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El colchón de unidades que no vendes nunca

Decides cuántas unidades reservas siempre como margen, según por dónde se te escapa una venta que la web no ve, y sabes cuándo ese número tiene que ser cero.

6 min de lectura

Después de saber qué decir cuando el susto ya ha pasado, esta lección es para que pase menos veces: el colchón que reservas de antemano. Le pones colchón al stock que muestras en la web: reservas dos o tres unidades que nunca salen a la venta, por si acaso. La pregunta que casi nadie se para a responder es cuántas. Si pones una, puede no bastar. Si pones veinte, esas veinte no las vendes nunca, y eso también es dinero perdido.

La cifra no sale de una tabla de proporciones ni de una regla que valga para todos los negocios. Sale de una pregunta muy concreta: ¿por dónde se te escapa una venta que tu web no se entera de que ha pasado?

El colchón resuelve un problema distinto al del empate

Ya sabes qué pasa cuando dos personas compran la última unidad a la vez: se la lleva la que paga primero, y a la otra se lo dices en el momento. Eso ocurre en segundos y ya tiene su respuesta.

El colchón no es para ese caso. Es para la diferencia que se abre durante horas, o durante días, entre lo que tu web cree que tienes y lo que de verdad hay en el estante. No es un empate: es un descuadre silencioso, y se cuela por sitios muy distintos.

De dónde sale ese descuadre

Casi siempre viene de uno de estos sitios. Vendes también en un mostrador físico, y la persona que cobra ahí no toca el panel hasta que tiene un rato. Vendes por teléfono o por WhatsApp a un cliente habitual y apuntas la venta en un cuaderno, no en la web. Haces el recuento a mano una vez a la semana, y ese día, hasta que lo revisas, la web sigue creyendo el número de la semana pasada. O el producto se rompe, se estropea o se pierde por el camino, y nadie descuenta esa unidad hasta que alguien tropieza con el hueco vacío.

Fíjate en el patrón: en los cuatro casos el problema no es el volumen de ventas. Un producto que vendes uno a la semana puede necesitar más colchón que otro que vendes veinte, si el primero se vende también en mostrador y el segundo solo en la web.

El colchón lo pide el canal paralelo, no el ritmo de venta
Cómo vendes este productoDónde se abre el descuadreColchón recomendado
Solo por la webNinguno: el pago descuenta la unidad al instanteCero
Web + mostrador físicoLo que se vende en tienda antes de tocar el panelVentas medias del mostrador entre dos revisiones
Web + WhatsApp o teléfono a manoLa venta que apuntas en un cuaderno y tardas en pasarUna unidad por cada venta fuera de la web pendiente de registrar
Producto con mermas (perecedero, frágil)La unidad que se rompe o caduca sin que nadie la descuenteEl porcentaje de merma habitual del producto, no una cifra fija

El caso más frecuente: cero

Si vendes solo por tu web, y el pago descuenta la unidad al momento como viste en la primera lección, y cada variante tiene su propio contador como viste en la cuarta, el colchón que necesitas es cero. No hay descuadre que tapar porque no hay otro sitio por donde se te escape la venta.

Pon colchón solo donde hayas identificado el canal paralelo. Si no sabes nombrar cuál es, no lo pongas.

Colchón fijo o colchón en porcentaje
Colchón fijo, por ejemplo dos unidades
  • Se entiende de un vistazo, sin hacer cuentas
  • Funciona bien cuando el producto se mueve poco y conoces el número exacto de la discrepancia
  • Hay que revisarlo a mano si cambia el ritmo de venta
Colchón en porcentaje, por ejemplo el 10% del stock
  • Se ajusta solo cuando entra o sale mercancía, sin que nadie lo toque
  • Tiene sentido cuando vendes muchas referencias con ritmos distintos y no vas a revisar producto por producto
  • En un producto con muy poco stock, un 10% se redondea a cero y no protege nada

Cual elijo: Con menos de veinte referencias, pon la cifra fija: revisarlas una a una te lleva diez minutos al mes. Pasadas las cien referencias, cambia a porcentaje, porque no vas a mantener doscientos números a mano, y para las que casi no tengan stock añade un mínimo fijo por encima del porcentaje.

La nota que dejas en la ficha, para que el colchón no se quede sin dueño
Colchón: 3 unidades. Motivo: se vende también en el mostrador de la calle Mayor, recuento cada lunes. Revisar si cerramos esa tienda.
Poner colchón a todo por si acaso
<p>El error caro no es poner poco colchón: es ponérselo a un producto que se vende solo por la web, donde el pago ya descuenta la unidad al segundo y no hay mostrador ni cuaderno que lo desajuste. Ahí el colchón no protege nada, solo esconde unidades que sí podrías vender. Multiplícalo por cien productos y son cien ventas que nunca ocurren, por una costumbre copiada de un negocio con tienda física.</p><p>El segundo error va después: el colchón que se pone el primer día y no se vuelve a mirar. Cierras el mostrador de la calle Mayor y las tres unidades de la nota anterior se quedan reservadas para siempre, sin que nadie recuerde ya por qué.</p>
Lo que te llevas
  • Sabes que el colchón responde a una pregunta: por dónde se te escapa una venta que la web no ve
  • Has repasado tus productos y sabes en cuáles el colchón tiene que ser cero
  • Para los que venden por otro canal, tienes un número o un porcentaje, y la nota que explica por qué existe
  • Sabes que ese número se revisa cuando cambia el canal paralelo, no se deja fijo para siempre

Ponte a prueba

Responde antes de abrir cada una. Si alguna se te resiste, vuelve al apartado que la explica.

1. Vendes velas solo por tu web, sin tienda ni WhatsApp aparte, y aun así te has quedado sin stock dos veces este mes.

El colchón no es la solución: el problema está en el momento en que se descuenta la unidad o en el tiempo que reservas el hueco durante el pago, no en un canal paralelo que no existe. Revisa eso antes de reservar unidades de más.

2. Tienes tienda física y veinte referencias de ropa, y en la de más venta el mostrador coloca de media cuatro unidades entre recuento y recuento.

Colchón fijo: cuatro unidades reservadas en la web para esa referencia hasta el próximo recuento. Con solo veinte referencias no compensa montar un porcentaje automático que nadie va a mirar.

3. Cierras el punto de venta físico de la calle Mayor y pasas a vender solo online.

Bajas a cero el colchón de todos los productos que llevaban esa nota, porque el canal paralelo que lo justificaba ya no existe. Dejarlo puesto solo esconde stock que ahora sí podrías vender.

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