Academia › Construir › WhatsApp y clientes
La hora en que la cita deja de ser tuya
Sabe fijar, en horas, el plazo de confirmación de cada tipo de cita y meterlo en el panel para que la plaza se libere sola cuando nadie contesta.
Ya separaste qué citas piden confirmación explícita; ahora toca ponerle un número de horas a esa espera. Son las tres de la tarde y tienes una cita a las seis. El cliente no ha contestado al recordatorio de esta mañana. ¿Esperas hasta las cinco por si confirma tarde? ¿Llamas ya a la persona de la lista de espera y te arriesgas a que el primero aparezca a las seis y se encuentre el hueco ocupado por otro?
Esa duda se repite con cada cita que se queda sin confirmar, y casi siempre se resuelve a ojo: unas veces esperas de más y pierdes la oportunidad de colocar el hueco en otra persona, otras sueltas la plaza demasiado pronto y el cliente aparece igualmente. El bot que manda tus recordatorios no puede decidir a ojo. Necesita un número: cuántas horas antes de la cita, sin respuesta, esa plaza deja de ser del cliente y pasa a estar libre.
El plazo no es el mismo para todos
Ya viste que no todas las citas valen lo mismo, y el plazo de confirmación se decide con la misma lógica: es el tiempo que tardas tú en volver a vender ese hueco. Cada tipo de cita tiene el suyo, y copiarlo de otro negocio no sirve de nada.
Si tienes lista de espera y el hueco dura cuarenta y cinco minutos, revenderlo te cuesta un mensaje y una respuesta. Ahí el plazo puede ser corto: tres horas antes de la cita, sin confirmación, la plaza vuelve al mercado. Si el hueco es una revisión de una hora en una clínica, con instrumental que hay que preparar y un desplazamiento del cliente de por medio, revenderlo de un día para otro cuesta mucho más. Ahí el plazo se estira: doce horas, veinticuatro, a veces más.
La cuenta es esta: el plazo es el tiempo que necesitas para colocar el hueco en otra persona, más un margen para que esa persona pueda organizarse. Ponerlo más corto que eso suelta plazas que se iban a llenar solas. Ponerlo más largo sostiene huecos muertos que ya nadie puede ocupar a tiempo.
La cita de las nueve no es como la de las seis
El mismo servicio, el mismo plazo en horas, se comporta distinto según a qué hora del día caiga la cita. Una cita a las nueve de la mañana con plazo de tres horas debería liberarse a las seis, y a las seis de la mañana no hay nadie despierto para ocupar el hueco ni tiempo para avisar a la lista de espera antes de que empiece el día. Ese plazo, puesto así, no sirve para nada.
Por eso el plazo de la primera cita del día se cuenta desde la noche anterior, no desde la misma mañana. Y el de la última cita de la tarde puede ser corto de verdad, porque todavía queda gente despierta y con la agenda abierta para ocupar el hueco antes de que cierres. En el panel, la casilla de cada servicio suele llamarse algo como "horas antes de liberar la cita si no hay confirmación": ahí se fija el número, y conviene mirar también si la primera cita del día tiene uno propio.
- 09:00Se manda el recordatorio de la cita de las 18:00.
- 12:00, si no ha confirmadoSegundo aviso: quedan seis horas para que la plaza se libere.
- 15:00Sin respuesta. El bot marca el hueco como libre y avisa a la lista de espera.
- 15:10El primero de la lista confirma y ocupa la plaza.
- 18:00Si el cliente original aparece igualmente, ya no hay hueco que darle.
Cuándo conviene corto y cuándo largo
- Hay lista de espera que llena el hueco en minutos
- El servicio es corto y de alta rotación
- El cliente tiene poco margen para reaccionar si de verdad pensaba venir
- Si la lista de espera falla, el hueco casi seguro queda vacío
- El hueco es caro de montar o de revender de un día para otro
- El sustituto necesita tiempo para organizar su propio día
Cual elijo: Elige el plazo corto cuando tengas lista de espera y el servicio dure menos de una hora. Elige el largo cuando el hueco cueste montar o el sustituto necesite medio día de margen: ahí vale más una confirmación tardía que una plaza vacía por haberla soltado demasiado pronto.
Con esto tienes el número que le faltaba a tu bot: el plazo en horas, uno por cada tipo de cita, listo para meter en cada servicio del panel. La plaza deja de ser del cliente en el minuto que tú fijaste, sea la hora del día que sea.
En la próxima lección, qué cuenta exactamente como un sí.
- El plazo de confirmación está fijado en horas, no a ojo
- Es distinto para cada tipo de cita, según lo que tardes en revenderla
- La primera cita del día tiene su plazo contado desde la noche anterior
- El mensaje de recordatorio dice la hora límite por escrito
Ponte a prueba
Responde antes de abrir cada una. Si alguna se te resiste, vuelve al apartado que la explica.
1. Una peluquería con lista de espera de siete personas tiene una cita de manicura de treinta minutos a las 17:00 sin confirmar. Son las 14:00. ¿Qué plazo tiene sentido?
Uno corto, de dos o tres horas. El servicio es breve y hay lista de espera de sobra para colocarlo en minutos; sostener el hueco hasta última hora solo arriesga a dejarlo vacío.
2. Una clínica dental tiene una cita de implante de noventa minutos mañana a las 10:00, con instrumental que hay que preparar la tarde anterior. El cliente no ha confirmado y son las 20:00 de hoy.
Plazo largo, de doce horas o más, con el corte fijado esta misma noche. El hueco es caro de montar y de revender de un día para otro; conviene perseguir la confirmación ahora, antes de que llegue la mañana sin nadie a quien ofrecérselo.
3. Un restaurante tiene una mesa reservada para dentro de dos horas y el cliente no contesta al recordatorio. No hay lista de espera, pero suele entrar gente sin reserva.
Plazo corto, de una hora o menos. Basta con dejar el hueco libre a tiempo para que entre alguien de la calle; no hace falta localizar a una persona concreta de una lista.
Con el plazo puesto en el panel, falta blindarlo: qué respuesta del cliente cuenta de verdad como ese sí, y cuál no.