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La foto de tu furgoneta cuenta más que la de tu portal
Sabrás qué fotos subir y qué escribir en la descripción de tu ficha sin que nada apunte a tu vivienda.
Abres la ficha para subir fotos y el carrete del móvil no ayuda. Tienes la furgoneta aparcada en tu calle, con el portal de tu casa detrás. Tienes la mesa de la cocina donde haces los presupuestos por la noche. Tienes el salón donde guardas las cajas de material. Ninguna sirve tal cual.
La duda no es si subir fotos: sin fotos la ficha ya pierde antes de empezar, la gente elige antes de leer una sola línea. La duda es cuáles subes, y qué escribes al lado, para que nada delate que detrás de ese negocio hay una vivienda con timbre y buzón.
Qué foto cuenta como trabajo, y cuál cuenta como casa
El filtro es simple: una foto vale si podría haberse tomado en la calle de cualquier cliente, no en la tuya. La furgoneta rotulada aparcada delante de una obra sirve. La misma furgoneta aparcada delante de tu portal, con el número de la finca dentro del encuadre, no.
Vale la herramienta sobre una superficie neutra, un banco de trabajo o una lona. Vale el trabajo terminado en casa del cliente, con su permiso para que salga. Vales tú, de espaldas o de perfil, trabajando. No vale ninguna habitación de una vivienda, aunque la hayas ordenado antes de la foto: una cocina se reconoce como cocina de casa aunque no salga ni el frigorífico.
Tampoco vale tirar de banco de imágenes de internet. Google compara tus fotos con las de miles de fichas parecidas, y una furgoneta blanca de catálogo que no es la tuya se nota enseguida; si además esa misma imagen aparece en otras diez páginas, la ficha pierde la poca confianza que había ganado. Mejor pocas fotos reales que muchas prestadas.
Tampoco hace falta cámara profesional ni fotógrafo. Sirve el móvil, con luz de día y sin flash, apuntando a lo que trabajas y no a lo que hay alrededor. Diez minutos y cuatro fotos bien pensadas cuentan más que veinte hechas deprisa mientras recoges la furgoneta al final del día.
- Rápido, sin esfuerzo ni planificación
- Casi siempre enseña un pasillo, un portal o una matrícula de tu calle
- Si alguien de Google la revisa a mano, es motivo de duda
- La furgoneta en un polígono o descampado, sin fachada reconocible detrás
- Las herramientas sobre una lona, un banco o el suelo de una obra
- Un trabajo terminado, con el cliente de acuerdo en que salga
Cual elijo: Eliges preparar las fotos salvo que ya tengas alguna hecha en casa de un cliente real: esas son las mejores de todas, porque prueban que trabajas en la zona sin enseñar de dónde sales tú.
La foto de portada pesa el triple
De todas las fotos que subas, la primera que ve la gente en el mapa es la que eliges como portada, y esa es la que más tienes que cuidar. No pongas ahí el logo ni un cartel con letras: pon la imagen que mejor cuenta qué haces, casi siempre la furgoneta rotulada o el trabajo ya terminado. El resto de fotos las puede reordenar Google como quiera; la portada la decides tú, y se cambia siempre que quieras.
El texto delata lo que la foto no enseña
La descripción del negocio es donde más gente se destapa sola. Escriben "atención en Villanueva y alrededores" cuando Villanueva es justo su pueblo, o cuentan "quince años en el barrio" sin darse cuenta de que eso apunta a una dirección fija, no a una zona de trabajo. También delatan frases como "ven a vernos" o "nuestro taller en la calle", pensadas para un negocio con puerta a la calle, no para uno que se mueve de casa en casa.
La regla es la misma que ya usaste para elegir los pueblos que cubre tu ficha: se describe la zona, nunca el punto exacto. Se dice qué haces y dónde lo haces, no desde dónde sales tú por la mañana.
Con las fotos y la descripción ya limpias de pistas, tu ficha no delata dónde vives. Queda un último repaso: buscar tu propio teléfono en Google y comprobar que ningún directorio viejo, ningún horario suelto por ahí, contradiga la ficha que acabas de dejar lista.
El error que sale caro
- Las fotos que subes muestran furgoneta, herramientas o trabajo terminado, nunca una habitación ni una fachada reconocible como la tuya
- Eliges como portada la imagen que mejor cuenta qué haces, no un logo ni un cartel
- La descripción habla de la zona que cubres, nunca de dónde tienes el taller o la mesa de trabajo
- Revisas cada foto ampliada antes de subirla, buscando calles, números o carteles de fondo