Tarjeta siempre; Bizum solo si te compran desde el móvil
Terminas con la pantalla de pago justa: tarjeta de base, un método local si tu cliente compra desde el móvil, y ni una casilla más de las que nadie usa.
La decisión que dejaste pendiente era qué medios de pago ofrecer y cuáles sobran: aquí está la respuesta corta. Abres el panel de la pasarela de pagos y aparecen veinte casillas: tarjeta, Bizum, PayPal, Google Pay, Apple Pay, transferencia, contra reembolso, financiación en tres meses. La primera tentación es marcarlas todas, por si acaso alguien las pide. La segunda es dejar solo tarjeta, porque es la que ya conoces y la que trae por defecto cualquier pasarela.
Ninguna de las dos es la decisión correcta. El problema no es ofrecer pocos métodos ni ofrecer muchos: es llenar la pantalla con opciones que nadie de los tuyos usa, y con eso esconder la única que sí habría usado el que tienes delante en ese momento.
Quién te compra decide, no el catálogo de la pasarela
El criterio no es qué métodos existen. Es desde dónde y cómo compra la persona que tienes normalmente al otro lado. Si reservas cita por WhatsApp, como ya viste al montar el chat de reservas, esa misma persona va a pagar sin salir del móvil: ahí un método pensado para el móvil gana antes de que lo compares con nada.
Si en cambio vendes algo con ticket alto a gente que no conoces de nada y puede estar en otra ciudad o fuera de España, el móvil deja de ser el criterio y pasa a serlo la confianza: quiere pagar sin darte el número de su tarjeta directamente.
La tarjeta va siempre, sea cual sea tu negocio: es el único método que entiende cualquiera, en cualquier dispositivo. La pregunta real es qué añades al lado, no si la sustituyes.
- Instantáneo y sin comisión para quien paga
- Solo funciona con número de móvil español
- Pensado para el que paga desde el mismo sitio donde te ha escrito
- No sirve si tu cliente está fuera de España
- Funciona con clientes de cualquier país
- Quien paga no te da el número de su tarjeta
- Lleva comisión para quien cobra
- Tarda algo más en configurarse la primera vez
Cual elijo: Si a ti te escriben y te pagan vecinos de tu propia ciudad, activa Bizum y no PayPal. Si vendes a quien no conoces o cobras desde fuera de España, al revés: PayPal y no Bizum. Los dos a la vez solo si de verdad tienes las dos clientelas.
Lo que sobra en la pantalla
Contra reembolso significa que el cartero cobra en la puerta y tú no ves ese dinero hasta días después, si es que el cliente no cambia de opinión al abrir. Financiación en tres o seis meses solo tiene sentido a partir de un ticket que de verdad pese en el bolsillo de alguien, no en una sesión de 40 euros. Y transferencia bancaria como método principal es, en la práctica, pedirle al cliente que confíe en ti sin que la pantalla le confirme nada al momento.
Ninguno de los tres está mal por sí mismo. Están mal cuando ocupan sitio al lado de tarjeta y Bizum, y hacen dudar a alguien que ya tenía decidido pagar hace tres segundos.
Con tarjeta y, si toca, Bizum ya puestos, queda una casilla más por decidir: si merece la pena dejar pagar en tres plazos, y a partir de qué precio.
Lo que queda decidido
- Tarjeta activada siempre, sin excepción
- Un segundo método elegido según de dónde viene tu cliente, no los dos por defecto
- Contra reembolso, financiación y transferencia fuera de la pantalla salvo que encajen con tu ticket o te las pida el propio cliente
- Próxima leccion: pagar en tres plazos, cuándo suma y cuándo espanta