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Escribe tu ciudad donde Google la busca, no solo en el pie de página
Después de esta lección, tu ciudad aparece en el título y en las primeras líneas de cada página que la necesita, no solo en el pie, y nombras los sitios reales donde trabajas en vez de frases como "cerca de ti".
Ya decidiste qué merece página propia; ahora falta que esa página diga dónde estás, y no solo en el sitio donde nadie la lee. Escribes el nombre de tu ciudad en el pie de tu web, junto al aviso legal y el copyright. Está en las diez páginas, siempre en el mismo sitio, con la misma letra pequeña. Y aun así, cuando alguien busca "peluquería en Alcobendas" o "cerrajero cerca de mí", tu web no sale ni en la segunda pantalla de resultados.
La ciudad está escrita. Eso no es lo que falla.
Falla dónde está escrita.
El pie de página no es donde Google mira
El pie de página es una plantilla. Se repite igual en la portada, en la página de un servicio y en la de contacto. Para Google, ese patrón dice algo muy concreto: esto no es el contenido de la página, es la carcasa que envuelve a todas por igual.
Tiene sentido que lo trate así. Si la palabra "Madrid" aparece en las quince páginas de tu web, siempre en el mismo sitio y rodeada de las mismas palabras, no dice nada sobre de qué trata cada una en concreto. No distingue tu página de reformas de baños de tu página de contacto. Las iguala a todas, y a Google no le sirve una señal que no distingue nada.
Dejar la ciudad solo ahí está mal, aunque sea el sitio más cómodo para escribirla una vez y olvidarse. Es tratar el nombre de tu ciudad como un trámite legal, cuando es justo lo contrario: es una de las palabras por las que te va a encontrar alguien.
Dónde va de verdad, página por página
El título de cada página —el texto que sale en la pestaña del navegador y como titular en los resultados de Google— es lo primero que se lee para decidir de qué trata esa página en concreto. Ahí es donde tu ciudad pesa de verdad. Y en la primera frase visible del texto, la que alguien lee nada más entrar, otra vez.
No hace falta repetirla en cada párrafo ni meterla también en el texto de los botones. Basta con que esté donde se decide de un vistazo de qué va la página: el título y las primeras líneas.
La página de contacto es la única excepción real. Ahí no basta con el nombre de la ciudad: hace falta la dirección completa, con calle y número si tienes local a pie de calle. Quien llega a esa página ya decidió que quiere ir o llamar, y busca el dato exacto, no la referencia general que le sirvió para encontrarte.
Que la ciudad no cambie de nombre de una página a otra
Si en la portada escribes "Alcobendas" y en la página de servicios escribes "Alcobendas (Madrid)", y en la de contacto solo pones el código postal, estás dando tres versiones del mismo dato. Ninguna es un error por sí sola. El problema es que no coinciden entre ellas, y esa falta de coincidencia resta claridad, tanto a quien lee como a quien decide en qué resultado confiar.
Elige una forma de escribir tu ciudad y repítela igual en todas las páginas donde haga falta. Sin abreviar en unas y desarrollar en otras.
"Cerca de mí" no es una frase que se escribe
Cuando alguien teclea "cerca de mí", Google no busca esas tres palabras dentro de tu web. Localiza dónde está esa persona en ese momento y compara esa posición con la ubicación de los negocios que tienen algo que ver con lo que busca. Escribir "estamos cerca de ti" en tu portada no ayuda en nada: esa frase no la teclea nadie en el buscador, y no hay ningún sitio del mapa con el que Google pueda cruzarla.
Lo que sí ayuda es nombrar los sitios reales donde trabajas. Si atiendes Alcobendas y también San Sebastián de los Reyes, escribe los dos nombres, no una frase que los sustituya. Si tu tienda está en un barrio con nombre propio y la gente lo usa para ubicarse, ese barrio entra también.
Cuánta ciudad es demasiada ciudad
Hay quien decide que si una vez ayuda, diez veces ayudan más, y mete el nombre de la ciudad en el título, en la entradilla, en cada párrafo y hasta en el texto de los botones. El efecto es el contrario al que busca.
Pasada la primera o segunda mención natural, repetir el nombre de la ciudad no suma más peso. Lo que suma es que la página deje de leerse como algo escrito por una persona y empiece a leerse como algo escrito para rellenar un hueco. Y eso se nota, tanto para quien la lee como para el propio buscador, que cada vez detecta mejor ese relleno.
Si atiendes varias zonas y cada una tiene su propia página —ya viste cuándo separarlas en la lección sobre una página por zona—, esta misma regla se aplica a cada una por separado: la página de una zona nombra esa zona en el título y en la primera frase, sin arrastrar además el nombre de todas las demás que atiendes.
Con esto, cada página que tienes ya dice de qué trata y desde dónde lo haces. Lo que queda pendiente es afinar las palabras exactas con las que te buscan, que no siempre son las que tú usarías para describir tu negocio.
- El título de cada página lleva el nombre de tu ciudad o zona, no solo el pie de página.
- La primera frase visible del texto la repite una vez, de forma natural.
- La página de contacto lleva la dirección completa, no solo el nombre de la ciudad.
- Escribes tu ciudad igual en todas las páginas, sin cambiarla de forma de una a otra.
- Nombras las localidades reales que atiendes en vez de frases como "cerca de ti".
- El nombre de la ciudad aparece como mucho dos veces por página: la primera mención ya hace el trabajo.
Ponte a prueba
Responde antes de abrir cada una. Si alguna se te resiste, vuelve al apartado que la explica.
1. Vendes solo desde tu tienda física en Valencia capital, sin repartir a otros pueblos, y el título de tu portada ya lleva el nombre de tu tienda. ¿Añades "Valencia" a ese título o esperas a que lo lea alguien en la página de contacto?
Lo añades al título desde ya, no lo dejas para contacto: la ciudad forma parte de lo que teclea quien te busca desde el principio, y a la página de contacto solo llega quien ya decidió comprarte.
2. Dabas servicio también a Rivas, un pueblo cercano al tuyo, y en tu portada solo pone "servicio a domicilio cerca de ti". ¿Cambias esa frase o la dejas, ya que en el fondo dice lo mismo?
La cambias por el nombre real del pueblo, Rivas. "Cerca de ti" no es una palabra que nadie teclee en el buscador, y Google no tiene forma de cruzarla con la búsqueda de alguien que sí escribió "Rivas".
3. Un cliente te pide que repitas el nombre de su ciudad diez veces en la portada "para que se note más" en los buscadores. ¿Lo haces?
No. Pasada la primera o segunda mención natural, repetir la ciudad no suma más peso de cara a Google, y sí consigue que el texto se lea como relleno, lo que espanta a quien está decidiendo si confiar en el negocio.