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Cuenta lo concreto, no lo bonito: así no adivina la IA por ti

Sales con una descripción de tu negocio hecha de hechos comprobables, no de adjetivos, para que la web no tenga que rellenar con lo genérico lo que no le contaste.

Por Yodai · Publicado el 5 de septiembre de 2026 · Actualizado el 12 de octubre de 2026

4 min de lectura

Escribes tres líneas sobre tu negocio, le das a crear la web y sale algo que podría ser de cualquiera. Un titular grande, tres columnas con un icono cada una, un párrafo que dice «calidad y confianza desde siempre». No está mal hecho: está hecho con lo que le diste.

La IA no adivina tu negocio. Rellena los huecos que le dejas con lo más probable para ese tipo de negocio. Si le dices «tengo una peluquería» y nada más, te da la peluquería media de internet. La pregunta no es lo buena que sea la IA. Es qué tienes que contarle para que no tenga que rellenar nada.

Lo que no puede inventar por ti

Hay cosas que la IA sí inventa bien: una paleta de colores, la disposición de un botón, el tamaño de una letra. Son decisiones de oficio del diseño, y para eso ya tiene criterio.

Lo que no puede inventar son los hechos de tu negocio: cuánto cobras, a quién le vendes, qué haces distinto de la peluquería de la esquina. Si no se los das, no puede escribirlos: o se quedan marcados para que los rellenes tú, o el texto se llena con lo más común del sector, que es justo lo que no te distingue de nadie.

Qué contar, y en qué orden

Los cinco datos que cambian la web
  1. 1Qué haces, con precisión de calle
    No «reformas», sino «reformas de baños en pisos de menos de 80 metros, en tu ciudad y los pueblos de alrededor». Cuanto más estrecho el qué, más se nota que sabes de lo tuyo.
  2. 2A quién se lo vendes
    No «todo tipo de clientes». Di si es el vecino que quiere arreglar el baño de su madre o el casero que reforma pisos de alquiler cada seis meses. Cambia el texto entero de la web.
  3. 3El precio que manejas de verdad
    Un rango real, aunque sea aproximado: «entre 3.000 y 6.000 euros según metros». Sin esto la IA no sabe si tu web debe sonar a precio económico o a servicio a medida, y elige por ti.
  4. 4Qué haces distinto, en un hecho comprobable
    No «calidad y confianza». Di «presupuesto cerrado antes de empezar, sin sorpresas al final» o «terminamos en menos de dos semanas». Algo que se pueda comprobar, no una opinión sobre ti mismo.
  5. 5Cómo quieres sonar
    Cercano y de tú, o serio y de usted. Con humor o sin él. Si no lo dices, sale el tono neutro de folleto, que no suena a nadie en concreto.

El error de escribir como un anuncio

Describir tu negocio con adjetivos, no con hechos
El error más caro es escribir el brief como si ya fuera el anuncio: «somos profesionales con años de experiencia comprometidos con la excelencia». Esa frase la podría firmar cualquier negocio del país, y la IA no tiene con qué distinguirte, así que reparte el mismo texto genérico a todo el que escribe así. Cuenta hechos, no opiniones sobre ti mismo: el adjetivo lo pone la web al leer los hechos, no tú al describir el negocio.

Un brief que funciona

Lo que escribirías tú, tal cual
Panadería de barrio, especializada en pan de masa madre y bollería hecha cada mañana, nada de congelado. Precio del pan entre 4 y 6 euros la pieza. Cliente habitual del barrio, gente mayor que compra cada día y familias jóvenes los fines de semana. Lo distinto: horneamos tres veces al día, así que a las siete de la tarde el pan sigue recién hecho. Tono cercano, de tú, nada de tecnicismos de panadería ni frases como «artesanos de toda la vida».

Fíjate en lo que no lleva ese brief: ni una sola vez la palabra «calidad». Lleva un precio, un horario de horneado, un tipo de cliente y un tono. Con eso la IA no necesita adivinar nada, porque ya no le queda ningún hueco por rellenar con lo genérico.

Cobrar una señal al reservar o dejar que un bot conteste los precios por WhatsApp antes de que tú entres a cerrar son pasos de después. Este es el de antes: sin un negocio bien contado, ni la señal ni el bot tienen de dónde sacar el precio correcto.

Lo que te llevas
  • Tienes claro qué cinco datos escribir antes de describir tu negocio: qué haces con precisión, a quién se lo vendes, tu rango de precio real, qué haces distinto en un hecho comprobable, y el tono con el que quieres sonar
  • Sabes por qué los adjetivos sobre ti mismo («calidad», «profesionalidad») no sirven: la IA no puede distinguirte con ellos y rellena con lo genérico del sector
  • Tienes un ejemplo de descripción que puedes copiar y adaptar al tuyo antes de pedir la web

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