Academia › Construir › Reservas y pedidos
Mientras rellena el pago, la unidad sigue a la venta
Al terminar sabes qué pasa con la unidad mientras alguien paga con tarjeta y cuánto tiempo esperas a quien paga por transferencia o Bizum antes de cancelar su pedido.
Por Yodai · Publicado el 6 de septiembre de 2026 · Actualizado el 12 de octubre de 2026
Alguien entra a comprar la única unidad que te queda de un producto. Pulsa 'pagar', saca la tarjeta, y en ese momento se despista: le suena el teléfono, cambia de pestaña para mirar el banco, tarda cuatro minutos en volver. Mientras tanto, ¿esa unidad sigue libre para que otra persona la compre, o queda apartada solo para él?
Depende de cómo funcione tu tienda. Hay tiendas que apartan la unidad en cuanto alguien empieza a pagar y la sueltan si el cobro no llega en unos minutos. Otras solo restan la unidad del stock al cobrar: mientras alguien rellena la tarjeta no le apartan nada, y la unidad sigue a la venta para los demás hasta que un cobro se completa. Si la tuya es de estas, el tiempo de la tarjeta no lo fijas tú. El hueco que sí decides es otro: cuánto esperas a quien te paga por transferencia o por bizum antes de soltar su pedido. Esos cobros los confirmas tú a mano, y hasta que no los marcas como cobrados, la unidad no se resta.
Decídelo mal y pasa una de dos cosas. O cancelas el pedido demasiado pronto y alguien que estaba pagando de buena fe se encuentra, cuando hace el ingreso, con que ya no hay pedido. O lo esperas demasiado tiempo y, mientras tanto, la última unidad se la lleva otra persona que paga con tarjeta, y el ingreso que llega después es por algo que ya no tienes.
Qué pasa con la unidad mientras alguien paga con tarjeta
El descuento en el momento del pago resuelve el problema de fondo: no restas stock por adivinar que alguien va a comprar, lo restas cuando de verdad paga. Pero eso no dice qué haces con la unidad mientras esa persona está en mitad del proceso, con la tarjeta puesta y el banco verificando el código que le acaba de llegar por SMS.
Si tu tienda no aparta nada durante ese rato, dos personas pueden estar tecleando la tarjeta para la misma unidad al mismo tiempo, y las dos pueden acabar pagando una unidad que solo puede llevarse una. A la otra tienes que escribirle para devolverle el dinero explicando que ya no queda unidad, que es de las peores conversaciones que vas a tener con un cliente.
Las tiendas que apartan la unidad en cuanto alguien pulsa pagar evitan ese cruce, a cambio de soltarla al cabo de unos minutos si el pago no llega. En la tuya, si no aparta, ese cruce puede pasar con la última unidad, y lo que está en tu mano es resolverlo bien cuando pasa. Lo que sí es tuyo de principio a fin es el hueco de los pagos que confirmas a mano: cuánto tiempo esperas el ingreso antes de cancelar el pedido.
Dos relojes: la tarjeta y los pagos a mano
- Minuto 0El cliente pulsa pagar. La unidad no se aparta: sigue a la vista y a la venta para los demás.
- Minuto 1 a 3Rellena la tarjeta y pasa por la verificación del banco, con el código que suele llegar por SMS.
- Minuto 3 a 10El caso raro: se distrae, el SMS tarda, cambia de pestaña. El pago no ha llegado, pero tampoco ha fallado.
- Cuando se completa el cobroSolo entonces se resta la unidad. Si mientras tanto otra persona ha pagado esa misma última unidad, tienes dos cobros para una sola.
Con la transferencia y el bizum que confirmas tú, el reloj es otro, y lo pones tú. Esos pagos los hace el cliente por su cuenta, cuando puede, y tú los ves cuando miras tu banco. Fija un plazo y díselo al cliente al recibir el pedido: «tu pedido queda pendiente hasta mañana a las 12; si para entonces no veo el ingreso, lo cancelo». Un plazo claro y dicho por adelantado es un margen generoso para el que paga de buena fe, no una cortesía para el que se ha ido a comparar precios a otra web y no piensa volver.
