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El mensaje de error dice qué escribir, no que algo falló

Al terminar esta lección sabes escribir, para cada campo de tu formulario, el mensaje que aparece si falla, y que diga exactamente qué corregir.

Por Yodai · Publicado el 6 de septiembre de 2026 · Actualizado el 13 de octubre de 2026

6 min de lectura

Alguien rellena tu formulario de reserva. Escribe el teléfono con espacios de más, o le falta una cifra, o pega el email con una coma en vez de un punto. Pulsa enviar y el campo se pone rojo. Al lado aparece una palabra: Error.

Esa persona no sabe qué ha hecho mal. No sabe si el teléfono está mal escrito, si falta rellenar algo más abajo, o si el fallo es tuyo y no suyo. Se queda mirando la pantalla unos segundos y, si tiene otra pestaña abierta con la competencia, la abre. Pasa de verdad: en las pruebas con usuarios del Baymard Institute, una persona no entendía por qué no le aceptaban el móvil y dijo que, llegados a ese punto, se iría a otra web. El problema era un espacio.

La primera parte del trabajo es elegir qué campos pides, en qué orden y por qué. Falta la última pieza antes del botón de enviar: qué le dices exactamente cuando se equivoca, para que lo arregle en vez de irse. Mira primero si tu web te deja cambiar estos mensajes; si no, dale a quien te la lleva la lista de los que quieres.

Un error no es una alarma, es una instrucción

La palabra Error avisa, pero no instruye. Cumple su única función, que es decir que algo ha ido mal, y ahí se detiene. No dice qué escribir en su lugar, y por eso casi nunca basta con dejarla sola. Las pautas de accesibilidad del W3C lo separan en dos pasos: decir en texto qué campo tiene el error y, cuando se sabe cómo arreglarlo, decir también cómo. Su propio ejemplo: «El email no es válido» cumple lo primero; «Escribe un email válido con el formato nombre@dominio.com» cumple las dos cosas.

Un mensaje de error bueno responde a una sola pregunta: ¿qué tengo que escribir distinto para que esto funcione? Si la persona lo lee y sigue sin saber qué tecla pulsar a continuación, el mensaje no sirve, por muy rojo que esté el campo.

El tono también cuenta. Entre las pautas para formularios que un estudio de la Universidad de Basilea puso a prueba con 65 personas está esta: el mensaje de error es educado, usa palabras que cualquiera entiende y dice cuál es el fallo y cómo se corrige. Si tu web tutea y explica sin gritar, el mensaje de error hace lo mismo: escribe el teléfono con 9 dígitos corrige; TELÉFONO NO VÁLIDO, en mayúsculas, ni dice qué escribir ni suena amable para alguien que estaba a un clic de reservar.

Esto pesa más en dos campos: el teléfono, por el formato, y el email, por la errata. En los datos de 1.362 formularios que publica Zuko, una empresa que vende un programa para medir cómo se rellenan, el email y el teléfono son, después de la contraseña y con tasas bastante más bajas que ella, los campos con más abandono de los seis más habituales. Son datos de la propia empresa, no un estudio independiente, pero señalan esos dos campos como los primeros que conviene redactar con cuidado. La misma regla vale luego para el nombre o la fecha, si también pueden fallar en tu caso.

Lo que se lee bajo el campo de teléfono cuando falla
Campo vacío: «Necesitamos tu teléfono para confirmarte la cita por WhatsApp.» Formato incorrecto: «Escribe el teléfono con sus 9 dígitos, por ejemplo 612345678.» Prefijo distinto: «Si tu número no es de España, escríbelo con el prefijo de tu país delante, empezando por +.»

El email falla por la errata, no por el formato

El teléfono falla por el formato: falta una cifra, sobra el prefijo o el formulario no acepta los espacios. El email falla por la errata: falta la arroba, el punto se convierte en coma, el dominio se corta a medio escribir. Son dos fallos distintos y conviene que el mensaje lo distinga. En el teléfono, además, la cifra exacta se puede decir: el Plan nacional de numeración telefónica fija que en España se marcan siempre las 9 cifras del número completo. Lo que no conviene es exigir que lo escriba sin espacios: en la prueba del Baymard Institute del principio, el problema era justo ese, que la web no aceptaba un número con un espacio.

Si alguien escribe marialopezgmail.com, decirle «Email no válido» no le señala dónde está el problema. «Falta la @ en tu email, revisa cómo lo has escrito» sí, porque apunta al carácter exacto que falta y no obliga a repasar la palabra entera letra por letra. El Baymard Institute lo llama mensaje adaptado: el formulario ya sabe qué regla ha fallado, así que puede decirlo. En su comparativa de tiendas online, el 98 % usa mensajes genéricos.

