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El día de la mudanza: mover tu correo sin dejar un hueco
Terminas la lección con el registro MX movido, el TTL bajado antes de tiempo, el buzón nuevo probado y el viejo todavía vivo y vigilado, sin cancelar nada el mismo día del cambio.
Por Yodai · Publicado el 6 de septiembre de 2026 · Actualizado el 12 de octubre de 2026
Lo delicado de un cambio de correo es el día de la mudanza: mover el buzón sin dejar un hueco por el medio. Cambias de proveedor de correo un lunes. El martes te escribe un cliente a tu dirección de siempre y todo llega bien al buzón nuevo. El jueves te escribe otro, a la misma dirección, y su mensaje no llega nunca a la bandeja nueva, porque el ordenador de esa persona todavía cree que tu correo vive en el proveedor de antes. No has hecho nada mal: el cambio de correo no ocurre en el mismo segundo para todo el mundo.
Lo que cuenta es el orden: qué mueves primero, qué dejas encendido unos días más y cuándo apagas lo viejo, para que ese hueco de días no se trague ni un mensaje.
Por qué se abre un hueco, aunque hagas todo bien
Tu correo no vive dentro de tu dominio: vive donde apunta un registro técnico llamado MX, escondido en la configuración del dominio, que dice a quien escriba "entrega los mensajes para este nombre aquí". Cuando cambias de proveedor, lo que cambias de verdad es ese registro, no tu dirección.
El problema es que los sistemas de correo de quienes te escriben guardan una copia de esa respuesta, para no tener que consultarla cada vez, y no vuelven a preguntar hasta que esa copia caduca. Ese tiempo de caducidad tiene nombre, TTL, y puede ser de un día entero: 86.400 segundos es el valor que la ayuda de Google Workspace recomienda dejar cuando todo funciona, y con él un cambio tarda hasta 24 horas en aplicarse. Mientras no caduque, el sistema de quien te escribe seguirá entregando tu correo en la casilla vieja, aunque tú ya hayas cambiado el cartel esa misma mañana. La guía de Microsoft para migrar el correo avisa de que los sistemas de quienes te escriben pueden tardar hasta 72 horas en reconocer el cambio del registro MX, y Google da el mismo plazo. Ese es el hueco: no es un fallo tuyo ni del proveedor nuevo, es el tiempo que tarda internet en enterarse.
El día que elijas para el cambio pesa tanto como el orden de los pasos. Hazlo un martes o un miércoles por la mañana, nunca un viernes por la tarde ni la víspera de unas rebajas, una campaña o cualquier fecha en la que sepas que va a entrar más correo de lo normal. Si algo no sale como esperabas, quieres tener el resto de la semana y a tu proveedor disponible para arreglarlo, no un fin de semana en el que nadie contesta al teléfono.
El orden que no deja hueco
- 1Baja el TTL, una semana antes
Entra en la configuración del dominio y pon el tiempo de vida del registro MX en un valor corto, por ejemplo cinco minutos (300 segundos). Todavía no cambies nada más: solo le dices a internet que a partir de ahora compruebe los datos más a menudo. El valor nuevo no empieza a contar hasta que caduca el anterior, que puede ser de un día; con una semana de margen, cuando hagas el cambio real la mayoría de los sistemas de correo lo verán en minutos y no en un día entero, aunque alguno puede tardar más: por eso el paso 5. - 2Activa el buzón nuevo y pruébalo a solas
Crea las cuentas en el proveedor nuevo y mándate correo a ti mismo entre ellas, antes de tocar el registro MX del dominio. El día del cambio quieres saber que el buzón nuevo funciona, no descubrirlo con el primer cliente que te escribe. - 3Activa el reenvío del buzón viejo al nuevo
Si tu proveedor anterior lo permite, activa que todo lo que llegue a la casilla vieja se reenvíe también a la nueva, y comprueba con un correo de prueba que de verdad llega. Aun así, sigue mirando las dos bandejas mientras dura el cambio, como en el paso 5. Es una medida de unos días, no algo que dejes puesto para siempre. - 4Cambia el registro MX y no toques nada más ese día
Mueve el registro al proveedor nuevo y para ahí. No borres el buzón viejo ni canceles la cuenta antigua: mantenerla unos días más cuesta poco comparado con el cliente que se pierde por el camino. - 5Vigila las dos bandejas al menos 72 horas
Revisa a diario el correo viejo y el nuevo mientras dura el margen. Lo que llegue al buzón viejo, contéstalo sin problema desde ahí: es el mismo cliente, solo que su ordenador tardó un poco más en enterarse del cambio. - 6Cierra el buzón viejo cuando ya no le llegue nada
Cuando hayan pasado esas 72 horas y ya no entre nada nuevo en la cuenta antigua, puedes darla de baja. Antes de eso, no: todavía puede haber alguien escribiéndote sin saberlo.
- El registro MX movido, con el TTL bajado unos días antes para que la mayoría note el cambio en minutos, no en un día.
- El buzón nuevo probado y funcionando antes de anunciarlo a nadie.
- El buzón viejo vivo, con reenvío activado y vigilado al menos 72 horas, sin cancelarlo el mismo día del cambio.
- Lo siguiente: que esos correos que ya llegan no acaben en la carpeta de spam.
Fuentes
- Conceptos básicos de DNS. Ayuda de Google Workspace, Google, consultado en octubre de 2026.
- Migrar correo electrónico a Exchange Online mediante el método de transición de Exchange. Microsoft Learn, Microsoft, consultado en octubre de 2026.
- Configura los registros MX para Google Workspace. Ayuda de Google Workspace, Google, consultado en octubre de 2026.
- RFC 1035: Domain Names - Implementation and Specification. IETF, 1987 (consultado en octubre de 2026).
- RFC 5321: Simple Mail Transfer Protocol. IETF, 2008 (consultado en octubre de 2026).
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