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Cuánto dura de verdad cada cita
Sabes calcular, para cada servicio, el hueco real que hay que publicar en la agenda: el servicio más el cambio de turno más el margen de retraso.
Pones un corte a las 10:00 y otro a las 10:45, porque el corte dura 45 minutos. A las 10:40 el primer cliente sigue pagando con tarjeta, recogiendo el abrigo y comentando algo de camino a la puerta, y el segundo ya está sentado mirando el reloj. No has llegado tarde: has calculado mal el hueco.
El error no es cobrar de más o de menos. Es publicar en la agenda la duración del servicio y olvidarte de todo lo que pasa antes y después de ese servicio.
El hueco no es el servicio
Un hueco de agenda tiene tres tramos, aunque en la ficha del servicio solo veas uno escrito.
El primero es el servicio en sí: lo que tarda el corte, la revisión, la sesión. El segundo es el cambio de turno: cobrar, limpiar la mesa o la silla, que el cliente anterior recoja sus cosas y el siguiente se acomode. El tercero es el margen de retraso: el colchón que absorbe al cliente que llega cinco minutos tarde o al servicio que hoy se ha alargado porque las cosas no han salido exactamente como siempre.
Si solo publicas el primero, los otros dos no desaparecen: se comen el hueco del cliente siguiente.
- 1Cronometra el servicio, no lo calcules
Mide cinco citas normales del mismo servicio, de principio a fin. Quédate con la más larga, no con la media: la media te miente los días en que todo sale bien. - 2Suma el cambio de turno
Cronometra desde que el cliente se levanta hasta que el siguiente está listo para empezar: cobro, limpieza, acomodo. En la mayoría de oficios son entre 5 y 15 minutos, y casi nunca están escritos en ningún sitio. - 3Añade el margen de retraso
Un colchón fijo, igual para todas las citas de ese tipo: 5 o 10 minutos que no le vendes a nadie pero que evitan que un retraso de las 10:00 se note todavía a las 18:00. - 4Redondea hacia arriba
Suma los tres tiempos y redondea al intervalo que uses en la agenda. Si trabajas en bloques de 15 o 30 minutos, un servicio de 52 minutos reales se publica como hueco de 60.
Un corte y barba que dura 45 minutos de tijera, con 10 minutos de cambio de turno y 5 de margen, suma 60 minutos reales. Si sigues publicando huecos cada 45 minutos porque «el servicio dura 45», cada tres citas has perdido 45 minutos que no están anotados en ningún sitio: están en la sala de espera, convertidos en mala cara.
Este reparto no es igual para todos tus servicios. Un peinado exprés puede llevar solo 5 minutos de cambio y nada de margen; una sesión larga puede necesitar 15 y 15. Por eso el hueco se calcula por servicio, no una vez para toda la agenda: si mides un solo tipo de cita y aplicas ese número a todas, sobra tiempo en las cortas y falta en las largas.
Con el hueco real calculado para cada servicio, ya sabes cuántas citas caben de verdad en una mañana, no cuántas caben en el papel. Lo siguiente es qué señal le pides al cliente para que esa reserva no se caiga.
Ya sabes qué hueco real publicar para cada servicio. Ahora decide qué te sujeta ese hueco cuando alguien reserva y luego no aparece: eso es la señal, y es lo siguiente.
- Sabes medir el servicio real de cada tipo de cita, no el ideal.
- Tienes sumados el cambio de turno y el margen de retraso a cada hueco.
- Publicas huecos redondeados al intervalo de tu agenda, no a la duración exacta del servicio.
- Sabes cuántas citas caben de verdad en una mañana, no cuántas caben en el papel.