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El nombre que pones en el título no es el que usas en el mostrador
Al terminar tienes escrita la primera página de servicio con la palabra que usa tu cliente, no la de tu oficio, y el método para hacer igual el resto.
Por Yodai · Publicado el 6 de septiembre de 2026 · Actualizado el 12 de octubre de 2026
Te sientas a escribir la primera página de servicio de tu web y te quedas parado en la primera línea: el título.
Escribes instalación y reparación de termos y calentadores eléctricos. Es correcto. Es lo que haces. Y es una frase que jamás escribiría alguien que se ha quedado sin agua caliente un lunes por la mañana.
Esa persona no escribe eso. Escribe no tengo agua caliente o, si acaso, el calentador no calienta. Tu página habla el idioma del oficio. Ella busca en el idioma del problema. Google entiende bastante bien que dos frases distintas pueden hablar de lo mismo, pero se lo pones mucho más fácil, a él y a quien lee, si escribes con las palabras de quien busca.
En el mostrador ya se sabe de qué habláis
Cuando alguien te llama o entra por la puerta, ya ha hecho medio camino. Te cuenta el síntoma y eres tú quien traduce: eso es la junta del grifo, eso es el termostato del calentador. Ese vocabulario lo pones tú, no el cliente.
En internet no hay nadie traduciendo. La persona escribe en Google exactamente lo que diría en voz alta si te llamara por teléfono: el síntoma, no el diagnóstico. Si tu página solo tiene el diagnóstico, dependes de que Google haga la traducción por ti. Google dice que sus sistemas entienden cómo se relaciona una página con muchas búsquedas aunque no lleve las palabras exactas, pero también recomienda pensar en las palabras con las que te buscaría cada tipo de lector y escribir con ellas.
Ahí está el problema, y es uno concreto: la página habla el idioma de un compañero de oficio, cuando quien la lee viene a pagarte y no conoce ese idioma.
- Instalación y mantenimiento de calentadores y termos eléctricos
- Es la frase que usarías con un proveedor o un compañero de oficio
- No tengo agua caliente en casa
- Es la frase exacta de alguien preocupado, sin vocabulario técnico
- No necesita saber que lo que falla se llama termo y no caldera
Cuál elijo: El título y la primera frase de la página se escriben con las palabras de quien busca. El término técnico se mete una sola vez, más abajo en el texto, para quien ya sabe lo que quiere y busca algo más concreto, como cambiar termostato calentador.
Cómo encontrar la palabra exacta
Elegir la palabra del cliente no es adivinar de oído. Se busca del mismo modo que se busca cualquier otro dato del negocio: preguntando y mirando.
- 1Recupera la última llamada
Antes de traducir nada, escribe tal cual la frase que te dijo el último cliente por teléfono. Esa frase, sin corregir, es mejor material que cualquier lista de palabras que te inventes tú. - 2Deja que Google termine la frase
Escribe en el buscador el problema sin terminar la frase y mira qué sugiere el propio buscador. Esas sugerencias son búsquedas reales de gente real, no ocurrencias tuyas. - 3Mira las preguntas de debajo
En muchas búsquedas aparecen preguntas relacionadas entre los primeros resultados. Son la forma exacta en que la gente formula la duda, y sirven para el texto que va más abajo en la página. - 4Descarta lo que solo dicen los del oficio
Si una palabra solo la usáis tú y tus proveedores, no la pongas en el título. Guárdala para el cuerpo del texto, donde no molesta y suma para quien sí la conoce.
La palabra del síntoma no basta sola
La palabra del síntoma resuelve la mitad del título. La otra mitad es el sitio. Quien se queda sin agua caliente no siempre busca solo «no tengo agua caliente»: a veces lo escribe junto con su ciudad, y aunque no la escriba, Google tiene en cuenta dónde está para enseñarle negocios cercanos.
No hace falta forzar la frase «cerca de mí» en ningún sitio del texto: la distancia la calcula Google con la ubicación de quien busca y la dirección de tu negocio. Lo que sí conviene es que el nombre de tu ciudad o tu barrio aparezca de forma natural en el título o en la primera línea, junto a la palabra del síntoma. Las dos cosas juntas, la del problema y la del lugar, son las que de verdad describen lo que alguien va a teclear un lunes por la mañana sin agua caliente.
Con la palabra del síntoma y el lugar ya encontrados, la página se escribe casi sola. Eso sí, todo esto da por hecho que Google puede guardar tus páginas interiores: si tu web vive en una dirección prestada por la plataforma con la que la hiciste, compruébalo antes, porque si solo puede indexar la portada, la página de servicio no saldrá sola en Google por bien titulada que esté.
La próxima lección entra en lo que pasa cuando dos de tus servicios se parecen demasiado: si separarlos en dos páginas o dejarlos juntos en una.
- Tienes la palabra exacta que usa tu cliente para tu primer servicio, no la de tu oficio.
- Tienes escrito el título y la primera línea de esa página con esa palabra, con tu ciudad incluida de forma natural.
- Sabes dónde va el término técnico: una vez, en el cuerpo, nunca en el título.
- Tienes el método para repetirlo en cada página de servicio que te quede por escribir.
Ponte a prueba
Responde antes de abrir cada una. Si alguna se te resiste, vuelve al apartado que la explica.
1. Eres cerrajero y en tu ficha de precios el servicio se llama «apertura de puerta por bombín bloqueado». Un cliente medio, de pie en el rellano, dice «se me ha quedado la llave puesta por dentro» o «me he quedado fuera de casa». ¿Qué título pones en la página y qué pasa con la palabra «bombín»?
El título se escribe con la frase del cliente, por ejemplo «¿Te has quedado fuera de casa? Abrimos la puerta sin romper la cerradura, el mismo día». «Bombín» se mete una sola vez, más abajo en el cuerpo, para quien ya sabe que eso es lo que hay que cambiar.
2. Dudas entre titular tu página «instalación de aire acondicionado» o «poner aire acondicionado en casa», porque no sabes cuál usa más gente. ¿Cómo decides sin adivinar?
No se decide de oído: se escribe «poner aire acondicionado en» en el buscador y se mira qué completa Google, y se revisan las preguntas relacionadas de una búsqueda hecha desde tu zona. La frase que aparece sugerida y repetida gana el título; la otra, si es la técnica, baja al cuerpo del texto.
3. Para no dejarse ningún término fuera, alguien titula su página «reparación calentadores termos agua caliente urgencias 24 horas [tu ciudad]». ¿Qué se decide con ese título?
Se decide deshacerlo y dejar una sola frase natural, la que usaría el cliente en voz alta, con la ciudad incluida de forma que se lea normal. Los demás términos no desaparecen: bajan al cuerpo del texto, donde suman en vez de sonar a spam antes de la primera frase.
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