Nuevo en la biblioteca: Una reserva, dos cosas que tienen que estar libres a la vez. Leer el artículo
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Academia Construir WhatsApp y clientes

Lo que dices antes de que aparezca el botón

Sabes qué escribir justo antes del enlace de pago para que el cliente entienda qué paga sin preguntarlo, y cuándo alargar ese mensaje o dejarlo en una sola línea.

6 min de lectura

Con el enlace ya ajustado al importe exacto de este pedido, toca decidir qué le escribes tú justo antes de mandarlo. Mandas el enlace de pago y el cliente no contesta. Ni un "vale", ni un "gracias", nada. Al rato le preguntas si le llegó y te dice que sí, que lo ha visto, pero no sabe muy bien qué es. ¿Es la señal de la reserva? ¿Es el trabajo entero? ¿Hay que pagar ya o puede hacerlo cuando llegue?

El botón de pago no explica nada por sí solo. Dentro de WhatsApp aparece como una tarjeta con un importe y poco más: el nombre que le pusiste al cobro y la cifra. Si antes de ese botón no has dicho qué compra, cuánto y qué pasa después de pagar, el cliente se queda con la duda, y la duda, en un chat, casi siempre significa silencio.

Ya sabes cuándo mandar el enlace en vez de derivar a la web. Lo que falta es lo que se escribe justo antes de que aparezca.

Qué compra, cuánto y qué pasa después

Lo primero que necesita saber es qué ha comprado exactamente. El nombre que le pones al cobro en el panel no es una descripción: "Reserva mesa" no dice si son dos personas o diez, si incluye la carta degustación o solo la entrada. En el mensaje, antes del enlace, escribes lo que de verdad ha pedido: la sesión de fisioterapia del jueves a las 17:00, o las tres clases sueltas de las que hablasteis, no el bono mensual. Una frase basta.

Lo segundo es la cifra, aunque ya salga en la tarjeta del cobro. Repetirla en el texto parece redundante y no lo es: el cliente lee el mensaje antes de abrir el enlace, y si el número no coincide con lo que tenía en la cabeza, prefiere preguntar antes que pagar. Si hay algo que se paga aparte, dilo ahí mismo: veinticuatro euros, el aparcamiento se abona en el sitio.

Lo tercero es lo que más se olvida y lo que más silencio genera después: qué pasa en cuanto entra el pago. Si la cita queda confirmada al instante o si hay que esperar a que confirmes tú. Si es una señal y el resto se paga el día del servicio, o si es el cobro completo. Con una línea sobra: en cuanto pagues te llega la confirmación por aquí mismo, no hace falta que hagas nada más.

El mensaje, tal cual se manda
Perfecto, te dejo el enlace para la sesión de fisioterapia del jueves 11 a las 17:00. Son 35 euros, pago único. En cuanto lo hagas, la hora queda confirmada y no tienes que avisarme de nada más. [enlace de pago]
El enlace pelado
El error más caro es mandar el enlace solo, sin una palabra alrededor, pensando que como ya habéis hablado por teléfono o en la tienda el cliente se acuerda de todo. No se acuerda. Ha pasado media hora, una hora, a veces un día entero desde que colgó, y para cuando le suena el móvil con la notificación ya no tiene fresco si eran 35 o 45 euros. Sin ese anclaje escrito, el enlace se queda en el chat como una tarjeta sin dueño, y el cliente, en la duda, no toca nada.

El mensaje corto y el mensaje largo

Cuánto detalle lleva el mensaje
El cliente ya sabe el precio
  • Reservó por la agenda del panel, donde el precio ya aparecía antes de confirmar la hora
  • Escribe algo tipo "¿la cita de mañana?", ya viene decidido
  • El mensaje puede ser de una línea: qué es y cuánto, y listo
El cliente pidió presupuesto a medida
  • No hay precio fijado hasta que tú se lo pones ahí mismo
  • Es la primera vez que ve esa cifra, no tiene con qué compararla
  • El mensaje necesita el desglose: qué incluye, qué no, por qué esa cantidad

Cual elijo: Si el precio ya estaba a la vista antes del enlace, no lo justifiques otra vez: un mensaje largo ahí suena a que dudas tú de tu propio precio. Si el precio lo pones en ese instante, sí lo desglosas, porque es la primera vez que lo ve y el número solo no convence a nadie.

No todos los cobros piden el mismo mensaje

No es igual cobrar un servicio cerrado que cobrar una señal para bloquear la agenda, y tampoco es igual que cobrar un bono de varias sesiones de golpe. Cambia lo que hace falta aclarar antes de que el cliente toque el enlace, sobre todo cuando queda dinero pendiente o el bono tiene fecha de caducidad.

La señal necesita explicar el resto, el precio cerrado no
Tipo de cobroQué escribes antesQué cifra pones
Precio cerradoQué compra y a qué hora o fechaEl importe completo, sin más cuentas
Señal de reservaQue es una parte del total y cuándo se paga el restoSolo la señal, y aparte la cifra que falta
Bono de varias sesionesCuántas sesiones son y desde cuándo empiezan a caducarEl total del bono, nunca el precio de una sesión suelta

Con esto ya tienes el mensaje resuelto antes de que el cliente vea ningún botón. Lo que escribas ahí es lo que evita la pregunta de después, la que te hace perder cinco minutos y al cliente las ganas. Queda ver qué pasa cuando el enlace sí llega bien escrito y aun así nadie lo toca.

Lo que te llevas
  • El mensaje antes del enlace dice tres cosas: qué compra, cuánto y qué pasa después de pagar
  • Si el precio ya lo vio el cliente al reservar, el mensaje es corto; si lo decides tú en el momento, lleva el desglose
  • La señal de reserva necesita decir cuánto falta y cuándo se paga; el bono, cuántas sesiones son y desde cuándo caduca
  • El enlace nunca va solo: siempre con la frase que ancla qué es y cuánto cuesta

Ponte a prueba

Responde antes de abrir cada una. Si alguna se te resiste, vuelve al apartado que la explica.

1. Un cliente reservó una consulta de asesoría a través de la agenda del panel, donde ya vio el precio de 60 euros antes de confirmar la hora. Le mandas el enlace de pago. ¿Escribes un mensaje largo explicando qué incluye la consulta o uno corto?

Uno corto: qué es y cuánto, en una línea. El precio ya lo vio y ya lo aceptó al reservar; detallarlo otra vez suena a que dudas de tu propio precio y alarga sin motivo un paso que el cliente ya dio.

2. Vendes un tratamiento a medida y, después de ver las fotos que te mandó el cliente por WhatsApp, decides el precio en ese momento: 180 euros. Es la primera vez que lo ve. ¿Qué falta en el mensaje además de la cifra?

El desglose de qué incluye esa cifra y qué no, porque es la primera vez que la ve y no tiene ninguna referencia previa. Sin eso, 180 euros es solo un número, y un número sin motivo es justo lo que hace dudar.

3. Cobras una señal de 20 euros para bloquear una mesa de ocho personas un sábado por la noche, y el resto, 140 euros, se paga el mismo día en el restaurante. ¿Qué falta por escribir si solo pones el enlace de los 20 euros?

Falta decir los 140 euros restantes y cuándo se pagan. Si el mensaje solo habla de la señal, el cliente puede pensar que ya está todo pagado y presentarse sin llevar el resto, o enfadarse cuando se lo cobres esa noche.

Ese mensaje aclara qué paga, pero no qué haces si lo ve y no paga: cuánto esperas antes de reenviarlo y cuándo sueltas el hueco a otro cliente.

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