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Lo que cuenta como un sí
Al terminar tienes la frase exacta del recordatorio y la lista cerrada de respuestas que tu bot reconoce como confirmación, sin depender de que tú leas cada conversación.
Con el plazo ya corriendo en el panel, falta decidir qué frase lo cierra antes de que se cumpla. El jueves a las cinco hay un hueco reservado. El martes el bot manda el recordatorio y el cliente contesta: "vale, ahí estaré sin falta". Para ti eso es un sí, clarísimo. Para el bot no tiene por qué serlo: en ningún sitio le has dicho que "vale" significa confirmado, y "ahí estaré sin falta" es una frase que nunca ha visto escrita igual.
Ya sabes qué citas piden confirmación y cuáles no, y desde qué hora una cita deja de ser tuya. Falta la pieza que conecta las dos: qué contesta el cliente para que el bot marque esa cita como confirmada sin preguntarte a ti primero. Si esto no queda decidido con precisión, nada de lo que promete este curso funciona solo: ni el aviso automático, ni soltar el hueco, ni ofrecérselo a otro. Todo depende de resolver esto antes.
El problema no está en el bot, está en la pregunta
El error más común es pensar que hace falta un bot más listo, capaz de entender cualquier frase. Es al revés: cuanto más abierta es la pregunta que mandas, más formas distintas de contestar genera, y ninguna lista de palabras cubre el idioma entero. Si preguntas "¿todo bien para el jueves?", vas a recibir "sí", "claro", "perfecto", "ahí estaré", "vale", un pulgar hacia arriba y silencio. Seis formas de decir lo mismo, y tu bot tendría que adivinar las seis.
La solución no es enseñar al bot más idioma. Es preguntar de forma que solo quepa una respuesta razonable. Cierras la pregunta y, con ella, cierras también las respuestas posibles.
La lista cerrada de lo que cuenta
Con la pregunta cerrada, ya puedes construir la lista. No es una lista de frases, es una lista de palabras normalizadas: el bot quita mayúsculas, acentos y espacios sobrantes antes de comparar, así que "SI", "Sí", "si " y "sí." caen todas en el mismo cajón. Sin esa normalización, un cliente que escribe desde el móvil sin acento queda fuera de su propio sí, y eso es peor error que no tener lista.
Al cajón de confirmado entran las palabras que de verdad usa tu gente: "sí", "si", "confirmo", "vale". Al cajón de cancelado entran "no", "no puedo", "cancelo". Todo lo que no cae limpio en ninguno de los dos cajones no se toca: queda pendiente, ni confirmado ni cancelado.
Cuando la respuesta no encaja en ninguna lista
El caso pendiente no es un fallo del sistema, es el resultado correcto cuando el cliente no ha dado un sí limpio. No lo conviertas en un sí por comodidad, ni en un no por precaución: los dos son un dato inventado. "Pendiente" significa exactamente eso, ni más ni menos, y es la señal que va a usar la siguiente lección para decidir qué hacer con un hueco que nadie ha confirmado todavía.
Lo que sí puedes hacer con lo pendiente es revisarlo tú una vez al día, no en cada mensaje. Si ves que la misma frase se repite en varios clientes, ahí tienes candidata para entrar en la lista cerrada. La lista no se escribe una vez y se olvida, se amplía con lo que de verdad contesta tu gente.
- Compara la frase completa contra un puñado de palabras conocidas
- Falla de forma predecible: lo que no reconoce, lo deja pendiente
- No necesita revisión humana para funcionar cada día
- Entiende matices y frases nuevas sin que las hayas anticipado
- Puede acertar en casos raros que la lista nunca cubriría
- Cuando falla, falla con confianza: da un sí o un no seguros de algo ambiguo
- Necesita que alguien revise las conversaciones dudosas cada cierto tiempo
Cual elijo: Usa la lista cerrada por defecto: en una agenda con volumen, un fallo silencioso de la lista se queda pendiente y lo revisas tú; un fallo silencioso de la interpretación libre te cuesta un hueco mal dado y no te enteras. Reserva la interpretación libre para negocios con pocas citas al día, donde de todas formas repasas cada conversación a mano.
- El recordatorio pide una respuesta cerrada, no una opinión abierta
- La lista de palabras que cuentan como sí y como no está escrita y normalizada, sin acentos ni mayúsculas de por medio
- Todo lo que no encaja en la lista queda pendiente, sin marcarse como sí ni como no
- La comparación es contra la frase completa, nunca contra un trozo de ella
Ponte a prueba
Responde antes de abrir cada una. Si alguna se te resiste, vuelve al apartado que la explica.
1. Un cliente contesta "Sii, alli estare", con una letra de más y sin acento. La lista cerrada no tiene esa variante exacta.
Se queda pendiente, no se fuerza a confirmado. Si esa forma de escribir se repite en más clientes, se añade a la lista; adivinar una vez para no dejarlo pendiente es el mismo error que buscar "si" dentro de la frase.
2. Un cliente responde solo con un pulgar hacia arriba en lugar de texto.
No cuenta como confirmación, porque el bot compara texto y un emoji no es la palabra "sí". La solución no es enseñarle emojis al bot, sino activar botones de respuesta rápida en el canal de WhatsApp si están disponibles: el cliente pulsa y llega un código fijo, no una imagen que interpretar.
3. Un cliente no contesta nada al recordatorio, y pasa la hora en que la cita deja de ser suya según la lección anterior.
Sigue sin ser ni un sí ni un no: el silencio no es una respuesta que la lista cerrada tenga que resolver, es el vencimiento de un plazo. Qué hacer con ese hueco es precisamente lo que decide la siguiente lección.