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Busca desde el barrio del otro local: la prueba de que no se pisan
Sales con un protocolo de dos búsquedas, una desde cada barrio, para comprobar que ningún local le quita sitio al otro en Google.
Ya has separado las fichas, le has dado nombre propio al local nuevo, ajustado su categoría y su radio de servicio, y cada página enlaza a la calle y el horario que le toca. Pero todo eso lo sabes tú, sentado delante del ordenador. La pregunta que cierra el curso es otra: si alguien busca tu servicio desde el barrio del local nuevo, ¿le aparece esa ficha, o le sigue saliendo la de siempre, la que lleva tres años y el doble de reseñas?
No lo sabes hasta que lo compruebas. Y comprobarlo mal —buscando desde tu propio móvil, sentado en tu propio local— te va a decir que todo está perfecto aunque no lo esté.
Por qué tu móvil no sirve para comprobarlo
Si buscas ahora mismo tu servicio desde tu teléfono, Google ya sabe cuál es tu local: lo has visitado, lo tienes guardado entre tus sitios frecuentes, tu historial de ubicación lo delata. Te va a enseñar la ficha que espera que quieras ver tú, no la que le tocaría a un desconocido que nunca ha pisado ninguna de las dos direcciones.
Esto pesa incluso en incógnito si no borras antes la ubicación guardada del navegador: Chrome y Google Maps recuerdan tu casa, tu trabajo y los sitios que marcas como frecuentes, y esa memoria entra en el cálculo aunque la pestaña sea nueva. La prueba que sirve es ponerte en el lugar de alguien que hoy está en la otra punta de la ciudad, sin historial y sin preferencia por ninguna de las dos fichas. Eso exige simular algo que tu teléfono no te va a dar solo: una ubicación que no es la tuya.
El protocolo de las dos búsquedas
- 1Abre una ventana privada
En incógnito, o borrando antes la ubicación guardada del navegador y de Google Maps, para que no tire de tu historial ni de tus sitios frecuentes. - 2Sitúate en el barrio del otro local
En el ordenador, abre las herramientas de desarrollador de Chrome, entra en 'Más herramientas' y luego en 'Sensores', y ahí fija unas coordenadas de esa zona. En el móvil no hay forma fiable de falsear el GPS sin instalar nada raro, así que añade el barrio a la propia búsqueda: 'fisioterapia sants' en vez de solo 'fisioterapia'. - 3Busca el servicio, no el nombre
Escribe lo que escribiría un desconocido que necesita el servicio, nunca el nombre de tu negocio. Buscar tu propia marca no prueba nada, y lo ves un poco más abajo. - 4Mira qué ficha sale primero y a qué distancia
Tiene que aparecer el local de esa zona, con su calle y su horario escritos debajo del nombre, y una distancia corta. Si el mapa marca veinte minutos andando hasta un sitio que nadie va a recorrer, algo falla. - 5Repite al revés
Sitúate ahora en el barrio del primer local y busca desde ahí. Las dos búsquedas tienen que devolver, cada una, su propia ficha en primer lugar.
- Lo haces solo, sin depender de nadie
- Puedes repetirlo tantas veces como haga falta el mismo día
- Sirve para el ordenador, pero no reproduce del todo lo que ve un móvil real en la calle
- Ubicación real, sin trucos ni herramientas
- Prueba también cómo lo ve un teléfono normal, no un ordenador
- Tarda más, porque depende de que esa persona esté disponible ese día
Cual elijo: Para la primera comprobación, justo después de dar de alta la ficha nueva, simula tú desde el navegador: vas a repetirlo varias veces mientras ajustas cosas. Reserva pedirle a un conocido sobre el terreno para la comprobación final, unas semanas después, cuando ya esperas que Google haya asentado la ficha.
Qué tiene que salir, y qué es señal de que algo quedó a medias
El resultado bueno es aburrido: cada búsqueda saca su ficha, con su dirección y una distancia que tiene sentido para esa zona, el pin cayendo sobre la calle exacta y no dos manzanas más allá. Nada llamativo, nada que celebrar.
Si desde el barrio nuevo te sigue saliendo primero el local antiguo, o si te salen los dos mezclados con la misma foto y el mismo teléfono, algo de lo que viste en las lecciones anteriores quedó sin cerrar del todo: la categoría de la ficha, el radio de servicio o el nombre todavía se solapan más de lo que deberían. Y si lo que aparece es una ficha combinada, con las reseñas de los dos locales juntas, no es un fallo de la búsqueda: es que Google sigue viendo un solo negocio donde tú ya pusiste dos.
Si falla, dale una semana antes de repetir
Google tarda entre unos días y una semana en reordenar lo que le acabas de cambiar; probar cada hora solo confirma el estado viejo, no mide el nuevo
Si falla, apunta la fecha y repite la búsqueda dentro de una semana. Antes de repetirla, revisa que la ficha nueva tenga su propia categoría bien puesta y el radio de servicio ajustado a esa zona, y no la compruebes otra vez hasta que pase ese plazo: repetirlo cada día solo te va a dar el mismo resultado sin darle tiempo a Google de moverse.
Una vez que las dos búsquedas salen limpias, guarda la fecha en la que lo comprobaste, junto con una captura de cada resultado. Es el dato que vas a necesitar si dentro de unos meses abres un tercer local y tienes que repetir este mismo protocolo desde el principio, esta vez con tres búsquedas cruzadas en lugar de dos.
- Un protocolo de dos búsquedas, cada una simulada desde el barrio del otro local, listo para repetir cada vez que abras uno nuevo.
- Sabes distinguir la prueba real —buscar el servicio en genérico— de la que no sirve —buscar tu propio nombre.
- Sabes qué tiene que aparecer y qué es señal de que una ficha todavía le quita sitio a la otra.
- Con esto se cierra el curso: cada local visible en su propia zona, sin pisarse entre ellos.
Ponte a prueba
Responde antes de abrir cada una. Si alguna se te resiste, vuelve al apartado que la explica.
1. Buscas 'peluquería gracia' desde tu móvil personal, sentado en tu local de Gracia, y te sale tu ficha la primera. ¿Eso demuestra que un cliente nuevo del barrio te va a encontrar?
No, porque tu móvil ya sabe cuál es tu local por el historial y la ubicación guardada; hay que repetir la búsqueda en incógnito y con la ubicación simulada en el otro barrio, no en el tuyo.
2. Simulas la ubicación en el barrio del local nuevo y buscas el nombre de tu negocio: te sale bien. ¿Puedes dar la prueba por superada?
No, porque buscar la marca no prueba nada: Google reconoce el nombre aunque estés en incógnito. Hay que repetir la búsqueda con el término genérico del servicio, sin el nombre del negocio.
3. Ajustas la categoría de la ficha nueva porque la prueba salió mal, y a los diez minutos repites la búsqueda: sigue saliendo el local antiguo primero. ¿Qué haces?
Nada por ahora: apuntas la fecha del cambio y esperas al menos una semana antes de repetir la búsqueda, porque Google tarda en reordenar lo que acabas de tocar y probar de inmediato solo repite el resultado viejo.