Nuevo en la biblioteca: Una reserva, dos cosas que tienen que estar libres a la vez. Leer el artículo
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Las páginas que te tocan a ti, no las de la plantilla

Decides qué páginas legales le tocan a tu web según lo que vendes y cómo cobras, y descartas las que no te corresponden.

4 min de lectura

Vas a publicar tu web y ves que las plantillas traen siempre los mismos cuatro enlaces al pie: Aviso legal, Política de privacidad, Cookies, Condiciones de compra. Los copias tal cual, das al botón de publicar y sigues con lo tuyo.

El problema aparece más tarde. Un cliente te pide la baja de un bono y tu web dice que devuelves el dinero en treinta días aunque tú nunca lo prometiste. O alguien reclama porque le llegó publicidad tuya y tu política de cookies jura que no rastreas a nadie. Esas cuatro páginas no son decoración: son lo que dice tu web en tu nombre cuando tú no estás delante.

No todas te tocan. Depende de tres cosas muy concretas: qué datos guardas, cómo cobras y cómo entregas lo que vendes.

Lo que decide no es la plantilla, es tu negocio

Una peluquería que reserva citas por WhatsApp y cobra con el datáfono cuando el cliente llega no tiene las mismas obligaciones que unas clases de idiomas que se cobran con tarjeta al apuntarse y se dan por videollamada. Las dos pueden tener web, las dos pueden tener el mismo pie de página... y a las dos les faltaría o les sobraría algo si copian la misma plantilla.

Lo que marca la diferencia no es el sector, es la operación: si tu web pide un dato personal, si cobra antes de que el cliente te vea, si el servicio se entrega sin que estéis en la misma sala y si algún programa ajeno a ti, como una analítica o un anuncio, deja una marca en el navegador de quien te visita.

Cuatro preguntas, no cuatro páginas de oficio
  1. 1¿Guardas algún dato de quien te escribe?
    Un formulario de contacto, una reserva con teléfono, un WhatsApp conectado a la web: si queda un nombre o un número guardado en algún sitio, necesitas Política de privacidad. Da igual que el negocio sea pequeño.
  2. 2¿Cobras a través de la web?
    Tarjeta, Bizum, pasarela de pago: en cuanto el dinero pasa por tu web, el Aviso legal deja de ser opcional y tiene que llevar tus datos fiscales completos, no solo un teléfono de contacto.
  3. 3¿Cobra antes de verte?
    Un bono, una clase online, un producto que se envía: si el cliente paga sin haber estado antes contigo en persona, hacen falta condiciones de cancelación claras, con el derecho a echarse atrás que marca la ley.
  4. 4¿Usas algo de fuera que deje cookies?
    Google Analytics, un píxel de anuncios, un chat de terceros: si algo así corre en tu web, necesitas avisar de las cookies que usa. Si solo hay cookies técnicas, como el idioma o la sesión, no hace falta banner.

Dos negocios, dos listas distintas

La peluquería del barrio frente a las clases por videollamada
Reserva por WhatsApp, cobra al llegar
  • Guarda el teléfono de quien reserva: necesita privacidad
  • Cobra con el datáfono en el local, no en la web: el aviso legal puede ser el básico
  • El cliente te ve antes de pagar: no hace falta condiciones de cancelación
  • No usa analítica de terceros: sin aviso de cookies
Se apunta y paga con tarjeta antes de la primera clase
  • Pide nombre y correo al apuntarse: privacidad obligatoria
  • Cobra con tarjeta en la web: aviso legal completo, con CIF y domicilio
  • Paga sin haber estado antes con el profesor: condiciones de cancelación con derecho a devolución
  • Mide visitas con Google Analytics: aviso de cookies

Cual elijo: Si cobras y entregas en persona, con aviso legal y privacidad casi siempre te vale. En cuanto cobras por adelantado algo que se entrega a distancia, súmale condiciones de cancelación; y en cuanto metas cualquier herramienta de fuera, súmale cookies.

El error que sale caro

Copiar las cuatro sin mirar cuál te toca
La plantilla trae una política de cookies que promete no usar ninguna de terceros mientras tu web mide visitas con Analytics: eso es una declaración falsa, no un detalle sin importancia. Y al revés, dejar sin política de privacidad una web con formulario de reserva es incumplir la ley por ahorrarte diez minutos. Antes de publicar, lee cada página que copiaste como si la hubiera escrito otra persona sobre tu negocio: si dice algo que tú no haces, o calla algo que sí haces, corrígelo o quítala.

Con las cuatro preguntas respondidas ya sabes qué páginas te tocan y cuáles puedes dejar fuera sin remordimiento. Lo que sigue es escribir cada una de las que sí necesitas, empezando por la que dice quién eres cuando alguien reclama.

Ya sabes qué páginas te tocan a ti. Ahora escribes la primera: quién eres de verdad cuando alguien reclama, tu aviso legal.

Lo que te llevas
  • Sabes cuáles de las cuatro páginas legales le corresponden a tu negocio, no a la plantilla
  • Tienes el porqué de cada una: los datos que guardas, cómo cobras, cómo entregas y qué cookies usas
  • Sabes qué revisar antes de publicar una plantilla copiada: que no diga nada que no sea cierto en tu caso
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