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El mapa que le entregas, no el que tiene que adivinar
Sales con un sitemap.xml que dice la verdad sobre tu web, corregido y entregado a Google desde Search Console.
Ya quitaste la etiqueta noindex de las páginas que sí quieres que se vean. Ya sabes leer el motivo exacto que te da la Search Console cuando algo falla. Pero la cobertura sigue sin moverse: unas páginas están indexadas y otras, con el mismo aspecto para ti, ni se han rastreado.
El motivo casi siempre está en un archivo que no has abierto nunca: el sitemap.xml. Es la lista que tú le entregas a Google con las páginas que existen de verdad en tu web. Si esa lista está mal, Google no adivina lo que falta. Se fía menos de todo el archivo, incluida la parte que sí es correcta.
El archivo que decide si Google te hace caso
Un sitemap.xml es una lista de direcciones. Cada línea, una URL de tu web. El archivo se guarda en un sitio fijo, normalmente tuweb.com/sitemap.xml, y Google lo lee entero para decidir qué rastrear primero y con qué frecuencia.
Tener sitemap no es obligatorio. Muchas webs pequeñas funcionan sin él porque Google va encontrando las páginas por los enlaces internos. Lo que sí pesa, y mucho, es tener uno que miente: que lista páginas que ya no existen, páginas con la etiqueta noindex de la lección anterior, o la misma página repetida con distinto filtro de color o de talla. Cada contradicción de esas le resta confianza a las páginas buenas del mismo archivo.
trata cada URL que promete algo y no lo cumple como una señal de que la lista entera no es de fiar, y responde rastreando menos por precaución
Dónde está el tuyo: lo genera la plataforma o lo subiste tú
Antes de corregir nada, averigua de dónde sale tu sitemap. Hay dos situaciones y la forma de arreglarlo cambia según en cuál estés.
- El sitemap se regenera solo cada vez que publicas o borras una página
- No tocas el archivo XML directamente
- Tu trabajo es revisar qué lista, no escribirlo
- El sitemap no se actualiza solo: hay que regenerarlo a mano cada vez que cambias páginas
- Necesitas una herramienta que lo escriba, un generador de sitemap o tu propio editor
- Si borras una página, el sitemap la sigue listando hasta que tú lo regeneras
Cual elijo: Si tu plataforma lo genera sola, no te pongas a editar el XML: revisa lo que lista y fíate de que se actualiza solo. Si lo subiste tú, trátalo como una tarea que se repite cada vez que tocas la web, no como algo que se hace una vez y se olvida.
Qué entra en la lista y qué no
No metas en el sitemap cada URL que exista en tu dominio. Es la lista de lo que quieres que Google indexe, no un volcado de todo lo que hay colgado en el servidor.
Corregirlo y mandarlo
- 1Abre el archivo actual
Escribe tuweb.com/sitemap.xml en el navegador. Si carga una lista de URLs, ya tienes uno. Si da error, no tienes ninguno y toca generarlo. - 2Compáralo con tu web real
Repasa cada URL de la lista una por una. Tacha las que ya no existen, las de carrito o checkout, y las que llevan noindex. - 3Añade lo que falte
Si abriste una página o una zona nueva y no aparece, falta añadirla. En una plataforma que lo genera sola esto se resuelve publicando la página; a mano, añades la línea tú. - 4Genéralo si no existe
Sin sitemap propio, usa un generador de sitemap con la dirección de tu web, o el que traiga tu editor. Sube el resultado a la raíz del dominio, como sitemap.xml. - 5Entrégalo en Search Console
En el menú de la izquierda entra en Sitemaps. Escribe sitemap.xml en el campo y pulsa Enviar. En unas horas verás cuántas URLs ha detectado.
Con el sitemap corregido y entregado, dejas de depender de que Google adivine tu web. Se la has entregado tú, con las páginas que quieres que encuentre y ninguna de las que no.
La próxima lección no toca el sitemap: elige las tres frases que ya escriben tus clientes para buscarte, en vez de las que tú supones.
- Tu sitemap.xml solo lista páginas reales, sin páginas con noindex ni duplicadas
- Sabes si te toca revisarlo tú a mano o si tu plataforma lo mantiene sola
- Lo has entregado en Search Console, en el apartado Sitemaps
- Puedes comprobar ahí mismo cuántas URLs ha detectado, frente a las que tiene tu lista
Ponte a prueba
Responde antes de abrir cada una. Si alguna se te resiste, vuelve al apartado que la explica.
1. Cerraste la tienda online hace un mes y dejaste solo la ficha de contacto, pero el sitemap sigue listando las fichas de producto antiguas, que ahora dan error al abrirlas.
Se corrige el sitemap ya, no en la próxima actualización: cada URL muerta en la lista resta confianza a las páginas que sí quieres indexadas, empezando por la de contacto.
2. Tu plataforma genera el sitemap sola, pero una página nueva que publicaste hace tres días todavía no aparece en él.
No edites el XML a mano. Revisa si la página está publicada de verdad y no en borrador, porque en una plataforma que genera el sitemap sola, la lista sigue a las páginas publicadas, no al revés.
3. Tienes una página de preguntas frecuentes enlazada desde el pie de tu web, pero no te interesa que aparezca en una búsqueda de Google.
No entra en el sitemap. Ya lleva noindex por la lección anterior, y meterla en la lista sería decirle a Google al mismo tiempo que la indexe y que no entre: la contradicción que le resta confianza a todo el archivo.
El sitemap ya dice la verdad y no contradice ninguna etiqueta. Pero indexar la página correcta no sirve de nada si apuestas por la palabra que a ti te suena bien: toca elegir, con datos y no a ojo, las tres búsquedas por las que vas a jugar.