Academia › Publicar › Que te encuentren en Google
Lo que cuentas en la descripción no puede valer para cualquier negocio de tu calle
Sales con una descripción que nombra tus servicios exactos, con las palabras que usa quien te busca, en vez de frases que le sirven a cualquier negocio del sector.
Con el nombre, la dirección y el teléfono ya iguales en todas partes, toca mirar qué dicen esas mismas palabras de tu negocio. Abre tu ficha de Google y lee tu propia descripción como si no supieras nada de tu negocio. Si dice algo como "peluquería con más de diez años de experiencia, atención personalizada y los mejores profesionales", para ahí. Esa frase la podría firmar cualquier peluquería de tu ciudad, y también una de otra ciudad, y también un taller mecánico si le cambias la palabra "peluquería" por "taller". No dice nada que te distinga a ti de la de la esquina.
El problema no es que suene mal, es que Google decide a quién enseña comparando las palabras de tu ficha con las palabras que escribe quien busca. Si nadie teclea "atención personalizada", esa frase no te trae a nadie. Si alguien busca "balayage" o "corte a media melena con flequillo" y tu ficha no lleva esas palabras en ningún sitio, no apareces aunque lo hagas de maravilla.
Ya tienes la categoría bien puesta y el nombre, la dirección y el teléfono escritos siempre igual. La descripción es la pieza que casi todo el mundo rellena deprisa y con frases que valen para cualquiera. Aquí se cambia eso.
Lo que busca quien te va a encontrar
Nadie escribe en Google "quiero una peluquería". Escribe lo que necesita ese día: "corte de pelo hombre barrio de Argüelles", "manicura semipermanente cerca", "tinte sin amoniaco". Cada una de esas búsquedas junta un servicio concreto con, a veces, un matiz: sin amoniaco, para hombre, semipermanente.
Tu descripción tiene que contener esos servicios con esas mismas palabras, no con sinónimos elegantes. Si tú lo llamas "coloración capilar" pero todo el mundo busca "tinte", escribe "tinte". No es una cuestión de estilo, es escribir en el idioma de quien te busca, no en el tuyo.
De dónde sacas las palabras exactas
No las inventas mirando al techo. Escribe en el buscador el principio de una frase, "corte de pelo en", y mira qué te completa Google: esas son búsquedas reales de gente de tu zona, no ocurrencias tuyas. Mira también cómo te piden cita por WhatsApp: si te escriben "quiero hacerme la manicura de gel" y no "un tratamiento de uñas", esa es la palabra que va en tu ficha, aunque a ti te suene menos fina.
Apunta cinco o seis servicios así, con el nombre que usa tu cliente, no el nombre que pondrías en un cartel elegante. Esos cinco o seis nombres son el cuerpo entero de tu descripción; todo lo demás sobra.
- Atención personalizada y trato cercano
- Más de diez años de experiencia
- Los mejores profesionales del sector
- Corte de pelo, coloración y mechas balayage
- Tratamiento de keratina y alisado japonés
- Manicura semipermanente y depilación con cera
Cual elijo: Elige siempre la concreta para el cuerpo de la descripción: cada servicio nombrado es una búsqueda que te puede traer a alguien. La frase genérica solo tiene sitio en la última línea, como cierre, nunca como argumento principal.
Con la categoría bien puesta, los datos siempre iguales y ahora una descripción que nombra tus servicios exactos, tu ficha ya habla el idioma de quien te busca. Lo siguiente que se ve al entrar, la foto, es harina de otro costal.
Ya tienes la categoría, el nombre igual en todas partes y una descripción que es tuya. Falta lo que no se escribe: las fotos, y por dónde empezar cuando solo tienes una hora para hacerlas.
- Tu descripción nombra los servicios exactos que vendes, con las palabras que usa quien busca, no con frases de cualquier negocio del sector
- Has sacado esas palabras de lo que la gente busca en Google y de cómo te escribe por WhatsApp, no de una lista genérica
- Sabes distinguir nombrar un servicio de rellenar repitiendo la ciudad, y por qué lo segundo cuesta caro