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La prueba antes de traducir una sola palabra
Sabe leer las visitas, los mensajes y lo que vende para decidir si de verdad necesita una web en inglés, en vez de montarla por impulso.
Te ha escrito alguien en inglés preguntando el precio de una sesión, o has mirado las estadísticas de la web y ves visitas que no son de España. Y te preguntas si te hace falta montar la versión en inglés, o si con traducir el título y una frase de la portada ya cumples.
La respuesta no está en lo que te apetece ni en lo que hace el negocio de al lado, que tiene su web en dos idiomas porque queda bien. Está en si de verdad hay alguien al otro lado buscando en otro idioma y no te encuentra porque tú escribes solo en español. Eso se mira, no se adivina, y se mira antes de escribir una sola palabra en inglés.
Tres señales, no una corazonada
La primera señal es de dónde viene la gente que ya te visita. Entra en las estadísticas de la web: si casi todo el tráfico es de España y aparece algún visitante suelto de Londres o de Ámsterdam, ese visitante suelto no es una razón para montar una web entera en otro idioma. Es curiosidad, no demanda.
La segunda señal es en qué idioma te escriben de verdad. Si llevas el WhatsApp del negocio desde el panel, cuenta los últimos cincuenta mensajes: si tres o cuatro vienen en inglés, tienes una minoría que ya te encuentra sin que tengas nada traducido. Ese dato pesa más que las visitas, porque un mensaje es alguien dispuesto a pagar, y una visita puede ser un clic de paso que no vuelve.
La tercera señal es lo que vendes, y esta es la que más gente se salta. Hay negocios que por su naturaleza solo los busca quien vive en tu calle, y hay otros que por su naturaleza los busca cualquiera que esté de paso por tu ciudad, hable el idioma que hable.
El caso del fontanero de la tabla es el que más cuesta decidir a ojo, y por eso conviene ponerle un número encima en vez de una opinión.
Lo que pasa si traduces sin tener la señal
un buscador reparte la fuerza de una página entre las versiones que ve parecidas, y con la fuerza repartida ninguna gana
Por eso la pregunta no es si te conviene tener web en inglés. Casi cualquier negocio se beneficiaría de tener más puertas de entrada, eso lo firma cualquiera. La pregunta de verdad es si ahora mismo hay tráfico de fuera o mensajes en otro idioma que no estás cobrando porque no tienes dónde aterrizarlos.
Si la respuesta es sí, ya tienes permiso para montarla. Si es no, cuida primero el negocio que tienes en español y vuelve a mirar el dato dentro de unos meses. Esperar a tener la señal no cuesta nada. Montar una web que nadie lee en ningún idioma sí cuesta tiempo, y el tiempo de un negocio pequeño no sobra.
Si te toca montarla, la siguiente decisión es dónde vive: en una carpeta dentro de tu web, en un subdominio o en un dominio aparte.
- Sabes mirar las tres señales que importan: de dónde vienen las visitas, en qué idioma te escriben y si lo que vendes lo busca gente de fuera
- Has decidido, con esas señales delante, si tu negocio necesita ya una versión en inglés o si toca esperar
- Sabes que el peligro no está en traducir tarde, está en traducir sin que haya nadie al otro lado esperando
Ponte a prueba
Responde antes de abrir cada una. Si alguna se te resiste, vuelve al apartado que la explica.
1. Tienes una tienda de ropa online en Madrid, envías solo dentro de España, y el mes pasado tuviste quince visitas desde Portugal que no compraron nada.
No montes la versión en inglés todavía: quince visitas sueltas que no compran es ruido, no señal. Espera a ver si esas visitas se repiten y además dejan mensajes o pedidos detrás.
2. Das clases de pádel en la costa y en verano la mitad de las reservas llegan por WhatsApp escritas en inglés, pero en invierno no llega ninguna.
Monta la versión en inglés antes de que vuelva el verano, no ahora en octubre: la señal es real pero estacional, así que el trabajo se hace en temporada baja para que esté lista cuando vuelva la demanda.
3. Un cliente alemán te escribió una vez preguntando si hacías envíos a Múnich, y le contestaste que sí; fue tu único mensaje en otro idioma en todo el año.
No es señal suficiente para montar una web en alemán: un mensaje aislado se contesta, no convierte tu web a un idioma nuevo. Si ese mensaje se repite varias veces al mes, ahí sí cambia la decisión.