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Academia Construir Describir tu negocio

Ahora también haces esto: le abres línea propia o lo cuelas donde ya hay sitio

Sales sabiendo si lo nuevo que ofreces necesita un bloque propio en tu descripción o encaja en una frase que ya tienes escrita.

6 min de lectura

El precio ya quedó resuelto con su día D; lo que cambia ahora no es el número, es el catálogo. Empezaste a cortar y teñir. Ahora, sin haberlo planeado del todo, haces también cejas y pestañas. Un martes te das cuenta de que en la descripción de tu web no aparece por ningún lado. ¿Añades una frase donde ya hablas del pelo, o le haces un párrafo aparte?

La duda no es de redacción. Es de negocio: ¿lo nuevo es una prolongación de lo que ya haces, o es otra cosa que atrae a otra persona?

Quién lo busca, no dónde cabe

La pregunta que de verdad importa no es dónde queda mejor la frase. Es quién escribe cejas y pestañas cerca de mí en el buscador. Esa persona no está pensando en tu peluquería: está pensando en sus cejas. Si el texto que las nombra vive escondido dentro de la frase "cortamos y teñimos con productos de calidad", nadie que busque cejas va a reconocer que ahí está lo que necesita.

Distinto es si lo nuevo no cambia quién te busca. Ampliaste el horario de los sábados, o ahora el corte incluye un lavado con masaje de cinco minutos. Sigue siendo la misma clienta, con la misma necesidad, un poco mejor atendida. Eso no necesita bloque: necesita una palabra más en la frase que ya tenías.

Meterlo en la frase o abrirle su propio bloque
Va en la frase que ya tienes
  • Lo hace la misma clienta que ya viene por lo otro
  • No tiene precio ni duración propios que explicar
  • Es una mejora de lo que ya ofrecías, no un servicio distinto
  • Nadie lo busca por su nombre en el buscador
Se gana un bloque propio
  • Lo busca gente que no te conocía por lo otro
  • Tiene su propio precio, su propia duración o su propia cita
  • Compite por su cuenta con negocios que solo hacen eso
  • Si lo quitas del texto, alguien deja de encontrarte por ese motivo

Cual elijo: Si te reconoces en dos de los cuatro puntos de la derecha, abre bloque. Con uno solo, todavía puede ir en la frase; con tres, no lo dudes: le hace falta su título, aunque sean dos líneas.

El precio no cabe en una coma

Hay una señal más fácil de ver que la del buscador: si lo nuevo tiene un precio que no es el mismo que lo que ya cuentas, no puede ir metido en una coma. "Cortamos, teñimos y hacemos cejas desde 8 euros" obliga a la clienta a adivinar si el "desde 8 euros" es del corte o de las cejas. Esa duda, aunque dure dos segundos, ya es fricción.

Un bloque propio no tiene por qué ser largo. Dos frases bastan: qué es, cuánto cuesta o desde cuánto, y si hace falta cita aparte. Lo que no puedes hacer es dejarlo sin precio para no complicar la frase: eso empuja a la clienta a preguntar por WhatsApp algo que la web debería responder sola.

Por qué esconder un servicio nuevo en una frase ajena te cuesta clientes
Metes "y también hacemos cejas" al final de la frase que ya tenías sobre el peloQuien busca cejas y pestañas lee tu web entera y no encuentra la palabra "cejas" como algo propio, así que sigue buscando en otra parte

Una palabra colgada al final de una frase ajena se lee como detalle menor, no como un servicio que se pueda pedir por su nombre

El error contrario: un bloque para algo que no lo merece
Hay un error tan caro como el de esconder lo nuevo, y va en la dirección contraria: abrir un apartado con su título, su párrafo y su precio para cada pequeña variación que añades. Si el masaje de espalda ahora dura setenta minutos en vez de sesenta, sigue siendo el mismo servicio, mejor. Convertir cada matiz en un bloque propio deja una descripción que se lee como un catálogo de tarifas. Cuando todo tiene su título, nada destaca.
Cuándo lo nuevo se gana un bloque y cuándo no
Lo nuevo que empiezas a hacer¿Lo busca otra persona distinta?¿Tiene precio propio?Qué haces con el texto
Cejas y pestañas en una peluquería de corte y colorBloque propio, con su precio
Lavado con masaje incluido en el corte de siempreNoNoUna frase más donde ya hablas del corte
Clases de repostería en una pastelería que solo vendía tartasBloque propio, y valora página aparte
Entrega a domicilio para los pedidos del restaurante de siempreNoNo, mismo precio del plato más el envíoUna línea dentro del texto de siempre
Podología en un centro de estética que antes solo hacía manicuraBloque propio, otro profesional detrás

Con este criterio ya no dudas cada vez que añades algo: te preguntas quién lo busca y si tiene precio propio, y con esas dos respuestas sabes si toca una frase o un bloque. La descripción crece con el negocio sin convertirse en un compendio de servicios sueltos ni en un texto que esconde la mitad de lo que haces.

Lo que queda pendiente es otro tipo de cambio: no el de sumar algo nuevo, sino el de que tu negocio deje de ser el mismo durante una parte del año.

Lo que te llevas
  • Tienes el criterio para decidir si algo nuevo va en una frase o en un bloque propio: quién lo busca y si tiene precio propio
  • Sabes que meter un servicio distinto dentro de una frase ajena lo vuelve invisible para quien lo busca por su nombre
  • Sabes que abrir bloque para cada variación menor convierte tu descripción en un catálogo sin criterio
  • Tienes la plantilla de dos frases para un bloque nuevo: qué es, precio o desde cuánto, y si hace falta cita aparte

Ponte a prueba

Responde antes de abrir cada una. Si alguna se te resiste, vuelve al apartado que la explica.

1. Tu barbería, que solo cortaba pelo, empieza a arreglar barba con navaja: 12 euros y quince minutos más de cita. ¿Frase o bloque?

Bloque propio: hay precio distinto y probablemente lo busca gente que escribe "arreglado de barba" sin haber pensado antes en cortarse el pelo contigo.

2. Tu estudio de yoga añade una esterilla más gruesa para las clases de suelo pélvico que ya dabas, sin cambiar el precio de la clase. ¿Frase o bloque?

Frase: es la misma clienta, la misma clase, el mismo precio; solo mejoras el material. Un bloque aquí sería ruido que no aporta nada.

3. Llevas dos años con un taller de bicicletas y ahora ofreces recogida a domicilio para el mantenimiento de siempre, cobrando 5 euros más por el desplazamiento. ¿Frase o bloque?

Va en una frase dentro del bloque de mantenimiento que ya tienes: es la misma clienta y el mismo servicio con un extra de comodidad, así que el precio adicional cabe como "con recogida a domicilio por 5 euros más".

Eso vale para lo que ya eres todo el año. Lo que solo dura una temporada —un sabor de verano, una oferta de invierno— no va en esa misma frase: necesita la suya, con fecha de baja ya puesta.

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