Alargar el plazo días y días 'por si acaso' tiene un coste que no se ve a simple vista: mientras ese pedido sigue pendiente, la unidad sigue a la venta, y cuanto más esperas, más fácil es que otra persona la pague con tarjeta y que el ingreso que por fin llega sea por algo que ya no tienes. Ese es el precio real de la prudencia mal entendida, y lo pagas tú, con una devolución y una disculpa.
Cuando por fin ves el ingreso, marca el pedido como cobrado: en una tienda que resta al cobrar, es en ese momento cuando se resta la unidad. Y si se cumple el plazo sin ingreso, cancela el pedido y díselo al cliente, para que no haga el ingreso tarde por un pedido que ya no existe.
No todas las ventas se pagan igual de rápido
No todo lo que vendes se paga igual, y el plazo que das a los pagos a mano conviene ajustarlo a cada caso. Cuanto más pedido es lo que vendes y menos unidades te quedan, más corto tiene que ser, porque más fácil es que otra persona se adelante con tarjeta.
Con esto ya tienes la mecánica completa: sabes en qué momento tu tienda resta la unidad, que mientras alguien paga con tarjeta no se aparta nada, y cuánto esperas a quien paga a mano. Lo que no hemos tocado todavía es qué pasa cuando dos personas llegan a la vez a por esa misma unidad. Esa es la siguiente pieza.
- Si tu tienda resta la unidad al cobrar, mientras alguien paga con tarjeta no se aparta nada: la unidad sigue a la venta.
- El plazo que sí fijas tú es el de los pagos a mano: claro, dicho al cliente al recibir el pedido y con una alarma para cumplirlo.
- Con transferencia o bizum, el pedido sigue pendiente hasta que ves el ingreso y lo marcas como cobrado; si vence el plazo, lo cancelas y avisas.
- Cuanto más pedido es el producto y menos unidades quedan, más corto el plazo.
Ponte a prueba
Responde antes de abrir cada una. Si alguna se te resiste, vuelve al apartado que la explica.
1. Vendes velas artesanales y te queda una unidad de un modelo. Un cliente pulsa pagar a las 12:00 y no completa el pago. A las 12:20 llega otro comprador dispuesto a pagar ya. ¿Qué pasa con la unidad?
Si tu tienda no aparta nada mientras se paga, la unidad nunca dejó de estar a la venta: el segundo comprador la ve disponible y puede pagarla sin problema. Al primero no se le llegó a cobrar, así que no hay nada que devolverle.
2. Un cliente reserva una mesa para el sábado y quiere pagar la señal por transferencia bancaria, no con tarjeta. ¿Le confirmas la mesa ya?
No. La transferencia no tiene por qué llegar al momento. La reserva se queda pendiente y la confirmas tú en cuanto veas el ingreso, dentro del plazo que le hayas dicho al reservar. Si el plazo vence sin ingreso, se lo dices y la reserva no sigue adelante.
3. Te llega una transferencia por una lámpara que ayer vendiste con tarjeta a otra persona. El pedido de la transferencia llevaba tres días pendiente. ¿Qué falló?
El plazo. Nadie le dijo al cliente hasta cuándo esperabas su ingreso, y el pedido se quedó abierto mientras la unidad seguía a la venta. Ahora toca devolverle el dinero y disculparte; la próxima vez, un plazo dicho al recibir el pedido y una alarma para cumplirlo.
Un buen plazo para los pagos a mano no te libra de un problema distinto: qué pasa cuando dos personas aprietan pagar por la misma última unidad casi al mismo segundo.
En Yodai la tienda va en el plan gratis, con catálogo, carrito y pedidos. Mira cómo crear tu tienda online gratis.
SiguienteLa última unidad, dos personas comprando a la vez: quién se la lleva