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La frase que pagas no es el nombre de tu oficio

Se lleva la lista de frases exactas por las que va a pujar y la lista de palabras que descarta para no quemar presupuesto en gente que solo mira.

4 min de lectura

Te sientas a montar el anuncio y la primera casilla te pide una palabra. Escribes el nombre de tu oficio: fontanero, peluquería, clases de yoga. Parece lo obvio. Es también la forma más rápida de gastar el presupuesto en gente que ni siquiera sabe todavía si quiere contratar.

Ya sabes cuánto te puedes permitir pagar por un clic y cuántos días vas a aguantar la prueba antes de mirar los números. Lo que falta es decidir qué escribe alguien en Google cuando ya está a punto de reservar, y qué escribe cuando solo está mirando. Esa frase exacta es la que compras. El nombre de tu oficio, no.

La frase que ya trae la cartera abierta

Dos personas escriben cosas distintas en el buscador aunque acaben queriendo lo mismo. Una escribe "peluquería" porque acaba de mudarse al barrio y quiere ver qué hay. La otra escribe "peluquería mechas sábado tarde [barrio]" porque ya sabe lo que quiere, cuándo lo quiere y dónde. La primera va a mirar cinco webs antes de decidir nada. La segunda va a reservar en la que conteste antes.

Pagas por el clic, no por la visita. Si pagas por "peluquería" a secas, vas a pagar varias veces la misma curiosidad antes de que esa persona decida algo, y puede decidirlo en otra web. Si pagas por la frase con el servicio, el momento y el barrio, pagas una vez por alguien que ya trae la cita en la cabeza.

La regla no es "cuanta más gente busque la palabra, mejor". Es al revés: cuanto más concreta la frase, menos gente la escribe, pero la que la escribe ya decidió.

Palabra suelta o frase con matiz
El nombre del oficio
  • Lo busca cualquiera, incluso quien no va a contratar en semanas
  • Compite con negocios de toda la ciudad, no solo de tu zona
  • El clic sale más caro porque lo pelean todos por la misma palabra
La frase con servicio, momento y barrio
  • La escribe quien ya sabe lo que necesita y para cuándo
  • Compite con menos negocios, los que de verdad están cerca
  • El clic sale más barato y convierte más porque ya viene decidido

Cual elijo: Empieza siempre por la frase concreta. Solo subes a la palabra suelta del oficio cuando ya llevas semanas de datos que dicen qué frases concretas te traen citas y te sobra presupuesto para probar más arriba.

Esto no quiere decir que la palabra del oficio esté prohibida para siempre. Si ya llevas tiempo pagando frases concretas, sabes cuáles convierten y te queda presupuesto sin gastar, puedes probar más arriba. Pero es la última casilla que rellenas, no la primera. Antes hay que sacar la lista de frases concretas, y esa lista no se adivina: se saca de cómo habla tu cliente, no de cómo hablas tú de tu negocio.

Cómo se saca la lista, sin adivinar

La forma más fiable de encontrar esas frases no es pensar como negocio, es recordar la última vez que alguien te escribió o te llamó ya decidido. Qué palabra concreta usó para el problema, qué urgencia mencionó, qué zona dijo. Esas son las frases que pagas.

Y hay otra mitad de la lista que se olvida siempre: las palabras que marcas para que NO se paguen. Si alguien busca "cómo cambiar una zapata de grifo" no quiere contratar a nadie, quiere un tutorial. Si busca "peluquería barata" y tu negocio compite en trato y no en precio, no es tu cliente. Cada palabra de esas que dejas sin marcar como negativa es presupuesto que se va y no vuelve.

La lista de un fontanero en su barrio, con lo que paga y lo que descarta
Paga: "fontanero urgencias [barrio] 24 horas" "fontanero atasco tubería hoy" "reparar fuga de agua [barrio]" Descarta (no compra, solo informa): "cómo destapar un desagüe" "fontanero" a secas "fontanero gratis" "curso de fontanería"
El error caro: pujar por el nombre de tu oficio desde el primer día
Es la palabra que se te ocurre primero y la que parece más segura, porque la busca todo el mundo. Ese es justo el problema: la busca todo el mundo, así que también la pujan todos, el clic sale caro y buena parte de quien hace clic solo está comparando. Se evita empezando por las frases con servicio, momento y zona, y subiendo a la palabra suelta solo cuando ya hay semanas de datos que dicen qué convierte.

Con la lista hecha ya sabes en qué frases pujar y en cuáles no. Lo siguiente es adónde cae el clic cuando alguien pincha en tu anuncio, porque una frase bien elegida se pierde igual si aterriza en la portada en vez de en la página que responde justo a eso.

Ya sabes qué frase pagas y cuál descartas. Pero de nada sirve si el clic que acabas de pagar cae en la portada de siempre: lo siguiente es la página exacta a la que tiene que llegar.

Lo que te llevas
  • Lista de frases exactas por las que va a pujar: servicio + momento + zona
  • Lista de palabras negativas, las que no va a pagar aunque parezcan del tema
  • La palabra suelta del oficio queda aparcada hasta tener datos, no es el punto de partida
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