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Las palabras con las que te buscan, no las que tú usarías

Sabes qué palabras usa de verdad quien te busca y en qué pantalla comprobarlo cada mes, en vez de las palabras con las que tú describirías tu negocio.

6 min de lectura

Título, descripción, páginas y ciudad ya están escritos para quien busca; pero todo eso vale lo que valgan las palabras que elegiste, y esas las elegiste tú, no quien te busca. Escribes el nombre de tu clínica en Google y ahí está, la primera de la lista. Te quedas tranquilo. Pero nadie busca el nombre de tu clínica si todavía no la conoce: busca “dolor de muela por la noche” o “dentista que atienda hoy”. Que aparezcas cuando alguien teclea tu marca no dice nada de si apareces cuando alguien teclea el problema que tiene.

La pregunta que importa no es si te encuentran. Es con qué palabras exactas te encuentran, y con cuáles deberían encontrarte y no lo hacen.

Lo que tú dirías y lo que teclea quien te busca

Tú conoces tu negocio desde dentro. Sabes que ofreces “odontología conservadora” y “ortodoncia invisible de última generación”. Son las palabras con las que piensas tu clínica, y sin darte cuenta acaban siendo las palabras de tu web.

El paciente no piensa así. Piensa en el síntoma o en la urgencia: “me duele una muela”, “se me ha roto un diente comiendo”, “cuánto cuesta poner un empaste”. Rara vez escribe el nombre técnico de un tratamiento, salvo que ya se lo haya dicho otro dentista antes que él.

Esa distancia entre cómo hablas tú y cómo pregunta él explica que una web bien escrita, con buena letra y buen precio, no aparezca nunca en la búsqueda que le habría traído un cliente nuevo. El problema no está en la calidad del texto. Está en el vocabulario.

Cómo suena tu clínica en tu cabeza, cómo suena en la barra de búsqueda
Tú escribirías: “Salud bucodental integral para toda la familia”. El paciente escribe: “dentista que abra el sábado en Alcorcón”. Tú escribirías: “Ortodoncia invisible de última generación”. El paciente escribe: “cuánto cuesta invisalign”. Tú escribirías: “Atención dental de urgencia”. El paciente escribe: “me duele una muela por la noche qué hago”. Tú escribirías: “Clínica de referencia en implantología”. El paciente escribe: “precio implante dental un diente”.

La pantalla que contesta esto sin que tengas que adivinar

Para saber esto no hace falta adivinar. Google tiene una herramienta gratuita, Search Console, que apunta la frase exacta que escribió cada persona que vio tu web en una búsqueda, la haya clicado o no. El informe se llama “Resultados de la búsqueda” y tiene cuatro columnas que conviene aprenderse: la consulta, que es lo que escribió esa persona; las impresiones, cuántas veces salió tu web para esa frase; los clics, cuántas veces entró alguien de verdad; y la posición media, en qué puesto solía aparecer tu web dentro de esa lista.

Una impresión no es una visita. Es que tu web estaba ahí, en la lista de resultados, cuando alguien tecleó esa frase, entrara o no. El clic sí es la visita. Y es la distancia entre esas dos columnas, impresiones y clics, la que te dice si el problema es que no sales o si sales pero no convences.

Cómo sacar la lista de palabras reales
  1. 1Escribe como lo haría un cliente
    En una ventana de incógnito, teclea en Google la frase que usarías tú para describir el servicio, y fíjate en lo que Google sugiere antes de que termines de escribir.
  2. 2Anota lo que pregunta la gente
    Baja hasta el bloque de preguntas relacionadas que aparece entre los primeros resultados: son las dudas reales de alguien que aún no ha decidido a quién llamar.
  3. 3Filtra por página en Search Console
    Entra en el informe de Resultados de la búsqueda, elige una página en concreto y mira qué consultas trajeron gente hasta ella, no hasta la web entera.
  4. 4Compara con tu título y tu descripción
    Pon esa lista al lado del título y la descripción que escribiste para esa página. Si las palabras no coinciden, ya sabes qué frase falta.
Sales en “urgencias”, pero casi nadie clica: el problema no es la posición
ConsultaImpresionesClicsPosición media
dentista Alcorcón1.1803103,1
dentista urgencias Alcorcón940122,6
cuánto cuesta un empaste410586,4
salud bucodental integral5014,8

