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Si trabajas solo, en portada; si sois equipo, página propia
Al terminar sabes si tu 'quién' va en la portada o en una página propia, y lo dejas escrito, montado y enlazado donde se puede encontrar.
Ya sabes qué contar: los años que pesan y no los que cumples, el título que no sobra, la cara que sujeta la confianza cuando alguien duda. Lo tienes escrito, puede que en un documento, puede que solo en la cabeza. Y ahí te quedas parado, porque falta la pregunta que ninguna lección anterior contestó: ¿dónde va eso en la web?
¿Arriba de todo, antes incluso de decir qué vendes? ¿En una página aparte, con su propio enlace en el menú? ¿O justo al lado del botón de reservar, como el último empujón antes de decidir? La respuesta cambia según trabajes solo o con un equipo, y equivocarte de sitio sale caro: o entierras la prueba de confianza donde nadie la ve, o la plantas donde estorba a quien ya venía decidido a comprar.
No es un paso menor por venir el último. Es el que decide si las cinco lecciones anteriores sirven para algo o se quedan en un documento que nadie llega a leer.
Portada o página propia
El criterio que decide esto es el volumen: cuánto texto hay que meter y a cuántas personas hay que presentar. Si trabajas solo y lo que cuentas cabe en una foto y tres líneas, eso va en la portada. No pide más espacio del que ya ocupa el resto de la página, y sacarlo de ahí para darle una página propia inventa un clic que nadie va a dar antes de reservar.
Si sois equipo -dos, cuatro, los que seáis- y cada persona tiene foto, nombre y a qué se dedica, eso ya no cabe en una portada sin empujar el precio y el botón de reservar más abajo del scroll. Ahí conviene una página propia, con un enlace visible en el menú: Equipo o Quiénes somos, nunca escondido en el pie con letra pequeña.
Hay un caso intermedio que merece mención aparte: el negocio de una sola persona pero con una trayectoria larga, de las que llevan un premio del gremio, dos formaciones distintas o quince años en el oficio. Ahí el texto no cabe en tres líneas aunque sea una sola persona, y también toca página propia. El volumen manda sobre el número de personas.
Cuenta las líneas antes de decidir: si superan las tres por persona, ya no es un bloque de portada, es un contenido con vida propia y necesita la suya. Meter cuatro fichas apretadas en la portada para no crear una página nueva se nota. Y lo apretado no da confianza: da la sensación de que faltó tiempo.
- No compite por espacio si lo colocas justo después del precio o del botón de reservar
- Lo ve todo el que entra, sin dar un clic de más
- Obliga a que el texto quepa en tres líneas por persona, como mucho
- Deja sitio a una ficha completa por cada persona del equipo
- Aguanta una trayectoria larga sin que la portada se alargue
- Pide un enlace visible en el menú, no basta con meterlo en el pie
- El que solo quiere el precio no pasa por ahí, y está bien que sea así
Cual elijo: Si trabajas solo y el texto cabe en una foto y tres líneas, va en la portada, cerca del precio o del botón de reservar. Si sois equipo, o si tu trayectoria pide más de un párrafo, va en página propia enlazada desde el menú.
Qué lleva el bloque, viva donde viva
Da igual dónde lo coloques: lleva la foto que ya elegiste, el título que pesa y no el que sobra, y la línea de años u oficio que cuenta algo de verdad. Si sois varios, cada uno con su propia ficha, no un párrafo colectivo que mezcla a todos y no deja ver a ninguno.
Hay una regla que se olvida cuando el bloque vive en la portada: no le pongas más de tres líneas de texto por persona. La portada no es el sitio para contar una trayectoria entera; para eso está la página propia, si de verdad la necesitas. Y si la necesitas, tampoco hace falta escribir un libro: una ficha de seis o siete líneas, con la foto, dice más que dos párrafos de relleno.
Cuida también el tono, sobre todo si sois varios. Si cada ficha suena distinta -una en primera persona, la siguiente en tercera- se nota el descuadre. Elige un tono y repítelo en todas: todas en primera, o todas en tercera, nunca mezcladas.
- 1Decide dónde vive
Portada si trabajas solo y el texto cabe en tres líneas; página propia si sois equipo o la trayectoria pesa más. - 2Pega el texto que ya tienes
La foto, el título y la línea de años u oficio que decidiste en las lecciones anteriores, sin alargarla. - 3Enlaza la página, si la hay
Añade el enlace en el menú principal, con una palabra clara: Equipo o Quiénes somos. - 4Revísalo desde el móvil
Es donde te va a leer casi todo el mundo, y donde más se nota un bloque mal colocado.
- Decidido si tu 'quién' vive en la portada o en una página propia
- El bloque escrito, con foto, título y la línea que pesa, listo para subir
- El enlace en el menú, si hace falta, no solo en el pie de página
- El curso entero convertido en algo que ya está publicado en tu web
Ponte a prueba
Responde antes de abrir cada una. Si alguna se te resiste, vuelve al apartado que la explica.
1. Trabajas solo y tu ficha son una foto y dos líneas sobre tu oficio.
Va en la portada, cerca del botón de reservar. Una página aparte añade un clic que nadie da para leer dos líneas, y el texto no pesa lo bastante para justificar sacarlo de ahí.
2. Sois cuatro socios, cada uno con su especialidad, y ya tenéis una ficha de varias líneas escrita para cada uno.
Página propia con enlace en el menú. Cuatro fichas completas en la portada empujan el precio y el botón de reservar por debajo del scroll, y eso pesa más en las reservas que enseñar al equipo entero de golpe.
3. Llevas un mes con la página de equipo montada, pero solo se llega desde un enlace en el pie, junto al aviso legal, y apenas tiene visitas.
Sacar el enlace del pie y ponerlo en el menú principal, con una palabra clara como Equipo. El contenido no falla; falla el camino hasta él, y si nadie lo encuentra da igual lo bien escrita que esté la ficha.