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El envío plano que te está costando dinero

Sabe si el reparto de su negocio es lo bastante local y uniforme para cobrar un único precio de envío, o si necesita separarlo por zona y por peso antes de perder dinero en cada pedido lejano.

4 min de lectura

Le pones el mismo precio de envío a quien vive a quince minutos de tu taller y a quien vive a quinientos kilómetros. Los dos ven el mismo número en la última pantalla antes de pagar. ¿Y si ese número es lo que le hace dudar a uno de los dos?

Un precio de envío plano parece la opción sencilla: un número, sin excepciones, nada que explicar. El problema aparece cuando ese número no corresponde a lo que de verdad cuesta enviar. Si lo pones alto para cubrir los envíos más caros, espantas a quien vive cerca y solo tenía que pagar un trayecto corto. Si lo pones bajo para no espantar a nadie, pagas de tu bolsillo la diferencia en cada pedido que va lejos.

Un ejemplo con números reales de mensajería: un paquete de un kilo cuesta 4€ dentro de tu ciudad, 6€ en el resto de tu provincia, 9€ al resto de la península y 14€ a Baleares o Canarias. Si cobras un envío plano de 6€, ganas 2€ en cada pedido local, pero pierdes 3€ en cada pedido peninsular y 8€ en cada pedido insular. Con diez pedidos al mes repartidos entre esas zonas, el plano te puede estar costando más de lo que crees.

Cuándo el plano sí funciona

Si reparto solo dentro de tu ciudad, o si todo lo que vendes pesa más o menos lo mismo, un envío plano no es un error: es una decisión correcta. No tiene sentido montar tres precios distintos para ahorrarte 1€ cuando todos tus pedidos salen del mismo radio y con el mismo peso. Ahí, un solo número es menos fricción para ti y para quien compra, y esa simplicidad vale más que el céntimo de diferencia.

La señal de que te sirve el plano no es el tamaño de tu negocio, es la uniformidad de tus envíos: misma zona, mismo peso aproximado. En cuanto una de las dos cosas empieza a variar, el plano deja de ser una simplificación y pasa a ser un precio que no corresponde a nadie en concreto.

Cuándo te está costando dinero

Hay dos señales claras de que el plano ya no te sirve. La primera: vendes fuera de tu zona natural, aunque sea de forma ocasional. La segunda: tu catálogo mezcla productos ligeros con productos pesados o voluminosos, y el coste de mandarlos no se parece nada entre sí.

Cuando pasa esto, seguir con un precio único significa que estás subvencionando los pedidos más caros con el margen de los más baratos, sin haberlo decidido tú. No es una política de precios, es un accidente que se repite pedido tras pedido hasta que un día miras la cuenta de la mensajería y no cuadra con lo que has cobrado.

Envío plano o envío por zona
Envío plano
  • Un único número, nada que explicar en el catálogo
  • Rápido de configurar, cero mantenimiento después
  • Funciona bien si repartes en una zona pequeña y homogénea
Envío por zona y peso
  • El precio corresponde al coste real de cada envío
  • No hay pedidos que te cuesten dinero sin que lo sepas
  • Exige configurar varios precios y mantenerlos si cambia la mensajería

Cual elijo: Si repartes solo en tu ciudad o vendes un único formato de producto, quédate con el plano: te ahorra trabajo y no pierdes nada. En cuanto vendas fuera de esa zona o tu catálogo mezcle pesos distintos, pasa a precios por zona: lo que dejas de simplificar lo recuperas en margen.

Lo que cuesta enviar un kilo, según a dónde
Tu ciudad4€
Resto de tu provincia6€
Resto de la península9€
Baleares y Canarias14€
Lo que ve el cliente en la ficha
Gastos de envío: 4€ en Valencia capital · 7€ resto de la península · 15€ Baleares y Canarias. Se calculan automáticamente en el carrito según tu dirección.
El error caro: fijar el plano por la media, no por el peor caso
El fallo más habitual es calcular el envío plano haciendo una media de lo que cuesta mandar a todos lados, y quedarse tan tranquilo. La media esconde el caso peor: si el 80% de tus pedidos son locales y el 20% van a Canarias, la media te sale baja y crees que ganas en cada envío, pero ese 20% te está comiendo el margen de varios pedidos locales. Antes de fijar un plano, mira cuál es tu envío más caro real, no el promedio, y decide si estás dispuesto a pagar esa diferencia en cada pedido que caiga ahí.
Lo que te llevas
  • Sabes si tu reparto es lo bastante local y uniforme para quedarte con un envío plano, o si ya te conviene separarlo por zona y peso
  • Tienes el ejemplo de precios por kilo y por distancia para comparar contra tu propia mensajería
  • Sabes detectar el error de fijar el plano por la media en lugar de por el envío más caro que de verdad haces
  • En la próxima lección decides hasta dónde llega tu reparto, y qué pasa con quien vive más allá de esa línea
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