Nuevo en la biblioteca: Una reserva, dos cosas que tienen que estar libres a la vez. Leer el artículo
yodai Academia Reservas y pedidos

Academia Construir Reservas y pedidos

El hueco ya tiene dueño: qué pasa con el resto de la lista

Sabe qué decirle a quien se queda sin el hueco esta vez, cuándo cerrar una lista de espera y cuándo dejarla viva para el próximo hueco que se libere.

7 min de lectura

El sábado a las diez ya tiene dueño. Se lo diste a la primera persona de la lista de espera, contestó a tiempo y confirmó. Quedan otros tres nombres esperando el mismo hueco, que ya no existe. ¿Qué haces con ellos?

La tentación es no hacer nada: el hueco está cubierto, el asunto resuelto, toca pasar a lo siguiente. Pero esas tres personas te escribieron con una necesidad real y les debes una respuesta, aunque la respuesta sea que no. Y si la lista era solo para ese sábado, hay algo más que hacer, aparte de contestar: cerrarla, para que dentro de tres meses no le escribas a alguien que ya ni se acuerda de haberla pedido.

Qué le dices a quien no consigue el hueco

A quien se queda fuera no le mandas un mensaje suelto de que lo sientes. Le dices tres cosas en el mismo aviso: que el hueco ya se ha cubierto, qué lugar ocupa ahora si sigue esperando, y qué puede hacer si no quiere esperar más. Sin las tres partes, el mensaje suena a excusa, y la persona se queda igual de perdida que antes de escribirte.

Aquí vuelve a servir el reloj que le pusiste a la respuesta antes de llamar al siguiente: es el mismo dato, dado la vuelta, el que ahora le das a quien sigue en la cola. Si el próximo hueco puede tardar una semana en llegarle, dilo. Si puede tardar un mes, dilo también, aunque suene peor: es mejor que decida con ese dato que siga esperando a ciegas otra vez.

Y no lo dejes para cuando tengas un rato. El mismo día que confirmas al que se lleva el hueco, avisas al resto. Un aviso que llega tres días tarde no informa, molesta.

El mensaje a quien no consigue el hueco esta vez
Hola Marta. El hueco del sábado a las diez ya se ha cubierto. Sigues en la lista, en segundo lugar. Si se libera otro hueco esta semana te escribo primero a ti. Si prefieres no esperar, dímelo y te busco la primera cita suelta de la agenda normal, aunque sea en otro horario.

Cuándo la lista sigue viva y cuándo se cierra

No todas las listas de espera son iguales, y confundirlas es el segundo fallo, justo después del silencio. Hay una lista atada a un hueco concreto: el sábado a las diez, la mesa del viernes a las nueve, la revisión del martes que viene. Y hay una lista abierta, sin fecha: avísame cuando tengas hueco los sábados por la mañana, sea cual sea el sábado.

La diferencia decide qué haces en cuanto el hueco se cubre. Con la lista atada a una fecha, ese hueco cubierto cierra la lista entera, aunque queden nombres dentro sin hueco. Con la lista abierta no se cierra nada: sigue viva hueco tras hueco hasta que cada persona consigue el suyo o pide salir.

Cierra la lista con la fecha, no la dejes en el cajón
Lista para un hueco concreto
  • Nace atada a una fecha y una hora: el sábado 14 a las diez.
  • En cuanto ese hueco se cubre, la lista para esa fecha se acaba, queden nombres o no dentro.
Lista abierta, sin fecha
  • No lleva fecha: espera un hueco de sábado por la mañana, sea cual sea el sábado.
  • Sigue viva hueco tras hueco, y solo se vacía cuando alguien lo consigue o pide salir.
  • Puede pasar semanas sin moverse, así que conviene preguntar de vez en cuando si sigue en pie.
  • El orden dentro de ella es el mismo que ya decidiste al apuntar a cada uno: no siempre gana quien lleva más tiempo esperando.

Cual elijo: Si te escribieron para entrar ese día en concreto, cierra la lista en cuanto pase esa fecha, aunque queden nombres sin hueco: seguir arrastrándola es prometer un hueco que ya no existe. Si te escribieron para que avisaras cuando pudieras, la lista sigue viva, y la cierras tú solo cuando la persona te diga que ya no la necesita.

