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En qué paso de la compra enseñas el precio del envío

Quien lee sale con el precio y el plazo del envío repartidos en tres pasos de la compra, para que no aparezcan de sorpresa al pagar.

7 min de lectura

Ya tienes el precio y el plazo de cada zona escritos; falta decidir cuándo se los enseñas. Tu cliente añade el producto, rellena su dirección, llega al último paso para pagar y ahí, de golpe, aparecen 4,50 euros de envío que no había visto antes. Cierra la pestaña.

Lo que le ha espantado es la sorpresa, no el número: llevaba diez minutos decidiéndose por un precio y de pronto ve otro distinto, justo cuando ya se había hecho a la idea de comprar. Y un carrito abandonado en el último paso es el más caro de recuperar: ya gastaste el esfuerzo de traerlo hasta ahí.

Ya sabes cuánto cobras por zona, desde cuánto regalas el envío y qué plazo prometes: eso quedó cerrado en las lecciones anteriores. Lo que falta es en qué paso de la compra lo enseñas, para que cuando tu cliente llegue a pagar ya lo sepa y solo le quede confirmar.

El carrito no es el sitio, es el fondo de saco

Muchos negocios meten toda la información del envío en un solo sitio: la pantalla donde se paga. Ahí el cliente ya ha elegido talla o cantidad, ya ha escrito su dirección, ya ha decidido que compra. Es el peor momento para darle una razón nueva para dudar. En el móvil el efecto pesa todavía más: la pantalla es pequeña y el precio nuevo se nota más al final, justo cuando el cliente acaba de teclear su dirección completa con el pulgar.

El precio del envío tiene que aparecer donde tu cliente todavía está decidiendo si compra, no donde ya ha decidido y solo le falta pagar. En la práctica significa antes: en la ficha del producto y en el carrito, no solo al final del todo.

Los tres momentos en los que aparece

Los tres momentos en los que aparece el envío
  1. 1En la ficha del producto
    Una línea fija bajo el precio, del tipo «Envío desde 3,90€ según tu zona». No hace falta el número exacto todavía, pero tiene que estar a la vista, sin que el cliente lo busque.
  2. 2En el carrito, con su código postal
    En cuanto escribe su dirección o su código postal, el carrito recalcula y muestra el envío exacto de su zona junto con el plazo. Aquí ya no es «desde»: es el número final.
  3. 3En la confirmación, antes de pedir la tarjeta
    El resumen final repite envío y plazo junto al total, con el mismo tamaño de letra que el resto. Si ya lo ha visto dos veces, verlo una tercera no espanta, tranquiliza.
El texto exacto bajo el precio del producto
Envío: 3,90€ (gratis a partir de 40€). Entrega en 24-48h en la Península. Ver otras zonas.

Ese enlace de «ver otras zonas» no es un adorno: lleva a la página donde ya tienes escritas las zonas, los precios y los plazos que decidiste en las lecciones anteriores. Aquí no se decide nada nuevo, solo se hace visible lo que ya está calculado.

Si el código postal que escribe cae fuera de tu mapa de reparto -el límite que fijaste en la lección del reparto-, el carrito no debe quedarse callado. Tiene que decir con claridad que esa zona no se sirve y ofrecer una alternativa, antes de que el cliente pierda tiempo rellenando el resto del formulario.

Si tu catálogo mezcla productos ligeros con otros pesados -una camiseta y una estantería, por ejemplo- el «desde» de la ficha cambia según el producto. La camiseta puede llevar «envío desde 3,90€» y la estantería «envío desde 12€ por su peso». No hace falta más precisión que esa hasta que el cliente escribe su código postal en el carrito.

Y si tu envío gratis empieza en 40€ -la cifra que fijaste en la lección del envío gratis-, dilo en la misma línea, como en el ejemplo anterior: el cliente ve de un vistazo cuánto le falta para no pagarlo, y eso empuja a añadir un producto más al carrito.

