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La fecha en la que empezó de verdad tu temporada alta, no la que recuerdas
Sales con la fecha exacta —semana y día— en la que empezó y terminó tu temporada alta el año pasado, marcada sobre tus propias cifras y no sobre el recuerdo.
Si te preguntara cuándo empezó tu temporada alta el año pasado, dirías algo como en junio o por San Juan. Es una fecha de memoria, no de papel, y las fechas de memoria fallan dos o tres semanas para cualquier lado. Ese es justo el margen que te hace comprar género de más en abril, abrir una hora extra de agenda que todavía no hacía falta, o lanzar la campaña de anuncios dos semanas tarde.
El año pasado dejó un registro exacto de cuándo subieron las ventas o las citas, día a día. Está en tu panel de ventas, en tu agenda o en el banco. No hace falta adivinarlo: hace falta mirarlo.
Saca el papel, no el recuerdo
Abre el listado de ventas o de citas del año pasado, con fecha, desde tres meses antes de tu temporada alta hasta un mes después de que se acabe. Da igual si sale de tu panel, de una hoja de cálculo o de un cuaderno donde pasabas la agenda a mano: lo que importa es que tenga fecha, una a una. Si trabajas con agenda en vez de con ventas, el conteo es el mismo cambiando ventas por citas confirmadas.
- 1Agrupa por semana
Suma cuántas ventas o citas hubo cada semana, de lunes a domingo. Un día suelto no dice nada, cae en fin de semana o en fiesta y engaña; una semana entera sí es fiable. - 2Marca la línea de suelo
Mira tres o cuatro semanas de las que sabes seguro que son flojas, fuera de temporada. Saca la media de ventas o citas de esas semanas: esa cifra es tu suelo. - 3Busca el primer salto sostenido
Recorre las semanas en orden y marca la primera que dobla el suelo y se mantiene ahí la semana siguiente. Un pico de un solo día por una promoción o una mención en redes no cuenta: la temporada alta es la que se sostiene, no el pico suelto. - 4Marca la vuelta abajo
Sigue mirando hacia delante y marca la primera semana que cae otra vez por debajo del suelo. Esa es la fecha de fin, y casi siempre llega antes de lo que se piensa.
Así se ve cuando se pasa a un gráfico. Una tienda que vende bañadores por internet tenía en la cabeza que la temporada empezaba a mediados de mayo. El listado de ventas decía otra cosa.
Las tres primeras semanas rondan las diez unidades. En la cuarta se triplica y se queda ahí. Esa semana, la 19 del año, cayó el 6 de mayo, no a mediados de mes como se recordaba en la tienda. Dos semanas de diferencia parecen poco hasta que cuentas que son dos semanas de precio sin subir o de anuncio pagado de más.
Marca las dos fechas, inicio y fin, en un calendario o en una nota, con la semana exacta y el número que las delata. Es la base sobre la que se apoya el resto de esta temporada: cuánto vendiste de más esas semanas es lo que toca mirar a continuación.
Con esas dos fechas ya tienes la ventana real de tu temporada alta. Lo que todavía no tienes es el número que la hace útil: cuántas veces más vendiste en tu semana pico frente a una semana cualquiera. Eso lo calculas en la próxima lección.
- La fecha real de inicio de tu temporada alta, sacada del listado de ventas o citas del año pasado y no del recuerdo.
- La fecha real de fin, marcada con el mismo método de la línea de suelo.
- Si tu campaña de anuncios del año pasado empujó la demanda o solo llegó a tiempo de aprovecharla.