Academia › Publicar › Que te encuentren en Google
Las tres frases que ya escriben, no las que tú supones
Sales con tres búsquedas reales elegidas por datos y no por intuición, y con el criterio para descartar las que sobran.
Ya arreglaste lo técnico: tus páginas entran en el índice y el sitemap no contradice nada. Pero indexado no es lo mismo que encontrado por la frase correcta, y aquí es donde la mayoría deja de corregir y empieza a inventar. Escribes «psicólogo online» en tu cabeza y decides que esa es tu palabra. Nadie te lo ha confirmado: te ha parecido lógica. El problema es que decidir por lógica es adivinar, y adivinar sale caro cuando detrás hay meses de trabajo.
Hay tres sitios donde esa frase ya está escrita, sin que tengas que inventarla. Uno es tu propia Search Console, que ya sabes leer desde la lección 2. Otro es la caja de búsqueda de Google, en el momento en que empiezas a teclear. El tercero es el chat de WhatsApp con tus clientes, o el correo donde preguntan precio. Ahí están las tres frases. Solo hay que ir a buscarlas.
El dato que ya tienes: la pestaña Rendimiento
Entra en Search Console y abre Rendimiento. Ordena por impresiones, de más a menos. Vas a ver consultas por las que Google ya te enseña, aunque casi nadie haga clic todavía.
Fíjate en la columna de posición media. Una consulta con cuatrocientas impresiones al mes y posición catorce no es una consulta muerta: le faltan dos empujones para entrar en la primera página. Una consulta con posición tres y veinte clics ya está ganada, no hace falta tocarla. La que interesa es la de en medio, la que casi llega.
El dato que ya escribe la gente: el autocompletar
Abre una ventana de incógnito, ve a Google y escribe tu oficio más tu zona, sin darle a buscar. Antes del punto final, Google sugiere cómo termina esa frase la gente de verdad. Esas sugerencias no las inventa Google: salen de lo que ya se ha tecleado antes, miles de veces.
Escríbelo también sin la zona, y luego con «cerca de mí». Compara las tres listas. Vas a encontrar palabras que tú nunca hubieras puesto: urgente, fin de semana, sin cita previa. Esas palabras dicen más de la intención del cliente que cualquier lista de palabras clave sacada de la cabeza.
El dato que dice el cliente: sus palabras, no las tuyas
El tercer sitio no está en ninguna pantalla de Google. Está en tu bandeja de WhatsApp. Abre las últimas veinte conversaciones donde alguien pregunta por primera vez y apunta cómo lo llama. Tú dices «sesión de fisioterapia invasiva». El cliente escribe «lo de las agujas para la contractura». Esa frase suya, aunque suene rara, es la que perseguir si además aparece en Search Console o en el autocompletar.
No cambies la web entera a la jerga del cliente. Cámbiala donde compite con lo que ya busca: en el título de la página de ese servicio, y en una frase dentro del texto. No en todas partes, ni en el nombre del negocio.
- 1Reúne los candidatos
Saca de las tres fuentes toda frase que aparezca al menos dos veces: en el rendimiento de Search Console, en el autocompletar y en boca de tus clientes. Vas a tener entre diez y veinte. - 2Descarta lo que no vendes
Si aparece «fisioterapia infantil» y tú no la ofreces, fuera de la lista, por muchas impresiones que tenga. Apostar por una frase que no puedes cumplir trae visitas que se van sin llamar. - 3Prioriza la posición media
De lo que sobra, quédate con las que están entre la posición 8 y la 20. Ahí un empujón cambia la página en la que apareces. Las que ya están en el top 3 no necesitan tu atención ahora; las que están en posición 60 necesitan meses, no semanas. - 4Cruza con la intención de compra
Entre dos candidatas con posición parecida, gana la que lleva palabras como precio, cita, domicilio o urgente sobre la que es solo informativa, como «qué es la fisioterapia invasiva». - 5Escribe las tres y para ahí
Anota las tres frases finales en un documento con la fecha de hoy. Son las que trabajas los próximos meses, no una lista abierta que crece cada vez que se te ocurre una más.
Con esas tres frases decididas, dentro de dos semanas vuelves a escribir site: y compruebas si algo se ha movido. No antes: Google tarda en digerir un cambio de foco, y mirar cada día solo trae ansiedad, no datos.
- Tienes en Search Console las consultas con posición media entre 8 y 20: ahí está el margen real.
- Sabes leer el autocompletar de Google como fuente de frases, no como curiosidad.
- Sabes qué palabras usa tu cliente cuando te escribe, y en qué parte de la web meterlas.
- Tienes tres frases concretas apuntadas, con fecha, en vez de una lista abierta de palabras clave.
Ponte a prueba
Responde antes de abrir cada una. Si alguna se te resiste, vuelve al apartado que la explica.
1. Una consulta tiene 800 impresiones al mes y posición media 45. ¿La eliges como una de tus tres?
No, todavía no. Con posición 45 hace falta meses de trabajo antes de que se mueva; primero trabajas las que están entre 8 y 20, donde el esfuerzo se nota en semanas.
2. El autocompletar sugiere «reparación de calderas barata» y tú trabajas gama alta, no precio. ¿La incluyes entre tus tres?
No. La frase trae gente que busca lo barato, y tú vendes otra cosa. Incluirla llena la agenda de consultas que no van a contratar, aunque el volumen sea alto.
3. Dos clientes en la última semana han escrito «quiero cambiar la caldera de gasoil» en vez de «sustitución de caldera». ¿Qué haces?
Compruebas si esa frase aparece también en Search Console o en el autocompletar. Si coincide en dos de las tres fuentes, sube a candidata firme y le dedicas una frase en el título de esa página de servicio.
Con las tres frases ya elegidas y puestas en su sitio, queda una pregunta que hoy no puedes contestar: si el arreglo funcionó. Eso no se mira mañana, se mira dentro de dos semanas, y con estas tres frases delante.