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El precio no es lo que te queda: resta primero lo que cuesta hacerlo
Al terminar sabes calcular, servicio por servicio, cuánto te queda limpio antes de gastos generales, y tienes el margen real de al menos tres de los tuyos.
Por Yodai · Publicado el 6 de septiembre de 2026 · Actualizado el 12 de octubre de 2026
Imagina que cobras 40 euros por un corte y 90 por un tinte. ¿Cuál de los dos te conviene más empujar? Si respondes mirando el precio, estás mirando el número equivocado. El tinte factura más, pero también gasta más: producto, tiempo de mezcla, guantes. El corte casi no gasta nada. La pregunta no es cuánto cobras, es cuánto te queda después de pagar lo que ha costado hacerlo.
Lo que más vendes no siempre es lo que más te deja. Este es el paso que lo convierte en un número: el margen bruto. Se calcula así: precio de venta menos coste directo. Coste directo es solo lo que gastas por hacer ese servicio en concreto, ni un euro más. Todavía no metemos el alquiler, la luz, ni tu propio tiempo, eso llega en la próxima lección. Hoy solo restamos lo que sale de tu bolsillo cada vez que lo vendes.
Qué cuenta como coste directo y qué no
Coste directo es lo que desaparece si dejas de vender ese servicio en concreto. En una peluquería: el tinte, la decoloración, los guantes. En una tienda online: lo que te cobra el fabricante por la pieza, más el envío si lo pagas tú. En cualquier negocio que cobra con tarjeta: la comisión de la pasarela de pago, que se lleva una parte de cada cobro. Cuánto depende de tu proveedor, de la tarjeta y de si cobras en persona o por internet. En las tarifas de Stripe para España, por ejemplo, un cobro en persona con un lector de Stripe cuesta un 1,4 % más 0,10 € si la tarjeta es del Espacio Económico Europeo, y un 2,9 % más 0,10 € si es de fuera. Por internet, con una tarjeta estándar de ese espacio pagas un 1,5 % más 0,25 €, y con una prémium, un 2,8 % más 0,25 €. Con las de fuera, la tarifa es otra: un 2,5 % con las del Reino Unido y un 3,15 % con las del resto del mundo, también más 0,25 €, y un 2 % extra si hay que cambiar de moneda. Eso sale por cada venta, así que cuenta.
Lo que no cuenta todavía es el alquiler del local, la factura de luz, el software que pagas cada mes o las horas que tú le metes. Esos gastos existen aunque no vendas nada ese día, o son los mismos vendas el servicio que vendas: no son de ese servicio, son del negocio entero. Repartirlos viene después. El manual de contabilidad de gestión de OpenStax, de la Universidad Rice, llama margen de contribución a una cuenta muy parecida a la de esta lección: lo que el precio de venta supera al coste variable de cada unidad, que es lo que cada venta aporta para cubrir los costes fijos, los que existen sea cual sea el nivel de ventas. Cada servicio tiene el suyo, y también se expresa en porcentaje del precio. Con una diferencia: en los negocios que viven sobre todo de mano de obra, ese manual cuenta el trabajo como coste variable. Aquí lo dejamos fuera a propósito y tu tiempo se cuenta aparte. Si metes ahora los gastos del negocio, mezclas dos preguntas distintas y el número deja de servir para decidir nada.
- 1Anota el precio real
El que de verdad cobras, no la tarifa de catálogo. Si sueles aplicar un descuento, usa el precio con descuento. - 2Suma el coste directo
Solo lo que gastas por hacer ese servicio en concreto: producto, materiales, envío, comisión de la pasarela de pago. - 3Resta
Precio menos coste directo. Ese número es el margen bruto, en euros. - 4Pásalo a porcentaje
Divide el margen entre el precio y multiplica por 100. Así puedes comparar servicios de precio muy distinto entre sí.
Fíjate en lo que dice esta lista de ejemplo: el corte, que factura menos que el bono de masajes, es el que más margen deja en porcentaje. Hecha con tus números, es la fotografía real de tu negocio. Un servicio puede llenarte la agenda y dejarte poco, y otro puede pasar casi desapercibido y ser el que más te conviene empujar. Sin esta cuenta, no lo sabrías: lo decidirías por sensación.
- Tienes la fórmula: precio de venta menos coste directo, en euros y en porcentaje
- Sabes distinguir qué gasto es de ese servicio y qué gasto es del negocio entero
- Has calculado el margen real de al menos tres de tus servicios, no solo el más vendido
- La próxima lección suma lo único que falta en esta cuenta: tu hora
Fuentes
- Tarifas y comisiones. Stripe, consultado en octubre de 2026.
- 3.1 Explain Contribution Margin and Calculate Contribution Margin per Unit, Contribution Margin Ratio, and Total Contribution Margin, en Principles of Accounting, Volume 2: Managerial Accounting, de Mitchell Franklin, Patty Graybeal y Dixon Cooper. OpenStax, Universidad Rice, 2019.