Academia › Publicar › Que te encuentren en Google
Elige la categoría que describe cómo trabajas, no un local que no tienes
Sabrás elegir como categoría principal la que describe cómo trabajas de verdad, sin un local a la vista, y por qué no se añaden categorías solo para salir en más búsquedas.
Por Yodai · Publicado el 6 de septiembre de 2026 · Actualizado el 12 de octubre de 2026
Vas a la casilla de categoría y la lista de Google te ofrece dos tipos de nombre. Unos nombran un local: «Pastelería», «Academia de música», «Peluquería». Suenan a lo que haces aunque tú hagas tartas por encargo en tu cocina, des clases en casa del alumno o cortes el pelo yendo tú a domicilio.
Otros nombran el oficio o el servicio, no el sitio: «Profesor particular», por ejemplo, o una de servicio a domicilio si la lista la tiene para tu oficio. Suenan más torpes, casi como si Google no supiera nombrar lo que haces.
La tentación es poner la del local, porque suena a negocio serio. Pero Google pide elegir la categoría que mejor describe tu empresa, lo más específica posible, y que diga lo que tu empresa es, no lo que tiene. Si no hay un sitio al que la gente pueda entrar, la del local promete algo que no existe: lo que eres es el oficio que haces.
Cada categoría dice qué tipo de negocio eres
Si vas a casa del cliente, tu ficha oculta la dirección y muestra tu zona de servicio. La categoría tiene que contar lo mismo: qué tipo de negocio eres, no qué sitio tienes. Las directrices de Google sí piden tienda física a quien vende productos con edad mínima, como alcohol, cannabis o armas. Para lo demás, lo que piden es que la categoría sea cierta.
Hay categorías construidas alrededor de un local con puerta a la calle: tienda, restaurante, clínica, peluquería, gimnasio, academia. Quien lee una de estas da por hecho que puede llegar y entrar, con horario de apertura incluido. Hay otras construidas alrededor de un oficio que se desplaza: fontanero, electricista, profesor particular, entrenador personal, cerrajero. Estas nacieron pensando en furgonetas, no en escaparates, y si trabajas yendo a casa del cliente son las que dicen la verdad de tu negocio.
El problema casi nunca es el oficio, es el nombre que le pones. Muchos oficios «de tienda» tienen en la lista una versión «de servicio» que cubre el mismo trabajo con otra palabra. Búscala antes de quedarte con la del local.
- Nombra un sitio: «Pastelería», «Peluquería», «Academia de repostería».
- Quien la lee espera un local abierto al público, con horario de apertura y puerta a la calle.
- Si no tienes ese local, describe un negocio que no es el tuyo.
- Nombra el oficio, no el lugar: «Profesor particular», por ejemplo, o la de tu servicio a domicilio si la lista la tiene.
- Cuenta lo mismo que tu zona de servicio: que eres tú quien va a casa del cliente.
- Suena menos «de catálogo», pero eso se arregla en la descripción del negocio, no en la categoría.
Cuál elijo: Si no recibes a nadie en un local, eliges la del oficio como categoría principal. La del local no la añades de secundaria solo para que te encuentren por esa palabra: Google pide no usar las categorías solo como palabras clave y elegir las mínimas. Te quedas con la del local solo si de verdad recibes gente en él, aunque sea con cita.
- 1Escribe el oficio, no el lugar
Antes de abrir el buscador de categorías, escribe en una frase qué haces: «voy a la casa del cliente a...», no «tengo una tienda de...». - 2Busca las dos versiones
En el buscador de categorías escribe tu oficio y mira todas las opciones que salen: muchas veces hay una que lleva «a domicilio», «servicio» o el nombre de la profesión en vez del local. - 3La del oficio, de principal
Marca como categoría principal la que describe lo que haces sin dar por hecho un escaparate. Es la que cuenta lo mismo que el resto de tu ficha. - 4Las secundarias, solo si son ciertas
Google deja añadir hasta 9 categorías más, pero pide usar las mínimas. Añade otra solo si describe una parte real de tu negocio, no para salir en las búsquedas de esa palabra.
Con la categoría ya resuelta, lo que queda pendiente es decidir qué pueblos entran en tu zona de trabajo y cuáles se quedan fuera del mapa.
Con la categoría elegida, tu ficha ya no depende de enseñar una puerta para existir. Pero todavía falta decir dónde trabajas de verdad: en la próxima lección marcas, pueblo a pueblo, la zona que cubres, en lugar de tirar un radio en kilómetros que ni tú te crees.
- Tienes como categoría principal la que describe tu oficio, no un local que no tienes.
- No has añadido categorías de local solo para salir en más búsquedas: las secundarias, si las hay, son ciertas.
- Tu categoría y tu zona de servicio cuentan lo mismo: que eres tú quien va a casa del cliente.
- Sabes buscar, para cualquier categoría nueva que necesites en el futuro, la versión que habla de oficio y no de local.