Academia › Publicar › Que te encuentren en Google
El enlace que te falta cuando la web ya está bien hecha
Sabes leer la señal de que tu estancamiento en el buscador es un problema de enlaces externos y no un fallo de tu web, y tienes el chequeo de diez minutos para confirmarlo antes de tocar nada más.
Llevas meses con la ficha de Google Negocio completa, la web carga en menos de dos segundos y cada servicio tiene su propia página, no un párrafo metido en la portada. Y aun así, cuando buscas tu oficio más tu ciudad desde una ventana de incógnito, apareces en la segunda página del buscador. O ni eso.
La reacción casi automática es volver a tocar la web. Cambiar el titular de la portada. Mover el botón de contacto dos centímetros. Reescribir la descripción de un servicio que ya estaba bien contada la primera vez. Se retoca porque es lo único que se controla desde el panel, no porque ahí esté el fallo.
Hay una manera de comprobarlo antes de tocar nada más. Escribe site:tudominio.es en el buscador. Si te enseña todas tus páginas sin faltar ninguna, tu web está bien construida: Google la conoce, la lee, la tiene guardada entera. Lo que no tiene es un motivo para ponerla por delante de otras diez que hablan de lo mismo en tu ciudad. Y ese motivo, casi siempre, son los enlaces que otras páginas le hacen a la tuya.
Lo que un enlace le dice a Google que tú no puedes decirte a ti mismo
Un enlace es, dicho sin vueltas, un trozo de texto en otra página que, al pulsarlo, te lleva a la tuya. El proveedor de material que te cita en su web porque le compras cada mes. El ayuntamiento que lista los comercios de la calle mayor. La revista del sector que menciona tu taller en un reportaje sobre oficios de la zona.
Piensa en la ficha de clientes destacados que tiene tu distribuidor habitual. Si ahí aparece el nombre de tu negocio, con un enlace puesto en ese nombre, eso es exactamente lo que Google está buscando: alguien, fuera de ti, confía en esta página lo bastante como para mandarle sus propias visitas.
Tu web puede describirte a la perfección, con fotos cuidadas y un texto que se lee de un tirón. Pero esa descripción la escribes tú. El enlace lo pone otro, sin que tú lo puedas forzar desde dentro de tu propia web. Por eso pesa distinto, y por eso una web perfecta puede quedarse parada mientras otra, peor escrita, la adelanta en el buscador.
El buscador cuenta el enlace como un voto de confianza que pone otro, y ese voto no lo puedes declarar tú mismo dentro de tu propia web
- 1Comprueba el indexado
Escribe site:tudominio.es en el buscador. Si aparecen todas tus páginas, sin faltar ninguna, Google ya conoce tu web entera. - 2Mira quién te gana
Busca tu oficio más tu ciudad desde una ventana de incógnito y anota las tres o cuatro webs que salen antes que la tuya. - 3Revisa por qué están ahí
Entra en esas webs y busca si algo las cita fuera: prensa local, el directorio del gremio, un proveedor de la zona, una asociación. - 4Saca la conclusión
Si tu web está indexada sin errores y las que te ganan aparecen citadas en otras páginas, el problema no está en tu web. Son los enlaces que te faltan.
Qué hacer con el tiempo mientras tanto
Si el chequeo confirma indexado limpio, no hay más vueltas que darle a la web. Este es el punto en el que muchos se equivocan de sitio: siguen retocando lo único que ven todos los días, el panel, en lugar de mirar hacia fuera. No es un fallo de tu negocio ni de cómo lo cuentas. Es, sencillamente, la fase siguiente: conseguir que otros hablen de ti donde Google también mira.
- Cambiar titulares, fotos o botones cuando el indexado ya está limpio y sin errores
- Da la sensación de estar haciendo algo, aunque no haya nada roto que arreglar
- Cada retoque tarda semanas en notarse en el buscador, y aquí no va a notarse nada
- Vas a proveedores, gremios y prensa de tu zona con los que ya tienes relación
- Cada enlace nuevo es un voto que Google no puede ignorar tan fácilmente como un texto propio
- Tarda más en conseguirse, pero no tiene techo: cuantos más, mejor posición ocupas
- Es exactamente el paso que le falta a una web que ya está bien hecha
Cual elijo: Si el chequeo confirma indexado limpio, deja de tocar la web y dedica esa hora a conseguir el primer enlace. Vuelve al panel solo cuando cambies precios, servicios o encuentres un error real: lo demás, ahora mismo, es tiempo mal puesto.
Con esto no cambias nada todavía en la web: la dejas tal como está, porque ya está bien hecha. Lo que cambia es dónde pones el tiempo la semana que viene, que pasa de retocar el panel a hacer una lista de quién, en tu zona, podría poner ese primer enlace. En la próxima lección verás cuál enlace suma de verdad y cuál te puede penalizar.
- Sabes leer la señal: web indexada sin errores más estancamiento en el buscador es igual a falta de enlaces, no fallo de la web
- Tienes el chequeo de cuatro pasos para confirmarlo en diez minutos
- Sabes qué no hacer mientras tanto: ni seguir retocando la web, ni comprar un pack de enlaces
- Sabes hacia dónde mirar a partir de ahora: quién, en tu zona, puede enlazarte de verdad
Tres casos para decidir
Responde antes de abrir cada una. Si alguna se te resiste, vuelve al apartado que la explica.
1. Un fisioterapeuta tiene la ficha de Google completa, la web indexada sin errores, y lleva cuatro meses en la página tres del buscador para "fisioterapia" más su barrio. Cada mes cambia una foto o un titular de la portada. ¿Qué decide?
Deja de tocar la portada. El indexado limpio junto con el estancamiento es la señal de que faltan enlaces externos, no retoques de web.
2. Una tienda de bicicletas ve que la competencia, con una web peor escrita que la suya, sale primero en el buscador. Al mirar esa web de la competencia, encuentra que la revista de ciclismo de la provincia la menciona en un reportaje sobre rutas locales. ¿Qué le dice esto sobre su propio estancamiento?
Que el motivo no es la calidad del texto: la competencia tiene un enlace externo de una fuente reconocida en su sector y ella todavía no tiene ninguno.
3. Un electricista, impaciente por subir posiciones, encuentra un servicio que ofrece cuarenta enlaces por veinte euros, todos publicados el mismo día en webs sin relación con electricidad. ¿Qué decide?
No comprarlos. Un lote de enlaces simultáneos en webs ajenas a su oficio es el patrón que Google penaliza, no el que premia.