El error de dejar una lista muerta con vida

Este es el fallo que más se repite y el que más quema. Dejas viva una lista que ya murió con la fecha. Pasan las semanas, el hueco se libera de nuevo por otra baja, y sin mirar cuándo se apuntó cada uno le escribes al segundo de aquella lista vieja. La persona ya ni se acuerda de haber pedido ese sábado, o resolvió el problema en otro sitio, y tu mensaje llega como un anuncio fuera de tiempo.

Por qué una lista con fecha no se puede reciclar
La lista de un sábado concreto se queda sin cerrar cuando pasa ese sábadomeses después escribes ofreciendo un hueco de un día que ya no existe, o a alguien que ya resolvió el problema en otro sitio

una lista atada a una fecha caduca con la fecha, aunque nadie haya tocado el archivo

La regla es simple de aplicar, aunque cueste acordarse en el momento: si la lista nació con fecha, muere con la fecha. Se archiva ese mismo día, se cubra el hueco o no. Lo que no se archiva es el nombre de quien se quedó fuera: pasa a la lista abierta si quiere seguir esperando, no a la papelera.

Cerrar el ciclo, paso a paso

El día que se cubre un hueco tienes cinco cosas que hacer, en este orden, antes de olvidarte del asunto y pasar a lo siguiente.

Lo que haces el mismo día que se cubre el hueco
  1. 1Confirmas a quien lo consigue
    Le mandas la hora exacta y lo que necesitas que traiga o confirme, igual que a cualquier cita nueva.
  2. 2Avisas al resto, uno a uno
    El mensaje con las tres partes: cubierto, su lugar ahora, sus opciones.
  3. 3Cierras la fecha
    Si la lista nacía con fecha, la archivas ahí mismo, aunque queden nombres sin hueco dentro.
  4. 4Preguntas quién pasa a la lista abierta
    A quien se quedó fuera le ofreces seguir esperando sin fecha fija; quien diga que sí entra en la lista general, quien no conteste sale de todas.
  5. 5Repasas quién queda primero
    Con la lista abierta ya actualizada, miras quién ocupa el primer puesto, listo para el próximo hueco que se libere.

Con esto la lista de espera queda cerrada del todo, no solo el hueco de hoy: sabes qué decirle a quien se queda fuera, cuándo enterrar la lista que ya cumplió su fecha, y cómo dejar la lista abierta lista para la próxima vez que un día se llene.

Lo que te llevas
  • Quien no consigue el hueco recibe un mensaje con tres partes: cubierto, su lugar, sus opciones.
  • La lista atada a una fecha se cierra ese mismo día, se cubra el hueco o no.
  • Quien quiere seguir esperando pasa a una lista abierta, sin fecha fija.
  • La lista abierta queda con el orden actualizado, lista para el próximo hueco que se libere.

Ponte a prueba

Responde antes de abrir cada una. Si alguna se te resiste, vuelve al apartado que la explica.

1. Cubres el hueco del jueves a las cinco con la primera de la lista. Los otros dos apuntados llevan dos días sin recibir ni una palabra tuya.

Se decide avisarles ese mismo día, no cuando haya un rato: mensaje con las tres partes, aunque la noticia sea que no consiguen el hueco esta vez.

2. La lista era para el martes 9 a las once, ese martes pasó hace un mes y el hueco se cubrió. Ahora se libera otro hueco distinto y te preguntas si puedes avisar directamente al segundo de aquella lista.

Se decide que no: esa lista murió con la fecha del martes 9. Antes de escribir hay que preguntarle si quiere pasar a una lista abierta, no tratarla como si siguiera vigente.

3. Alguien apuntado en la lista abierta de sábados por la mañana lleva seis semanas sin que se libere ningún hueco y no ha vuelto a escribir.

Se decide preguntarle si sigue interesado antes de mantenerlo como primero de la lista; si no contesta, se revisa si debe pasar atrás o salir, en vez de darlo por hecho.

SiguienteEl margen que decide si el siguiente cliente entra a un hueco listo o a medio recoger