¿Desde la ficha o solo en el carrito?

Con las tres apariciones claras, queda una decisión: si mantienes esa línea fija en cada ficha de tu catálogo, o si te ahorras esa gestión y esperas a que el cliente llegue al carrito con su código postal. Mantenerla no es gratis: cada vez que cambies un precio de zona, tendrás que revisar esa línea en las fichas afectadas. Aun así, para un catálogo con varios productos compensa.

Enseñarlo desde la ficha o solo en el carrito
Solo en el carrito
  • El cliente ya ha invertido tiempo eligiendo antes de ver el coste extra
  • Vale si tienes un único producto sin variantes de peso o de zona
Desde la ficha del producto
  • El cliente decide con toda la información desde el principio
  • Evita el abandono en el último paso, que es el más caro de recuperar
  • Exige una línea fija en cada ficha, pero es la misma frase repetida

Cual elijo: Si tu catálogo tiene más de cuatro o cinco productos, ponlo desde la ficha: repetir una frase en cada producto cuesta menos que perder un pedido en el último paso. Reserva el «solo en el carrito» para una tienda con un producto único y un envío que no cambia.

El error que cuesta un pedido

Hay un fallo que es peor que cualquiera de las dos opciones anteriores, y aparece en paneles de pago mal configurados, casi siempre porque nadie revisó en qué orden pide los datos.

Calcular el envío después de pedir la tarjeta
Algunos paneles de pago piden primero los datos de la tarjeta y solo entonces recalculan el envío con el código postal. El cliente ve el gasto extra cuando ya ha sacado la tarjeta, y ese es el momento en que más pesa cualquier sorpresa. Revisa el orden de los campos de tu checkout: la dirección y el código postal van antes que el número de tarjeta, nunca después.

Compruébalo hoy mismo

Abre tu tienda en una pestaña de incógnito y haz el recorrido completo de un cliente que no conoces: entra en un producto, mira si aparece la línea de envío bajo el precio, añádelo al carrito, escribe un código postal cualquiera y comprueba que el número cambia de «desde» a exacto, y llega hasta el paso antes de pagar para ver si el resumen repite envío y plazo. Si en alguno de los tres pasos no aparece, ese es el hueco por el que se te está yendo el pedido.

Lo que te llevas
  • El precio del envío aparece en la ficha del producto, no solo al pagar
  • El carrito lo recalcula en cuanto el cliente da su código postal
  • La confirmación repite envío y plazo con el mismo tamaño de letra que el total
  • El envío se enseña antes de pedir la tarjeta, nunca después
  • Con esto quedan montadas las reglas de envío del catálogo: precio, zona y plazo, visibles en cada paso de la compra

Tres casos para decidir

Responde antes de abrir cada una. Si alguna se te resiste, vuelve al apartado que la explica.

1. Tu tienda vende un solo modelo de silla, sin tallas ni variantes, y el envío cuesta siempre lo mismo. ¿Pones la línea de envío en la ficha del producto o esperas al carrito?

Esperas al carrito. Con un producto único y un envío que no cambia, no hay ficha que repetir ni variación de peso o zona que obligue a adelantar el aviso: es exactamente el caso en el que la excepción compensa.

2. Un cliente escribe su código postal en el carrito y ve un envío de 6,90€, distinto al «desde 3,90€» que vio en la ficha. Aun así confirma y llega al pago.

No hay que tocar nada por este pedido: el «desde» de la ficha ya avisaba de que el precio podía subir por zona. Pero si ese salto se repite en la mayoría de los códigos postales y no es la excepción, el número que anuncias en la ficha se ha quedado corto y toca revisarlo.

3. Tu pasarela de pago pide el número de tarjeta antes de calcular el envío final.

Es el error que cuesta un pedido: hay que reordenar el checkout para que el código postal y el envío se muestren antes de pedir cualquier dato de la tarjeta, aunque eso obligue a tocar la configuración de la pasarela.

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