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Desde X, entre X e Y o por vara: el formato que decide tu horquilla
Sabe elegir entre precio por vara, desde X y entre X e Y mirando una sola cosa: cuánto se mueve su vara de un encargo a otro y si esa variación tiene techo.
Ya tienes tu vara; toca decidir cómo la conviertes en una cifra que el cliente lea sin asustarse. Dos negocios de reformas abren ficha el mismo mes. Uno pone "desde 4.000€". El otro pone "entre 4.000€ y 15.000€, según metros y acabados". Llega el mismo tipo de cliente a los dos: alguien con un baño de ocho metros que quiere presupuesto. Al primero le escribe y le pregunta "pero al final, ¿cuánto sería lo mío?", porque 4.000€ no le dice nada de su caso concreto. Al segundo casi no hace falta preguntárselo: ya ha visto que su baño cae dentro del rango y que el rango tiene sentido.
Ninguno de los dos miente. Cada formato cuenta una cosa distinta sobre cómo se mueve tu vara, la unidad que ya elegiste en la lección anterior, ya sea el metro cuadrado, la hora o la sesión. Elegir mal el formato es la forma más corriente de escribir un precio que es cierto y que aun así confunde o ahuyenta.
Tres formas de escribirlo, una sola pregunta
Hay tres formas de poner un número que no es fijo: precio por vara, "desde X" y "entre X e Y". No se eligen por gusto ni por cuál suena mejor. Se eligen mirando cuánto varía tu vara de un encargo a otro, y si esa variación tiene techo.
Si tu vara es algo que el cliente puede contar antes de llamarte, metros, horas, palabras, piezas, el precio por vara es el más honesto: dices cuánto cuesta la unidad y dejas que él haga la cuenta con su propio caso. Si tu vara no la puede contar el cliente pero tiene un suelo claro del que ningún encargo baja, "desde X" funciona. Si tu vara se mueve entre un mínimo y un máximo que tú ya conoces por experiencia, la horquilla "entre X e Y" es la que reparte la cuenta sin obligarte a mentir en ningún extremo.
Cuando la vara se cuenta sola: precio por vara
Un traductor jurado cobra por palabra. Un jardinero de mantenimiento cobra por hora. Un fotógrafo de producto cobra por foto entregada. En los tres casos el cliente puede hacer la cuenta antes de escribir: cuenta las palabras de su documento, calcula las horas que necesita su jardín, decide cuántas fotos quiere. Ahí el precio por vara no es solo el más honesto, es el único que no obliga a nadie a adivinar nada.
El error con este formato no es ponerlo, es esconder la vara. "Precio por sesión, consulta condiciones" esconde la vara: en realidad es un desde X disfrazado de precio por vara. Precio por vara significa escribir la unidad y el número juntos, sin nota al pie ni condición aparte.
Cuando la vara tiene suelo pero no techo: desde X
Un fontanero que atiende avisos de urgencia no puede poner precio por vara, porque la vara, el tiempo y las piezas que hacen falta, no se sabe hasta que está delante de la fuga. Pero sí sabe una cosa con certeza: ningún aviso baja de 45€, porque esa es la salida más el primer cuarto de hora. Ahí "desde 45€" dice toda la verdad que puede decir antes de ver el problema.
"Desde X" solo funciona si X es un suelo real, no un cebo. Si el 90% de tus avisos termina en 120€ y pones "desde 45€", el cliente lee 45€, se hace una idea del gasto, y cuando la factura llega a 120€ el problema ya no es el precio: es que sintió que le engañaron con la primera cifra que vio.
Cuando la vara se mueve en un rango conocido: entre X e Y
Una reforma de baño en la misma ciudad, con alicatado de gama media, cuesta entre 4.000€ y 15.000€ según los metros y si hay que mover tuberías. El reformista con dos años de encargos detrás ya conoce ese rango: no es una horquilla inventada para sonar flexible, es la memoria de sus últimos veinte presupuestos. Ahí "entre X e Y" no esconde nada, dice el rango real y deja que el cliente se sitúe dentro de él.
El límite de este formato es la anchura. Una horquilla de 4.000€ a 15.000€ funciona porque el cliente entiende que un baño pequeño con azulejo estándar cae cerca del mínimo y una reforma con mover tuberías cae cerca del máximo. Una horquilla de "entre 500€ y 5.000€" no informa, multiplica por diez y no explica por qué.
- Dices un suelo real y dejas el resto abierto
- Sirve cuando ni tú sabes todavía el máximo
- Exige revisar el suelo cada pocos meses para que siga siendo cierto
- Dices un rango completo, con mínimo y máximo
- Sirve cuando ya tienes histórico de encargos parecidos
- Pierde sentido si el máximo multiplica por más de tres el mínimo
Cual elijo: Elige "desde X" en tu primer año de negocio, cuando aún no tienes encargos suficientes para conocer el techo. Cambia a "entre X e Y" en cuanto tengas veinte o treinta presupuestos hechos: ese historial es tu rango, y seguir ocultándolo detrás de un desde ya no es prudencia, es no haberte sentado a mirar tus propios números.
- Tienes el criterio para elegir entre precio por vara, desde X y entre X e Y según cómo se mueve tu vara
- Sabes que un desde solo vale si es un suelo real, no un cebo para hacer picar
- Sabes que una horquilla demasiado ancha no informa, y toca acotarla o partirla en dos
- Tu ficha ya puede llevar el número en el formato que le corresponde, no en el que suena mejor
Ponte a prueba
Responde antes de abrir cada una. Si alguna se te resiste, vuelve al apartado que la explica.
1. Un electricista lleva tres años de avisos y sabe que el 80% de sus intervenciones cuesta entre 60€ y 200€, pero de vez en cuando aparece una avería que sube a 800€. ¿Pone "entre 60€ y 800€" en la ficha?
No. Multiplicar el máximo por más de diez sobre el mínimo no informa, asusta. Mejor "entre 60€ y 200€" para lo habitual, y tratar la avería grande aparte, no como parte de la horquilla.
2. Una diseñadora gráfica hace logotipos y cobra siempre el mismo número de horas, con dos horas de margen según revisiones. ¿Le conviene "desde X" o precio por vara?
Precio por vara, por hora. Su vara es prácticamente constante y contable; poner "desde X" escondería una unidad que ya es estable, y la haría parecer menos previsible de lo que es.
3. Un fontanero anuncia "desde 45€" pero lleva medio año en el que ningún aviso ha bajado de 90€. ¿Qué cambia primero?
El número, no la frase. Si el suelo real ya es 90€, seguir anunciando 45€ convierte el desde en un anzuelo que rompe la confianza en cuanto llega la factura; sube el suelo a la cifra que de verdad se paga.
Pero hay oficios donde ni el desde ni el entre-y son honestos, porque la vara se dispara de un encargo a otro sin ningún patrón; ahí el rango deja de servir y hace falta enseñar otra cosa.