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El nombre que va a llevar tu web no tiene por qué ser el de la empresa
Al terminar tienes decidido el nombre comercial que va en la dirección de tu web, distinto si hace falta del nombre legal, y sabes qué pasa si lo cambias más adelante.
Rellenas el encargo y llegas a la casilla del nombre. Y ahí dudas: ¿pongo el que sale en la factura, el de la sociedad, o el que ya usa la gente que te conoce? No son lo mismo, y la web solo necesita uno de los dos.
Ya tienes decidido dónde termina lo que vendes. Ahora toca ponerle nombre a la puerta por la que va a entrar la gente, y esa puerta es la dirección de tu web.
El nombre legal y el nombre comercial no son lo mismo
El nombre legal es el que figura en Hacienda: puede llevar tu nombre y apellido si eres autónomo, o "SL" si has montado una sociedad. Ese nombre existe para pagar impuestos y firmar contratos. No existe para que un cliente lo escriba en el móvil.
El nombre comercial es el que dices en voz alta cuando alguien te pregunta a qué te dedicas, y el que pones en el cartel de la puerta si tienes local. Ese es el que va en la dirección de la web, porque es el que la gente ya reconoce.
Si los dos coinciden, no hay decisión que tomar. Si no coinciden —y en la mayoría de negocios no coinciden— eliges el comercial, siempre.
Qué nombre eliges cuando tienes que inventarlo
El caso fácil es cuando ya tienes nombre y solo hay que confirmarlo. El caso que te hace dudar es cuando montas el negocio ahora y tienes que decidir cómo te vas a llamar. Ahí hay dos caminos, y no son igual de buenos para todos.
- Dice el oficio: "Fisioterapia Norte", "Reformas Alicante"
- Quien lo lee entiende el negocio sin preguntar nada más
- Se queda corto si algún día ofreces algo distinto al de hoy
- Dice quién eres: "Casa Elvira", "Taller Nogal"
- Aguanta aunque cambies o amplíes lo que ofreces
- Necesita una frase corta al lado la primera vez que alguien lo ve, para explicar el oficio
Cual elijo: Si vendes un servicio muy concreto y no piensas tocarlo, el descriptivo te ahorra explicaciones: "Reformas Alicante" ya dice para qué te buscan. Si tu negocio eres tú, tu criterio o tu forma de hacer las cosas —y es lo habitual en peluquería, terapia, clases, hostelería—, el nombre de marca aguanta mejor el tiempo porque no depende de un solo servicio.
Cómo queda ese nombre en la dirección de la web
El nombre comercial que eliges se convierte en la dirección tal cual, quitando espacios y acentos. "Casa Elvira" pasa a ser algo como casaelvira.yodai.ai. Cuanto más corto y más fácil de escribir sin fallos, mejor: es lo que vas a dictar por teléfono y lo que alguien va a teclear de memoria.
Por eso, aunque tu nombre legal lleve "Servicios Integrales" o un número de expediente, eso no entra en la dirección. Entra el nombre corto, el que cabe en un cartel.
- Has decidido el nombre comercial de tu negocio, distinto del legal si hacía falta
- Sabes si te conviene un nombre que describe el oficio o uno que sea marca propia
- Tienes claro cómo se convierte ese nombre en la dirección de tu web
- La próxima lección: el precio que enseñas antes de que pregunten