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El colchón lo lleva la sala, no la cita
El colchón de preparar o limpiar se configura una sola vez en el recurso compartido, y lo heredan automáticamente todos los servicios que lo usan.
Tienes una sala de tratamientos que usas para masaje, para peeling facial y para depilación láser. Cada servicio dura lo suyo, y ya sabes que reservar uno deja la sala ocupada para los otros dos. Pero entre una cita y la siguiente hace falta un rato: ventilar, cambiar las toallas, desinfectar la camilla.
Ese rato, ¿lo defines dentro de cada servicio, tres veces, con el riesgo de que un día se te olvide en el cuarto que añadas? ¿O lo defines una sola vez, en la sala, y que lo hereden todos los servicios que la usan sin que tengas que volver a tocarlo?
El colchón es del recurso, no del servicio
La respuesta corta es la sala. El colchón, ese margen de minutos antes o después de una cita, no depende de si el cliente ha venido a un masaje o a un peeling. Depende de qué hay que hacer con la sala para dejarla lista para el siguiente. Si el masaje ensucia la camilla igual que el peeling, el tiempo de limpieza es el mismo esté quien esté detrás.
Configúralo en la ficha del recurso: dentro de la sala, silla o máquina que compartes entre servicios hay un campo de minutos antes y otro de minutos después. Ese número se aplica a cualquier reserva que use ese recurso, venga del servicio que venga. Si mañana añades un cuarto servicio que también usa esa sala, el colchón ya está puesto. No hay que acordarse de nada.
Qué pasa si el colchón se pone en el servicio, no en la sala
el colchón vivía en un sitio que hay que repetir cada vez que creas un servicio, en lugar de vivir una sola vez en el recurso
Esto no es un fallo de la herramienta, es un fallo de diseño de tu ficha. Si el colchón fuera un dato de la sala, lo configuras el día que das de alta la sala y no lo vuelves a tocar. Si es un dato del servicio, lo repites cada vez que vendes algo nuevo por esa sala, y repetir es donde se cuelan los olvidos.
Hay negocios donde de verdad conviene subir el colchón para un servicio concreto. La depilación láser, por ejemplo, puede necesitar más minutos de ventilación que un masaje normal, porque el olor del tratamiento tarda más en irse. Ahí no tocas el colchón de la sala: subes el margen solo para ese servicio, por encima del mínimo que ya trae el recurso. Lo que no haces nunca es bajarlo por debajo de lo que pide la sala. El recurso pone el suelo, no el techo.
Con esto, tu agenda ya no depende de que te acuerdes de poner el margen cada vez que lances un servicio nuevo. La sala lo lleva puesto de fábrica.
Lo siguiente es qué pasa cuando una cita necesita más de un recurso libre a la vez, no solo la sala.
- El colchón, los minutos de preparar o limpiar, se configura en la ficha del recurso compartido, no en cada servicio.
- Todos los servicios que usan ese recurso heredan el mismo colchón automáticamente, incluidos los que añadas más adelante.
- Si un servicio concreto necesita más margen, se sube solo para él, nunca por debajo del mínimo que trae el recurso.
- El colchón no se simula alargando la duración del servicio: son dos campos distintos, con usos distintos.
Ponte a prueba
Responde antes de abrir cada una. Si alguna se te resiste, vuelve al apartado que la explica.
1. Tienes una silla de manicura con un colchón de 5 minutos después de cada cita. Das de alta un servicio nuevo, pedicura, que también usa esa silla. ¿Hay que configurar el colchón otra vez para la pedicura?
No. El colchón es de la silla, y la pedicura lo hereda en cuanto la das de alta como servicio que usa ese recurso. No hay nada que repetir.
2. La depilación láser necesita 20 minutos de ventilación después de cada sesión, pero el resto de servicios de esa sala solo necesitan 10. ¿Bajas el colchón de la sala a 10 y confías en que nadie reserve láser justo antes de otra cita?
No. Dejas el colchón de la sala en 10, que es el mínimo que sirve para todos, y subes el margen de la depilación láser a 20 solo en ese servicio. El recurso pone el suelo, el servicio puede pedir más, nunca menos.
3. Un compañero te dice que, en vez de tocar el colchón, ha alargado la duración del peeling de 45 a 60 minutos para que quede hueco de limpieza. ¿Qué le dices?
Que eso rompe el recibo y la ficha del cliente, que van a marcar 60 minutos de servicio cuando el tratamiento real dura 45, y que si cambia de sala tendrá que corregir la duración de cada servicio a mano. El colchón se pone en el recurso, aparte de la duración.