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El precio en libras, la reseña en inglés: lo que convence a quien no es de aquí
Sabe qué moneda, qué formato de fecha, qué prueba de confianza y qué vía de contacto adaptar en la versión en inglés para que el visitante extranjero no solo entienda la web, sino que se fíe de ella.
Una peluquera de Valencia monta la versión en inglés de su web. La traducción está bien hecha: no suena a traductor automático, usa las palabras que buscaría alguien en Manchester. Le llega un mensaje de una clienta que vive allí y viaja a España en octubre. Pregunta por el precio de un tratamiento. La respuesta dice 45 €, cita el 05/03 a las 17h. La clienta no vuelve a escribir.
No fue el idioma. El texto estaba en inglés correcto. Fue todo lo demás: una fecha que en su cabeza es el 3 de mayo y no el 5 de marzo, un precio en una moneda que tiene que convertir mentalmente, una hora sin decir de qué zona horaria habla, y un teléfono que empieza por 912 y no sabe si puede marcar desde su móvil británico sin que le cueste una fortuna. Entendió la frase. No confió en la web.
Eso es lo que falta cuando ya tienes la traducción hecha: los detalles que no son palabras pero que dicen, más alto que cualquier frase, que esa web está pensada para alguien de aquí y no para quien la está leyendo.
La moneda: cuándo cambiarla y cuándo no
El primer instinto es poner los precios en libras o en dólares en toda la versión en inglés. A veces es un error.
Si lo que vendes ocurre en un sitio fijo -tu peluquería, tu consulta, tu restaurante-, el cliente ya sabe que va a pagar en España cuando llegue. Ponerle el precio en libras no le ayuda: le obliga a hacer la cuenta al revés cuando ya está aquí. En ese caso el euro se queda, y lo que sí ayuda es una línea pequeña debajo, del tipo unos 38 £ al cambio de hoy. Nada más. No hace falta actualizarla cada semana ni montar un conversor.
Si en cambio vendes algo que se entrega donde esté el cliente -un curso online, un envío, una consultoría por videollamada-, ahí sí compites con negocios que ya cobran en su propia moneda. Ver el precio en euros, para alguien en Londres, es una señal de que ese negocio no está pensado para exportar. Ahí la cifra visible cambia a libras o a dólares, aunque el cobro por dentro siga en euros.
- El cliente ya sabe que paga aquí, en euros
- Cambiar la cifra sin necesidad quita claridad en vez de darla
- Compite con negocios que ya cobran en su propia moneda
- El precio en euros se lee como que el negocio no exporta
- La cifra visible cambia a libras o dólares
- El cobro por dentro puede seguir en euros, eso no lo ve el cliente
Cual elijo: Si el cliente tiene que venir físicamente a España, precio en euros con conversión de referencia. Si el cliente recibe el servicio sin moverse, precio en su moneda.
Unidades y fechas: el detalle que delata el descuido
El 05/03 es el 5 de marzo en España y el 3 de mayo en Reino Unido y en Estados Unidos. Esa ambigüedad, repetida en cada confirmación de cita o cada fecha de entrega, es la forma más barata de sembrar una duda que nadie va a resolver preguntando. Simplemente no vuelve a escribir.
Pasa lo mismo con las tallas -una 38 española no es una talla 38 británica-, con el peso -kilos frente a libras- y con la hora, si no dice de qué zona horaria habla. La solución no es aprenderse las conversiones. Es escribir de forma que no haga falta convertir nada: el nombre del mes en vez del número, la talla con su equivalente entre paréntesis la primera vez que aparece, la hora con hora de España al lado si el negocio atiende por videollamada o por WhatsApp a otro país.
La confianza no se traduce, se reconstruye
Una reseña traducida palabra por palabra del español suena a reseña traducida, y eso, aunque parezca lo contrario, la vuelve menos creíble que no poner ninguna. Una reseña real y corta en inglés, con alguna imperfección, pesa más que un párrafo perfecto que se nota fabricado.
La pregunta que importa no es si tienes reseñas, sino si tienes reseñas donde ese visitante mira. En España, Google es casi la única referencia que la gente comprueba antes de escribir. En Reino Unido y en buena parte del norte de Europa, Trustpilot pesa tanto como Google o más, y en según qué sector un sello de un colegio profesional o de una asociación del ramo convence más que cualquier estrella.
El contacto: que se pueda escribir sin pensarlo dos veces
Si la única vía de contacto en la versión en inglés es un formulario que promete te llamamos en 24 horas, ya perdiste a quien solo quería preguntar algo rápido antes de decidir. WhatsApp resuelve esto mejor que el teléfono o el correo para casi cualquier negocio pequeño, porque funciona igual desde un móvil de Manchester que desde uno de Valencia y no obliga a marcar un número raro.
Lo que sí hay que decir, y muy pocas webs lo dicen, es el horario en el que se contesta y en qué zona horaria. Contestamos de 9 a 18h no significa nada para quien no sabe si esas son sus 9 de la mañana o sus 3 de la madrugada. Una línea de nada -hora de España, GMT+1 en invierno- evita la sensación de escribir a un buzón que nadie mira.
- El precio se queda en euros si el cliente viene a España, y cambia a su moneda si el servicio se entrega a distancia
- Las fechas se escriben con el mes en letra, nunca en números, para no confundir 05/03 con 03/05
- Las pruebas de confianza cambian según el país: Trustpilot pesa en Reino Unido donde en España casi no se mira
- El teléfono lleva el prefijo +34 y el horario de atención dice de qué zona horaria habla
Tres casos para decidir
Responde antes de abrir cada una. Si alguna se te resiste, vuelve al apartado que la explica.
1. Un entrenador personal da clases por videollamada a alumnos de todo el mundo y en su web en inglés el precio sigue en euros. ¿Qué cambia y por qué?
El precio pasa a mostrarse en la moneda del visitante, o al menos en dólares como referencia, porque el servicio se entrega a distancia y compite con entrenadores que ya cobran en esa moneda; el euro ahí se lee como que el negocio no está pensado para exportar.
2. Una tienda de cerámica traduce al inglés, literalmente, una reseña que en español dice 'un 10, repetiré fijo'. ¿Qué se hace con ella?
Se retira. Una expresión coloquial traducida palabra por palabra suena fabricada, y resta más confianza de la que aporta tener una reseña más; mejor buscar opiniones reales dejadas ya en inglés, aunque sean menos y más cortas.
3. Un fisioterapeuta pone en la web en inglés 'cita disponible el 04/07' y un paciente de Boston escribe preguntando si es en julio o en abril. ¿Qué falló y qué se corrige?
Falló escribir la fecha en números, porque en Estados Unidos se lee mes/día y no día/mes; se corrige escribiendo siempre el mes con su nombre en cualquier fecha que vaya a ver alguien de fuera.