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Subes el precio: el día exacto en que cambia el número
Decides un día D para el precio nuevo, respetas el precio de antes en toda reserva hecha antes de esa fecha, y ese mismo día cambias el número en la web y en cualquier otro sitio donde aparezca.
Por Yodai · Publicado el 6 de septiembre de 2026 · Actualizado el 12 de octubre de 2026
Subes el precio de la hora de tatuaje de 60 a 70 euros. Nada raro: llevas meses con la agenda llena y el precio de antes ya no cuadra con lo que tardas en hacer un trabajo bueno. El problema no es cuánto subir. El problema es qué día cambias el número en la web, porque ahora mismo tienes tres reservas hechas para dentro de un mes al precio de antes.
Si cambias la web hoy, ¿le cobras 70 a alguien que reservó pensando en 60? Si esperas a que llegue esa cita, ¿dejas la web con el precio viejo mientras tanto y sigues metiendo reservas nuevas más baratas de lo que quieres cobrar? Hay un momento exacto para hacer el cambio, y no es ni el más cómodo ni el más intuitivo.
El precio se fija cuando prometes, no cuando entregas
La confusión viene de mirar la fecha equivocada. No importa el día en que se hace el tatuaje. Importa el día en que el cliente reservó.
Cuando alguien reserva, cierra un trato: esta hora, este precio. Según el Código Civil, un contrato queda cerrado con el simple acuerdo de las dos partes y obliga desde ese momento a cumplir lo pactado. Ese trato no se mueve porque tú cambies el escaparate tres semanas después: el mismo código dice que el cumplimiento de un contrato no puede dejarse al arbitrio de una sola de las partes. Si lo mueves, no has subido un precio: le has cambiado las condiciones a alguien que ya había comprado.
Esto vale también al revés. Si bajas el precio, la reserva ya hecha no baja con él. El precio queda fijado en el instante de la promesa, no en el instante de la entrega. Con clientes particulares, la ley de consumidores considera abusiva la cláusula que fija el precio en el momento de la entrega o que deja al negocio subir el precio ya pactado, cuando no hay razones objetivas y el cliente no puede cancelar el contrato si el precio final sale muy por encima del inicial. Es la misma regla que en cualquier compra ya hecha: lo que compraste ayer no baja de precio porque hoy haya rebajas.
lo que compró fue una promesa con fecha, y el escaparate puede cambiar sin que esa promesa se mueva
El día que cambia el número
Decidido esto, la pregunta del titular tiene una sola respuesta razonable: el número en la web cambia el mismo día en que quieres que empiece a aplicar el precio nuevo. Ni antes, ni después.
Cambiarlo antes castiga a quien todavía no ha reservado pero iba a hacerlo esta semana con la información que tenía hasta ayer: entra en la web, ve un precio distinto al que le dijiste por WhatsApp el lunes, y ahora dudas tú y duda él. Cambiarlo después es peor: sigues cerrando reservas nuevas al precio antiguo mientras ya has decidido que ese precio no te compensa, y cada una de esas reservas es dinero que dejas encima de la mesa por no haber tocado un campo de texto.
Elige un día. Llámalo D. Todo lo que reserve antes de D paga el precio de antes, aunque la cita caiga en enero. Todo lo que reserve desde D paga el precio nuevo. El calendario del servicio no pinta nada en esta cuenta.
- Unas dos semanas antes de D (si tienes clientela habitual)avisas por WhatsApp o correo de que el precio sube el día D; ese plazo es un consejo, no una norma
- Día D menos unola web sigue con el precio de antes; toda reserva que entra ese día se cierra a ese precio
- Día D, a primera horacambias el número en la ficha de la web; desde ese momento toda reserva nueva es al precio nuevo
- Semanas después de Dlas citas que vienen de reservas anteriores a D se cobran al precio con el que se cerraron, aunque la sesión sea de diciembre
Avisar a quien ya te conoce
Avisar antes de D no es lo mismo que cambiar el precio antes de D. Son dos cosas distintas y solo la segunda es un error. La primera, cuando tienes clientes que repiten, es un consejo que casi siempre compensa.
