribe el oficio, no el lugar
    Antes de abrir el buscador de categorías, escribe en una frase qué haces: 'voy a la casa del cliente a...', no 'tengo una tienda de...'.
  2. 2Busca las dos versiones
    En el buscador de categorías escribe tu oficio y mira todas las opciones que salen: casi siempre hay una que lleva 'a domicilio', 'servicio' o el nombre de la profesión en vez del local.
  3. 3La compatible, de principal
    Marca como categoría principal la que no da por hecho un escaparate. Es la que menos fricción te va a dar cuando Google revise la ficha.
  4. 4La exacta, de secundaria
    Si tu ficha te deja añadir más categorías, mete ahí la versión exacta. No pesa tanto como la principal, pero suma en las búsquedas de quien escribe justo ese nombre.
El error caro: elegir por sonar mejor
El error más caro es elegir la categoría que queda mejor en la ficha, no la que corresponde a cómo trabajas de verdad. Alguien que hace tartas por encargo desde su cocina pone 'Pastelería' porque suena a negocio serio, en vez de 'Servicio de catering' o 'Repostería a domicilio'. Semanas después la ficha sigue en revisión, o directamente desaparece del mapa, y el aviso que llega no explica por qué: solo dice que está pendiente. Cambiar la categoría después es gratis y tarda un minuto, pero las semanas que ha estado invisible en el mapa no se recuperan.
Lo que se escribe en el buscador de categorías
Buscas: pastelería Google ofrece: Pastelería, Tienda de tartas, Servicio de catering, Clases de repostería Eliges como principal: Servicio de catering Añades como secundaria: Pastelería

Con la categoría ya resuelta, lo que queda pendiente es decidir qué pueblos entran en tu zona de trabajo y cuáles se quedan fuera del mapa.

Con la categoría elegida, tu ficha ya no depende de enseñar una puerta para existir. Pero todavía falta decir dónde trabajas de verdad: en la próxima lección marcas, pueblo a pueblo, la zona que cubres, en lugar de tirar un radio en kilómetros que ni tú te crees.

Lo que te llevas
  • Tienes la categoría principal que no exige un local visible, aunque suene menos precisa que la que describe tu oficio.
  • Si existía la versión exacta, la has guardado como categoría secundaria en vez de dejarla al frente.
  • Tu ficha ya no cruza una categoría 'de tienda' con una dirección oculta, que es lo que más veces dispara la revisión.
  • Sabes buscar, para cualquier categoría nueva que necesites en el futuro, la versión que habla de oficio y no de local.
SiguienteEscribe site: y tu web, antes de tocar nada más