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El producto que dejas fuera del catálogo, aunque lo vendas
Sabe qué productos entran en el escaparate de Shopping y cuáles se quedan solo en la web, según si el precio es fijo y el stock es real.
El feed ya lee tu catálogo producto a producto, línea a línea, y eso significa que dentro de poco Google puede mostrar hasta el último artículo que tengas dado de alta. La pregunta que toca ahora no es técnica: es tuya. ¿Metes los cuarenta productos que vendes, o solo una parte?
Meter uno que no puedes sostener con el mismo precio y el mismo stock que ves en la ficha es peor que dejarlo fuera. Google compara lo que dice el feed con lo que hay en tu página, y si no coincide, no penaliza solo esa ficha: empieza a desconfiar de todo el catálogo.
Así que antes de subir nada, decide con un criterio, no a ojo.
El criterio: precio igual para todos hoy, y stock que compruebas ahora
Un producto entra en Shopping cuando cumple dos condiciones a la vez. La primera: el precio que enseñas es el mismo para cualquiera que compre hoy, sin llamada previa ni negociación. La segunda: sabes en este momento si lo tienes, sin preguntarle a nadie del taller ni del almacén.
Si te falta una de las dos, ese producto se queda fuera del feed. Se sigue vendiendo, pero desde tu web, con un formulario, un teléfono o una visita. No es peor producto por quedarse fuera. Es que el escaparate de Google necesita un dato cerrado, y ese producto todavía no lo tiene.
Esto separa de un plumazo tu catálogo en dos mitades, y conviene que las veas así de claras antes de tocar nada en Merchant Center.
- 129 € para cualquiera que la compre hoy, sin descuentos por volumen que cambien la cifra
- 8 unidades contadas en el almacén de Getafe, dato que revisas cada mañana
- se fabrica en serie: o está o está agotada, sin término medio
- el precio depende de las medidas, la madera y el acabado que elija el cliente
- no hay stock que contar: se fabrica al recibir el encargo
- el precio final sale después de una llamada o una visita al taller
- el plazo de entrega cambia según la carga de trabajo del taller ese mes
Cual elijo: Metes en Shopping la silla, no la mesa. Y si algún día vendes también sillas por encargo, en maderas especiales, esa versión tampoco entra: entra la de catálogo, con precio y stock cerrados.
Lo que pasa si metes lo que no debes
El stock real no es 'seguimos vendiendo'
Hay un segundo error, más silencioso que el del precio: marcar todo como disponible porque casi siempre lo está. Una floristería que trabaja con flor fresca no tiene el mismo ramo todas las semanas, y si el proveedor falla un jueves, ese ramo concreto se agota aunque la ficha siga diciendo que lo hay.
Comprobar el stock no significa mirarlo una vez al dar de alta el producto. Significa que, el día que se agota, alguien lo marca ese mismo día, no la semana que viene. Si nadie hace ese gesto a diario, ese producto tampoco debería estar en Shopping, aunque tenga precio fijo. Un precio cerrado sin un stock que alguien vigila es solo media condición cumplida.
Los casos que no son blanco o negro: packs, preventas, encargos con fecha
No todo el catálogo se reparte limpio entre serie y a medida. Hay productos que se fabrican por encargo pero con fecha de entrega fija, o que se venden en packs con precio distinto según la cantidad. Ahí el criterio es el mismo, solo que hay que aplicarlo ficha por ficha, no por familia de producto entera.
El atajo para no repasar producto por producto
Si tienes cientos de referencias, repasar cada una a mano no es realista. La forma de ir rápido es decidir primero por familia: todo lo que sea catálogo de serie, con precio de tarifa y stock en el almacén, entra por defecto. Todo lo que sea encargo, servicio o presupuesto, queda fuera por defecto.
Después revisas solo las excepciones: el producto de catálogo que por lo que sea se queda sin stock a menudo, o el encargo que en realidad tiene un precio cerrado disfrazado de presupuesto. Son pocos, y son los que de verdad merecen que les dediques el rato de mirarlos uno a uno.
Con esto ya puedes recorrer tu catálogo entero y marcar, producto a producto, qué entra y qué se queda en la web. Lo normal es que no sea todo ni nada: en un taller pequeño, de cuarenta productos, es corriente que veinticinco tengan precio y stock cerrados y quince no. No es un catálogo peor. Es un catálogo que no miente en el escaparate.
Lo que falta ahora es un dato dentro de la ficha de cada producto que entra, sin el cual Google la rechaza igual aunque el precio y el stock estén bien.
- Tienes marcados, producto a producto, los que entran en Shopping por tener precio fijo y stock que compruebas hoy
- Sabes que un precio orientativo o un stock que nadie revisa a diario es motivo para dejar el producto fuera
- Distingues los casos intermedios: packs con ficha propia, preventas con fecha real de entrega
- Cada ficha que entra lleva escrito el precio cerrado y la disponibilidad de hoy, no una previsión
Ponte a prueba
Responde antes de abrir cada una. Si alguna se te resiste, vuelve al apartado que la explica.
1. Vendes ramos de flores frescas y el proveedor te falla algunos jueves. ¿Metes el ramo en Shopping?
Solo si alguien marca agotado ese mismo jueves cuando pasa. Si nadie lo hace a diario, el ramo se queda fuera aunque el precio sea fijo, porque falta la segunda condición: stock que compruebas ahora.
2. Un cliente pregunta si puede comprar la mesa a medida directamente desde el anuncio de Shopping, como la silla.
No, porque el precio de la mesa depende de sus medidas y su madera: no hay un precio igual para todos hoy. Se queda en la web, con presupuesto por encargo, y solo la silla de catálogo va al escaparate.
3. Tienes una edición limitada de diez sillas especiales que llegan en tres semanas, con precio ya cerrado.
Entra en Shopping, pero como preventa con la fecha real de entrega, no como si ya estuviera en el almacén: el precio es fijo, y el stock, aunque no esté hoy, es un dato que puedes declarar con exactitud.
Ya sabes qué productos mandas y con qué condición. Eso no te libra de que Google rechace la ficha igual: te puede faltar el identificador de producto, la categoría o la disponibilidad, y un solo campo vacío tira la ficha entera aunque el precio y el stock estén perfectos.