Academia › Construir › WhatsApp y clientes
La secuencia entera en una hoja
Al terminar tienes la tabla de los tres avisos, la condición de parada y la prueba hecha antes de activarla con clientes reales.
Ya tienes el minutero que marca el instante exacto en que alguien se fue a medias. Ya tienes tres avisos escritos, y sabes que el primero recuerda y el segundo ayuda antes de ofrecer nada a cambio. Sabes que un no cierra la conversación para siempre.
Lo que falta es juntar esas cinco piezas en un solo documento que el bot pueda ejecutar sin que tú estés mirando el teléfono. Una secuencia que vive repartida entre tus apuntes y tu memoria no se dispara un martes a las nueve de la noche, que es cuando de verdad se te va la mitad de las reservas a medias.
La hoja, de un vistazo
La hoja tiene cuatro columnas y tres filas, una por aviso. Nada más. Si la tuya tiene más columnas, sobra alguna decisión sin tomar disfrazada de dato; si tiene menos, todavía no has decidido algo que hace falta antes de activarla.
Debajo de la tabla va una sexta cosa que no es una columna: la condición de parada. No es un mensaje, es una orden para el bot. Dice esto: si el cliente compra, reserva o contesta que no le interesa, la secuencia se corta ahí mismo, aunque falten avisos por mandar. Ya sabes por qué: un no es un no, no un silencio que se rellena mandando otro mensaje más.
El orden en el tiempo, no solo el contenido
El contenido de cada aviso ya está en la tabla. Lo que decide si la secuencia ayuda o incordia es la espera entre uno y el siguiente. Aquí se junta lo del minutero de la primera lección con las esperas que has ido fijando aviso a aviso.
- Minuto 0El cliente cierra la reserva sin terminarla.
- Hora 1Sale el aviso 1: solo recuerda lo que dejó a medias.
- Hora 24Sale el aviso 2: pregunta si hubo un problema y ofrece ayuda.
- Hora 72Sale el aviso 3, el último: un motivo concreto para decidir ya.
- Hora 73 en adelanteSi no ha contestado ni comprado, la secuencia termina y no se manda nada más.
Antes de soltarla con clientes de verdad
Una secuencia sin probar es una promesa, no una herramienta. Antes de activarla para clientes reales, pruébala contigo mismo: con tu propio teléfono, empezando una reserva y abandonándola a propósito.
- 1Abandona una reserva a propósito
Con tu teléfono, empieza a reservar en tu propia web y cierra sin terminar. Anota la hora exacta. - 2Cronometra el aviso 1
Tiene que llegar a la hora marcada, ni cinco minutos antes ni una hora después. Si llega tarde, revisa el disparador en el panel, no el texto del mensaje. - 3Contesta que no te interesa
Responde al aviso 2 diciendo que ya no quieres reservar. Comprueba que el aviso 3 no llega. Si llega, la condición de parada no está bien puesta. - 4Termina la reserva a medio camino
En una segunda prueba, deja que llegue el aviso 1 y entonces completa la reserva. El aviso 2 no debe salir. Si sale, el bot está mandando avisos sin mirar si ya compraste. - 5Repite en un horario distinto
Prueba una vez de día y otra de madrugada. Si tu negocio no manda mensajes de madrugada, comprueba que el aviso se retiene hasta una hora razonable, no que se pierde.
- La hoja con los tres avisos, su hora de salida y su objetivo, escrita y guardada.
- La condición de parada puesta debajo de la tabla: compra, reserva o un no cierran la secuencia al momento.
- La prueba hecha con tu propio teléfono: abandono, aviso 1, respuesta de no interés y comprobación de que el aviso 3 no llega.
- La secuencia activada para clientes reales, no solo escrita en un documento.
Ponte a prueba
Responde antes de abrir cada una. Si alguna se te resiste, vuelve al apartado que la explica.
1. Un cliente reserva por teléfono a las 20 horas, justo después de haber abandonado la reserva online a las 19. A las 20 y media le llega el aviso 1 preguntando si necesita ayuda para terminar. ¿Qué falla en la hoja?
No falla el texto del aviso 1, falla la condición de parada: no está comprobando si ya existe una reserva de ese cliente antes de mandar el siguiente aviso de la secuencia.
2. El aviso 2 pregunta si hubo un problema al reservar y el cliente contesta "no, gracias, ya no me interesa". Diez minutos después llega igualmente el aviso 3 con la plaza limitada. ¿Qué se decide?
Se corta la secuencia entera para ese cliente y se revisa qué frases cuentan como un no antes de dejarla activa otra vez; un no en el aviso 2 tiene que cerrar también el aviso 3, no solo detener el segundo mensaje.
3. Llevas dos semanas con la secuencia activa y el aviso 3 casi no consigue reservas, mientras el aviso 1 sí. ¿Apagas el aviso 3 o lo cambias?
Se cambia antes de apagarlo: revisa si el motivo que ofrece, plaza limitada o precio de esa semana, es cierto y concreto para tu negocio; un aviso 3 genérico no convence a nadie, y apagarlo solo esconde que no está dando un motivo real para decidir ya.