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Lo que cuentas en el hueco donde iría tu historial
Sabes qué escribir en el hueco donde iría tu historial: tu proceso, tu formación o tu forma de trabajar, nunca una cifra o un cliente que no tienes.
Abres el formulario para describir tu negocio y llegas a una casilla que en la web de la competencia dice algo como «más de diez años ayudando a familias como la tuya» o «cientos de clientes satisfechos». Tú acabas de empezar. No tienes diez años, no tienes cientos de nadie. Te quedas parado, con el cursor parpadeando encima de ese hueco.
La tentación es rellenarlo con algo parecido pero más pequeño, o dejarlo en blanco y pasar a la siguiente sección. Las dos salidas se notan. La primera porque suena a mentira en cuanto alguien pregunta un detalle. La segunda porque el hueco vacío grita más que si la sección no existiera.
Hay una tercera opción, y es la que vas a usar hoy: ese espacio no está reservado para tu historial. Está reservado para explicar cómo trabajas. Eso lo tienes desde el primer día, aunque no hayas cobrado ni una factura todavía.
El hueco no pide historial, pide método
Quien llega a tu web no busca saber cuántos años llevas. Busca saber si, al contratarte, le va a salir bien. Los años de experiencia son un atajo para responder a eso, pero no el único. El otro atajo, igual de válido cuando no tienes el primero, es enseñar el camino que sigues con cada encargo.
Piensa en un fontanero que acaba de darse de alta. No puede decir «diez años arreglando calderas en este barrio». Pero sí puede decir: «Llego, reviso la avería delante de ti, te digo el precio antes de tocar nada, y si hay que pedir una pieza te aviso el mismo día que llega». Eso no es una promesa de resultado. Es una descripción de cómo se comporta, y se puede escribir el primer día igual que el décimo año.
Una peluquera que acaba de abrir persiana tiene el mismo problema y la misma salida: no puede enseñar una cartera de clientas, pero sí puede enseñar dónde se formó y en qué se especializó dentro de ese aprendizaje.
- Obliga a inventar cifras o difuminarlas con «varios años», «numerosos clientes»
- Cualquiera puede preguntar un detalle en la primera cita y desmontarla
- Envejece mal: hay que reescribirla cada vez que el negocio cambia de tamaño
- Es verdad el primer día y sigue siendo verdad el año diez
- No depende de ningún cliente anterior para sostenerse
- Da algo que se puede comprobar en la primera cita, no algo que hay que creerse
Cual elijo: Elige el proceso siempre que empiezas. Vuelve a la trayectoria solo cuando tengas años y datos reales que contar; entonces el proceso pasa a ser un apartado más, no el único argumento de la web.
Qué va exactamente en ese hueco
Tres cosas puedes contar sin mentir, aunque hoy sea tu primer cliente. Tu formación, si la tienes: el curso, el título, el oficio aprendido con alguien antes de independizarte. Tu proceso: los pasos que sigues siempre, en el mismo orden, con cada encargo. Y tu forma de trabajar: lo que te diferencia en el trato, no en el resultado, porque el resultado todavía no lo puedes demostrar con datos propios.
No hace falta usar las tres a la vez. Una peluquera recién instalada puede apoyarse solo en la formación si su proceso no tiene nada distinto que contar. Un entrenador personal puede apoyarse solo en el proceso si su formación es la estándar del sector y no aporta nada nuevo decirla.
- 1Elige uno de los tres, no los tres
Formación, proceso o forma de trabajar. Mete el que de verdad tengas más claro y más distinto; meter los tres a la vez diluye el que importa. - 2Escríbelo en presente, como algo que ya haces
Nada de «llevaré» ni «ofreceré». «Reviso», «trabajo», «aviso». Es lo que haces hoy, no lo que planeas hacer cuando tengas clientes. - 3Añade un detalle concreto, no un adjetivo
«Te doy el presupuesto por escrito antes de empezar» pesa más que «trabajo con seriedad». El adjetivo lo dice todo el mundo; el detalle solo lo dices tú.
- Sabes qué va en el hueco del historial: tu formación, tu proceso o tu forma de trabajar, nunca una cifra o un cliente inventado.
- Has elegido cuál de los tres usas en tu propia web, sin mezclarlos todos a la vez.
- Lo has escrito en presente y con un detalle concreto, no con un adjetivo.
- La próxima lección resuelve el tiempo verbal que delata que empiezas hoy.