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La fecha para juzgar la campaña se marca antes de encenderla

Sale con una fecha y un número mínimo de contactos escritos de antemano, y con el criterio exacto para apagar la campaña sin dudar y sin esperar de más.

5 min de lectura

Llevas dos días con la campaña encendida y ya has entrado a mirar el panel seis veces. Nadie ha llamado todavía. La pregunta que te ronda no es si la campaña funciona: es si dos días bastan para saberlo, o si estás a punto de apagar algo que solo necesitaba una semana más.

El error más caro en este punto no es pagar de más por un clic. Es decidir con prisa: apagar el martes porque el lunes no sonó el teléfono, o dejarla encendida seis meses porque ya has puesto dinero y da pena cortar. Las dos cosas pasan por lo mismo: nadie fijó, antes de empezar, cuándo tocaba mirar ni qué número tenía que aparecer ese día.

Cuenta en clics, no en días

Un día no es una unidad de medida fiable. Un lunes puede traer tres clics por el tiempo que hace o por lo que pongan en la tele; un martes, quince. Lo que de verdad dice si la campaña funciona no es cuánto calendario ha pasado, es cuántos clics ha recibido ya: con cinco clics no sabes nada, salga lo que salga, porque cualquier cosa puede pasar cinco veces por pura casualidad.

La cifra que usa el oficio para empezar a fiarse es entre veinte y veinticinco clics en la frase que estás pagando. Antes de eso, un cero en conversiones no significa que la campaña no funcione: significa que todavía no hay datos suficientes para saber nada.

Días para llegar a veinticinco clics, según lo que cuesta cada uno
1€ el clic, 8€ al día3días
2€ el clic, 8€ al día6días
3€ el clic, 8€ al día9días
4€ el clic, 8€ al día12días

La fecha se escribe antes de encender la campaña

Con tu presupuesto diario y lo que cuesta cada clic en tu frase ya puedes calcular cuántos días hacen falta para llegar a esos veinticinco clics. Ese número es tu fecha mínima. Pero hay un segundo límite que también cuenta: al menos siete días naturales, aunque los clics lleguen antes. Un negocio no vende igual el lunes que el sábado, y si juzgas con tres días seguidos puede que solo estés mirando la mitad de la semana.

La fecha que manda es la más lejana de las dos: la de los clics o la de los siete días.

Antes de encender la campaña, deja esto escrito
  1. 1Calcula tus clics al día
    Divide tu presupuesto diario entre lo que cuesta cada clic en tu frase. Ese es el ritmo real al que vas a acumular datos.
  2. 2Saca la fecha de los clics
    Con ese ritmo, cuenta cuántos días hacen falta para llegar a veinticinco clics.
  3. 3Súmale los siete días naturales
    Si los clics llegan antes de una semana, la fecha de juicio sigue siendo el séptimo día, no antes.
  4. 4Escribe el número mínimo de contactos
    Antes de empezar, decide cuántas llamadas, mensajes o reservas esperas con esos clics. Un número, no una sensación.
  5. 5Anota la fecha donde la vayas a ver
    En el calendario del móvil, no en la cabeza. Ese día miras los números; los días de antes, no.

La señal para apagarla no es "hoy no ha llamado nadie"

Llegado el día marcado, la pregunta no es si ha ido bien. Es si se cumplió el número mínimo de contactos que escribiste antes de empezar. Un contacto es lo que ya definiste como conversión en tu negocio: una llamada, un mensaje de WhatsApp, una reserva hecha. Si ese número no llega, todavía falta un paso antes de apagar la campaña: mirar si el fallo está en el anuncio o en la página a la que manda el clic.

La nota que se escribe el primer día, no el séptimo
Campaña 'reparación de calderas, [barrio]'. Objetivo: 25 clics o 7 días, lo que tarde más. Se apaga si llegado ese punto hay menos de 2 contactos. Antes de apagar: comprobar que los clics abren la página del servicio y no la portada.

Antes de apagar, separa el anuncio de la página

Apagar o ajustar
Apágala
  • Llegaste al mínimo de clics o de días, lo que tardara más
  • Los clics abren la página del servicio, no la portada
  • Con todo eso, siguen sin llegar los contactos mínimos que escribiste
  • Lo que costaría cada contacto ya supera lo que gana ese cliente
Ajusta primero
  • Todavía no llegaste al mínimo de clics ni a los siete días
  • Los clics están cayendo en la portada en vez de en la página del servicio
  • La frase que paga la gente no es la que describe lo que vendes

Cual elijo: Apaga sin culpa cuando el mínimo de clics y la página correcta están cumplidos y aun así nadie escribe: ahí el problema es la oferta o el precio, no el anuncio. Si falta cualquiera de esas dos condiciones, arregla eso primero y vuelve a contar los clics desde cero antes de juzgar otra vez.

El coste por contacto sale de dividir lo gastado en la campaña entre el número de contactos conseguidos. Compáralo con lo que te deja un cliente nuevo, la cuenta que ya hiciste antes de pagar el primer clic. Si ese coste se come el margen del primer trabajo, la campaña no es rentable aunque técnicamente funcione: trae gente, pero a un precio que el negocio no aguanta.

Esa comparación, no el número de clics, es la que decide si merece la pena seguir un mes más con la misma frase y el mismo presupuesto, o si toca cambiar algo antes de gastar más.

El segundo día no dice nada
Apagar el martes porque el lunes no sonó el teléfono tira datos que todavía no existían. Dejarla encendida seis meses porque ya has puesto dinero es el mismo error al revés: la campaña no se juzga por lo que ya has gastado, se juzga por lo que ha pasado desde la fecha que marcaste. Si esa fecha aún no ha llegado, no hay nada que decidir todavía.
Lo que te llevas
  • Una fecha escrita antes de empezar: el mayor entre los días de tus clics y siete días naturales
  • Un número mínimo de contactos decidido de antemano, no juzgado a ojo el día que toque
  • Un orden para buscar el fallo: primero la página, después el anuncio, por último el precio
  • Un criterio para apagar la campaña sin culpa y sin esperar de más
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