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Si el precio no cambia, es la misma página
Sabrás si dos servicios que ofreces van en una sola página o en dos, y qué palabras poner en cada una para que no compitan entre sí en Google.
Instalas aires acondicionados y también los revisas cada verano para que no se estropeen. Para ti es lo mismo: el aire acondicionado. Pero al sentarte a escribir la web te queda una duda que no resuelves solo mirando lo que haces cada día. ¿Una página que hable de instalación y mantenimiento a la vez, o una página para cada cosa?
Ya sabes qué servicios merecen página propia y con qué palabra escribirlos. Esta lección resuelve la duda que viene justo después: qué hacer cuando dos servicios que ya decidiste separar se parecen tanto que dudas si de verdad son dos páginas o una sola.
La pregunta que decide
Google no separa ni junta páginas según cómo organizas tú el trabajo. Las separa o las junta según lo que teclea quien busca. Quien escribe "instalación aire acondicionado" está comparando presupuestos de varias empresas y decidiendo un gasto de setecientos u ochocientos euros que va a hacer una sola vez en su vida. Quien escribe "mantenimiento aire acondicionado" quiere una revisión de cuarenta minutos por sesenta o setenta euros, casi siempre con la empresa que ya conoce o la más cercana.
Son dos búsquedas con dos cabezas distintas detrás, aunque el aparato del salón sea el mismo. Si metes las dos cosas en una sola página, quien busca precio de revisión encuentra fotos de equipos nuevos y presupuestos de mil euros, y se va pensando que ahí no hacen mantenimientos sueltos. Compruébalo tú mismo antes de escribir nada: busca las dos palabras por separado y mira qué tipo de páginas te enseña Google para cada una. Casi nunca es la misma. Decidir mal esto no es un detalle de estilo: es repartir mal el poco contenido que tienes entre dos páginas que sí importan, y quedarte sin ninguna que responda bien.
una página que compite por dos intenciones de compra distintas no gana ninguna de las dos
El mismo gesto, dos búsquedas distintas
No hace falta que los dos servicios sean tan distintos como instalar y mantener. A veces el gesto es idéntico y aun así conviene separar. Una peluquería que corta pelo de hombre y de mujer hace, en el fondo, el mismo oficio: cortar con tijera y máquina.
Pero en el barrio la gente no busca "peluquería" a secas. Busca "peluquería hombres" o "peluquería mujeres cerca de mí", porque el tiempo de cita, la técnica y el precio cambian entre uno y otro. Un corte de hombre son quince minutos y doce o quince euros. Uno de mujer con lavado y secado son cuarenta minutos y veinticinco o treinta y cinco euros. Ahí conviene una página para cada uno, aunque el titular repita la palabra "peluquería" dos veces. La clave no es si el trabajo en sí se parece. Es si la persona que busca A y la que busca B están decidiendo lo mismo o dos cosas distintas. Lo mismo pasa con una fisioterapia que trata lesiones deportivas y también da masajes de relajación: el gesto de las manos se parece, pero quien busca lo primero quiere volver a correr la semana que viene, y quien busca lo segundo quiere un rato de calma el sábado.
Cuando de verdad es la misma cosa
El caso contrario también existe, y es el que más dinero hace perder cuando se decide mal: dos palabras para la misma cosa exacta. "Desatascos" y "destupir tuberías" no son dos servicios. Es el mismo trabajo, con el mismo precio y el mismo camión, dicho con dos palabras que usa gente distinta según de dónde sea o cómo lo haya aprendido a llamar. En Cataluña se dice "destupir", en el resto de España "desatascar", y en algunas zonas se habla directamente de "obstrucción de tuberías". Tu cliente no cambia; cambia solo la palabra que usa para pedirlo.
Si haces una página para cada palabra, las dos van a decir casi lo mismo con fotos parecidas, y ninguna aparecerá tan arriba como aparecería una sola página que use ambas palabras con naturalidad.
- La persona busca cosas distintas: una decide una compra, la otra una revisión
- El precio no se parece: cientos de euros frente a un importe fijo y bajo
- El proceso se cuenta con fotos y pasos diferentes
- La frecuencia también cambia: se instala una vez, se mantiene cada año
- Es la misma cosa dicha con otra palabra, como desatascos y destupido de tuberías
- Cobras igual, el proceso es idéntico y en la zona se usan ambas palabras para pedir lo mismo
Cual elijo: Pregúntate qué precio darías por teléfono a cada una. Si el precio cambia, sepáralas en dos páginas. Si es el mismo precio con otro nombre, júntalas en una sola y usa las dos palabras en el texto, tal como las dice la gente de tu zona.
La página ya está decidida. Que quien la lea confíe en que sabes hacer esto, no solo en que eres de fiar en general, es la siguiente parada.
- Sabes si tus dos servicios más parecidos van en una página o en dos
- Si el precio y el proceso son iguales, tienes la regla para fusionarlos sin que compitan entre sí
- Si son distintos, sabes qué palabra pone cada búsqueda y qué página debe responder a cada una
- Sabes reconocer la página gemela antes de publicarla, no después de perder posiciones
Ponte a prueba
Responde antes de abrir cada una. Si alguna se te resiste, vuelve al apartado que la explica.
1. Un cerrajero abre puertas por avería a cualquier hora y también instala cerraduras de seguridad nuevas por encargo. ¿Una página o dos?
Dos. El precio y la urgencia no se parecen: la apertura es un gasto de urgencia de unos ochenta a ciento veinte euros decidido en minutos, la instalación es un proyecto planificado de varios cientos de euros. Búsquedas y decisión de compra distintas.
2. Un fontanero llama "reparación de fugas de agua" a un servicio y "arreglo de goteras en tuberías" a otro, con el mismo camión, el mismo precio cerrado y el mismo proceso. Tiene dos páginas casi idénticas, una para cada nombre. ¿Qué decide?
Fusionarlas en una sola página que use las dos palabras con naturalidad. Es el mismo trabajo dicho con otro nombre según la persona; mantener dos páginas gemelas hace que Google no sepa cuál mostrar y no posicione bien ninguna.
3. Una clínica dental hace limpieza dental a cuarenta euros la sesión y ortodoncia invisible a tres mil euros con un plan de año y medio, y mete las dos cosas en una sola página de "servicios dentales". ¿Qué falla?
Que compiten entre sí: quien busca precio de limpieza rutinaria cae en una página de ortodoncia y presupuestos de miles de euros, y se va pensando que ahí no hacen limpiezas sueltas. Hay que separarlas: precio, frecuencia y decisión de compra no se parecen en nada.