En esa fila está la respuesta. “Dentista urgencias Alcorcón” tiene casi mil impresiones: Google te enseña casi cada vez que alguien busca eso en tu zona. Pero solo doce clics. Sales en un puesto razonable, segundo o tercero, así que el problema no es de posición. Es que el título y la descripción que ve esa persona en la lista de resultados no le dicen que atiendes urgencias hoy mismo. Eso ya lo trabajaste en la lección sobre la frase que convence de hacer clic: aquí es donde se comprueba si quedó bien puesta.

La fila de “salud bucodental integral” cuenta la historia contraria. Cinco impresiones en tres meses. Casi nadie teclea esa frase, así que da igual lo bien que suene: no hay nadie al otro lado esperándola. Puede quedarse como frase de presentación en la portada. Como objetivo de una página entera, sobra.

Sacar conclusiones con los datos de tres días
Una consulta como “cuánto cuesta un empaste” puede tener quince búsquedas al mes en tu ciudad, no quince al día. Si abres Search Console y miras la última semana, esa fila puede ni aparecer, y pensarás que nadie busca eso. Cambia el rango a tres meses antes de decidir que una palabra no funciona: con pocos datos, el ruido parece una tendencia.

Ya tienes la lista de palabras reales de tu negocio, no las que usarías tú para presentarlo, y sabes en qué pantalla comprobarlas cada mes. Lo que falta es ordenar qué tocar primero si, con todo esto, sigue sin encontrarte nadie, y qué es mejor dejar quieto. Eso es lo siguiente.

Lo que te llevas
  • Distingues la palabra con la que piensas tu negocio de la palabra con la que te busca alguien que aún no te conoce.
  • Sabes leer las cuatro columnas de Search Console: consulta, impresiones, clics y posición media.
  • Sabes qué decisión toma cada patrón: muchas impresiones y pocos clics apunta al título; casi ninguna impresión apunta a que nadie busca esa frase.
  • Miras el dato con tres meses por detrás, no con la semana pasada.

Tres casos para decidir con estos datos

Responde antes de abrir cada una. Si alguna se te resiste, vuelve al apartado que la explica.

1. Tu clínica sale en el puesto 2 para “dentista Alcorcón”, con 1.180 impresiones y 310 clics al mes. Para “ortodoncia invisible precio” sales en el puesto 9, con 300 impresiones y 3 clics. Tienes una hora esta semana para mejorar una página. ¿Cuál?

La de ortodoncia invisible. La primera ya convierte bien, casi uno de cada cuatro que la ven entra, y tocarla ahora es arriesgar lo que ya funciona. La segunda tiene 300 personas al mes buscando esa frase con intención de pagar, y el puesto 9 te deja casi invisible: ahí está el hueco.

2. En Search Console ves que “clínica dental de confianza desde 1990” tiene 4 impresiones en tres meses y cero clics. ¿Reescribes la web para repetir más esa frase o la retiras como objetivo?

La retiras como objetivo de búsqueda. Puede quedarse suelta en la portada si te gusta cómo suena, pero no organizas una página entera alrededor de una frase que casi nadie teclea: repetirla cien veces no la pone delante de nadie, porque esa búsqueda casi no existe.

3. Tu web lleva publicada ocho días y Search Console apenas tiene filas con datos. ¿Sacas ya conclusiones sobre qué palabras funcionan y cuáles no?

No. Google tarda semanas en indexar y acumular consultas suficientes, así que con ocho días lo que ves es ruido, no una tendencia. Usa esos días para escribir en incógnito las frases de tu negocio y anotar lo que Google sugiere, y deja el veredicto con datos para dentro de tres o cuatro semanas.

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