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Lo primero que pregunta todo el que acaba de pagar

Sabrás qué frase escribir en el mismo instante del cobro para que nadie tenga que preguntarte por WhatsApp cuándo le llega lo que acaba de pagar.

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Ya no vendes de más ni te quedas sin stock; en el instante en que ese cobro se confirma, a tu cliente le nace una sola pregunta. Alguien acaba de pagar. El dinero ya salió de su cuenta, la pantalla dice "gracias", y en ese mismo segundo su cabeza hace una sola pregunta: ¿y esto cuándo llega?

Si tu pantalla de confirmación no responde a eso, la responde él solo: coge el móvil y te escribe por WhatsApp. Una hora después de haberte pagado, ya está esperando una respuesta tuya sobre algo que podrías haber dicho en el mismo instante del cobro.

La duda no es qué le vas a contestar. Es en qué momento se lo dices, y con qué palabras, para que no llegue a escribirte.

El primer minuto es tuyo, no suyo

Nada más pagar, tienes un minuto en el que la persona todavía está mirando la pantalla. Es el momento más barato que vas a tener para contestar esa pregunta: no hace falta que redactes nada nuevo, ni que abras el chat, ni que pares lo que estabas haciendo. Basta con que la propia confirmación de pago ya diga cuándo pasa lo siguiente.

Pasado ese minuto, la persona guarda el móvil y sigue con su día. La pregunta no desaparece: se queda esperando, y vuelve en forma de mensaje en cuanto le entra la duda, casi siempre antes de que tú hayas hecho nada todavía.

Por eso la regla es simple: la fecha y la hora van en la confirmación, no en un mensaje aparte que mandas después. Lo que no cabe en ese primer minuto, ya no lo lees a tiempo.

Lo que dices, ¿vago o con fecha?
Gracias por tu compra
  • "Nos pondremos en contacto contigo pronto"
  • No dice cuándo empieza a contar ese "pronto"
  • Deja la puerta abierta a que pregunte esa misma tarde
Gracias, tu pedido llega el jueves
  • "Lo tienes en tu domicilio el jueves antes de las 14:00"
  • La fecha es la primera línea, no la última
  • Si no puede cumplirse, se dice también: "te escribimos si cambia"

Cual elijo: Eliges siempre la fecha concreta, aunque sea un rango ("entre el jueves y el viernes"). Solo te permites lo vago cuando de verdad no puedes saber la fecha todavía, y entonces lo dices en el apartado siguiente.

El mensaje que se lleva sin escribir nada nuevo
Gracias, María. Tu pedido (ref. 4521) llega el jueves 11 antes de las 14:00. Si no estás en casa, dejamos aviso y volvemos a intentarlo al día siguiente. Cualquier cosa, respondes a este mismo número.

Si todavía no sabes la fecha exacta

Hay negocios donde la fecha depende de algo que aún no controlas: un proveedor, una lista de espera, un cupo de citas de la semana. Ahí no puedes fingir una fecha que no tienes. Pero tampoco te callas.

Lo que se dice en ese caso es un margen y un compromiso de cuándo llega la fecha exacta: "Tu pedido sale esta semana; el jueves te confirmamos el día de entrega". No has resuelto la duda entera, pero has resuelto la parte que sí podías: cuándo vuelves a hablar tú, para que no tenga que preguntar él.

Ese segundo aviso -el que confirma la fecha exacta una vez la sabes- ya no es esta lección: es el correo que llega después, y de eso hablamos en la siguiente.

Prometer una fecha que no vas a cumplir sale más caro que no prometer nada
Poner "llega mañana" para tranquilizar en el momento y luego tardar tres días es el error que más confianza cuesta: el cliente no solo pierde la fecha, pierde la palabra que le diste. Si dudas entre dos fechas, di siempre la más tardía de las dos: cumplirla antes se agradece; incumplirla, no se perdona igual.
Lo que te llevas
  • Tienes decidido qué frase va en la confirmación de pago: la fecha o la hora, en la primera línea
  • Sabes qué decir cuando todavía no conoces la fecha exacta: un margen y cuándo la confirmas
  • Has elegido la fecha más prudente de las dos que dudabas, no la más optimista
  • La próxima lección te da el correo que remata esto sin que nadie pregunte "¿y mi pedido?"
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