A quien lleva dos años viniendo cada mes no le gusta enterarse de una subida el día que aparece el número distinto en la pantalla de pago. Le sienta bien saberlo con margen, y tomarlo como una decisión tuya explicada y no como una sorpresa que le has colado. Si no tienes clientela recurrente, esta parte sobra: no hay a quien avisar, y basta con cambiar el número el día D.
Hay una tentación después de D: alguien que lleva años viniendo pide que se le respete el precio de antes aunque reserve después de D. Aquí conviene ser claro. Si haces una excepción, la conversación te la va a pedir el siguiente cliente que se entere, y la excepción deja de ser excepción. El día D es el mismo para todos, incluido el cliente de toda la vida; lo que le debes a ese cliente es el aviso con antelación, no una prórroga sin fecha.
El precio también vive fuera de la web
El precio ya no es un número flotante que depende de quién te escriba primero: depende del día en que reservó, y ese día no se negocia después. Y cuenta el precio que diste por cualquier canal: según la ley de consumidores, el cliente puede exigir lo que decía la oferta o la publicidad aunque no figure en el contrato. Lo siguiente no es cuánto cobras, sino qué haces el día que empiezas a ofrecer algo que antes no estaba en la ficha.
- El precio queda fijado el día que el cliente reserva, no el día que viene a la cita
- Eliges un día D y cambias el número en la web exactamente ese día, ni antes ni después
- Las reservas hechas antes de D se sirven al precio de antes aunque la cita sea después
- Si tienes clientela habitual, la avisas con margen antes de D sin tocar todavía el número
- El día D cambias también el precio en tus respuestas guardadas, en el cartel y en la plantilla de tus presupuestos; los presupuestos ya mandados se respetan
Ponte a prueba
Responde antes de abrir cada una. Si alguna se te resiste, vuelve al apartado que la explica.
1. Tienes un estudio de fisioterapia. El lunes decides que el jueves sube el precio de la sesión de 35 a 40 euros. El martes entra una reserva para el mes que viene. ¿A qué precio se cobra esa sesión?
A 35 euros, el de antes: la reserva se cerró el martes, antes de D (el jueves), y el precio queda fijado ese día, no el día de la sesión.
2. No tienes clientes habituales, cada persona te contrata una sola vez. ¿Tiene sentido avisar con dos semanas de antelación de que el precio va a subir?
No: avisar sirve para no incomodar a quien vuelve. Si nadie vuelve, no hay a quien avisar, y basta con cambiar el número en la web el día D.
3. Cambias el precio en la web el lunes, pero la respuesta guardada que mandas por WhatsApp a quien pregunta sigue con el número antiguo, porque alguien la escribió hace meses. Un cliente reserva el martes citando el precio que le diste por WhatsApp. ¿Qué precio le corresponde?
El que le diste por WhatsApp, porque esa fue la promesa que se le hizo el día que reservó; el fallo es tuyo por no revisar todos los sitios donde vive el precio el mismo día D, no suyo por confiar en lo que leyó.
Revisar dónde vive el precio es trabajo mecánico y de un solo día. Meter un servicio nuevo en la descripción es otra cosa: ahí la pregunta no es dónde vive el texto, sino si necesita bloque propio o cabe en uno que ya tienes.
Fuentes
- Real Decreto de 24 de julio de 1889 por el que se publica el Código Civil, artículo 1258. Boletín Oficial del Estado, texto consolidado consultado en octubre de 2026.
- Real Decreto de 24 de julio de 1889 por el que se publica el Código Civil, artículo 1256. Boletín Oficial del Estado, texto consolidado consultado en octubre de 2026.
- Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias, artículo 85, apartado 10. Boletín Oficial del Estado, texto consolidado consultado en octubre de 2026.
- Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias, artículo 61, apartado 2. Boletín Oficial del Estado, texto consolidado consultado en octubre de 2026.
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