Academia › Publicar › Que te encuentren en Google
Lo que delata que trabajas en el salón, aunque la ficha diga otra cosa
Un repaso final del nombre, la descripción, el teléfono buscado y el horario, para que ningún dato suelto por internet contradiga la ficha ya configurada.
Por Yodai · Publicado el 6 de septiembre de 2026 · Actualizado el 12 de octubre de 2026
Hiciste todo lo que tocaba: ocultaste la dirección, marcaste en la zona de servicio los pueblos que cubres de verdad, elegiste la categoría que dice lo que es tu negocio y verificaste la ficha. La ficha está publicada. Y aun así, a las tres semanas te llega un aviso de Google: tu ficha está suspendida por no cumplir sus directrices. ¿Qué se te pasó?
Muchas veces no es un fallo de configuración, sino una contradicción: algo, en algún sitio, sigue diciendo que atiendes a los clientes en una tienda o en tu casa, y Google no se queda solo con lo que marcaste dentro de la ficha.
Quién revisa tu ficha, y cuándo
Google no suele detallar qué lo ha disparado. Puede ser el aviso de otra persona: cualquiera puede sugerir un cambio en una ficha, también un competidor que diga que esa empresa no existe en esa dirección. O puede ser la propia Google, que según sus directrices decide cómo mostrar la dirección de una empresa con su información y con datos de otras fuentes.
Eso cambia lo que tienes que vigilar. No basta con que la ficha, vista sola, parezca correcta. Tiene que aguantar la comparación con todo lo demás que hay de tu negocio en internet: tu web, tu Facebook, un directorio viejo, una factura que alguien colgó hace tres años.
La coherencia pesa más que la casilla
Google no lee tu ficha aislada: según sus directrices, usa también datos de otras fuentes, y puede sacar la categoría de tu web y de lo que se dice de tu negocio en internet. Si tu teléfono aparece en otro sitio junto a una dirección de casa, ese dato antiguo sigue ahí aunque tú acabes de rellenar la ficha.
Piensa en un electricista que monta su ficha siguiendo cada paso de este curso: área de servicio activada, categoría correcta, tres pueblos bien elegidos, postal recibida. Pero su número de teléfono lleva ocho años en un foro de bricolaje, junto a una dirección particular en un bloque de pisos. Ese dato no lo escribió él en la ficha nueva. Lo escribió alguien más, hace tiempo, en otro sitio. Y sigue ahí.
- Que vivas en un barrio residencial: eso no lo ve nadie.
- Que uses tu propio nombre y apellido como nombre del negocio.
- Que en las fotos salga tu coche aparcado en tu propia calle.
- El nombre del negocio lleva una calle o un número: las directrices de Google no admiten datos de la ubicación en el nombre.
- La descripción invita a «visitarnos» o «pasar por la tienda».
- Un directorio antiguo, Facebook o una factura vieja muestran tu dirección de casa con el mismo teléfono que usas en la ficha nueva.
Cuál elijo: Repasa lo segundo antes de publicar, palabra por palabra; lo primero no lo toques, no cambia nada aunque parezca lo más visible.
El texto de la descripción es el sitio más fácil de meter la pata sin darte cuenta, porque se escribe rápido y se copia de otra ficha. Una frase como «ven a visitarnos» contradice de raíz tu zona de servicio: le está diciendo a Google dos cosas distintas sobre el mismo negocio.
- 1El nombre
Que no lleve calle, número, ni la palabra «tienda» si no la tienes. - 2La descripción
Que hable de ir a casa del cliente, nunca de «visitarnos» ni «nuestro local». - 3Tu teléfono, buscado
Escríbelo en un buscador; si sale con tu dirección de casa en otro sitio, arréglalo antes de publicar la ficha. - 4Las reseñas que ya tengas
Si alguna dice «fui a su casa» en vez de «vino a la mía», respóndela aclarando la zona que cubres, sin borrarla. - 5El horario
Pon el horario en que de verdad atiendes a tus clientes, que es lo que pide Google, no uno de tienda abierta todos los días de 9 a 21.
- La ficha ya no depende solo de lo que marcaste dentro de ella, depende de que el resto de internet cuente la misma historia.
- El nombre, la descripción, el teléfono buscado y el horario quedan revisados antes de publicar.
- Un dato viejo con tu dirección de casa queda corregido o cerrado antes de que Google lo cruce con la ficha nueva.
- El curso llega aquí: la ficha está lista para publicarse con mucho menos riesgo de que la oculten o la rechacen.