Si el fallo está al final, como maria@gmail sin el «.com», sirve el mismo tipo de mensaje: «Parece que falta el final del email, como “.com”». No hace falta inventar una frase distinta para cada variante del mismo fallo, pero sí conviene tener dos o tres ya escritas para los fallos que de verdad se repiten, en vez de una única genérica que sirva para todo y no diga nada.

Señalar el fallo o dar la solución
Señala el fallo
  • «Formato de teléfono no válido»
  • «Este campo es obligatorio»
  • «Introduce un email correcto»
Da la solución
  • «Escribe el teléfono con sus 9 dígitos, por ejemplo 612345678»
  • «Necesitamos tu nombre para confirmarte la cita»
  • «Falta la @ en tu email, revisa cómo lo has escrito»

Cuál elijo: Elige siempre la segunda columna: dice qué escribir, no solo que algo falla. Ni siquiera un campo obligatorio que se queda en blanco se arregla solo con un borde de color: las pautas del W3C piden que el error se diga en texto, y el color puede ir además, nunca en su lugar.

Cómo lo escribes, campo a campo

Para el teléfono, el email y cualquier otro campo que pueda fallar en tu formulario, valen las mismas cuatro reglas. La cuarta tiene un estudio detrás: en una prueba de la Universidad de Basilea con 303 personas, los mensajes colocados junto al campo que falla dieron mejores resultados que los puestos arriba o abajo del formulario; y arriba era justo donde más webs los ponían.

Cuatro reglas para redactar cada mensaje
  1. 1Nombra el campo, no el fallo
    En vez de «Campo obligatorio», escribe «Necesitamos tu nombre para confirmarte la cita». Se identifica antes lo que falta si el mensaje habla del dato que pides, no de la regla técnica que se ha roto.
  2. 2Enseña el formato que sí funciona
    Si el error es de formato, pon un ejemplo correcto dentro del propio mensaje: «612345678», no «formato no válido». Copiar un ejemplo cuesta menos que adivinar una regla que nadie ha explicado.
  3. 3Recuerda el motivo si no es obvio
    Si el dato genera duda, como el teléfono, repite en una frase corta por qué lo pides: para confirmar por WhatsApp. Ya lo explicaste junto al campo; en el mensaje de error repetirlo no sobra, porque es justo el momento en que alguien duda si merece la pena seguir.
  4. 4Pon el mensaje pegado al campo que falla
    No solo en una lista arriba del formulario, con todos los fallos juntos. Debajo o al lado del campo concreto, para que la vista no tenga que buscarlo ni contar cuál es el campo con problema entre los demás. Una lista arriba puede acompañarlo, pero no sustituirlo.
Gritar en rojo y no decir nada más
El fallo más caro no es un mensaje mal escrito: es no escribir ninguno. El campo se pone rojo y ahí queda, sin una palabra debajo que explique qué pasa. Quien reserva no sabe si ha fallado el teléfono, el nombre o los dos a la vez, y no todo el mundo prueba tres veces antes de cerrar la pestaña y buscar otro sitio. Se evita con una frase corta bajo cada campo que puede fallar, escrita antes de publicar el formulario, no después de la primera reserva que se pierde por no saberlo.
Lo que te llevas
  • Cada campo que puede fallar tiene ya escrito su mensaje, con el formato que sí funciona
  • Ningún mensaje se queda en la palabra «Error»: todos dicen qué escribir distinto
  • El teléfono y el email tienen frases propias para sus fallos más repetidos, no una genérica
  • El mensaje vive pegado al campo que falla; una lista arriba del formulario puede acompañarlo, no sustituirlo
  • Queda pendiente cómo se llama el botón que envía todo esto

Ponte a prueba

Responde antes de abrir cada una. Si alguna se te resiste, vuelve al apartado que la explica.

1. Alguien deja el campo del teléfono en blanco y pulsa enviar.

El mensaje no puede ser «Campo obligatorio»: tiene que nombrar el dato y su motivo, por ejemplo «Necesitamos tu teléfono para confirmarte la cita por WhatsApp», porque así entiende qué falta y por qué le conviene rellenarlo.

2. Un cliente con un móvil de fuera de España escribe su número con el prefijo de su país, y el formulario solo acepta 9 dígitos sin prefijo.

Aquí no basta con el mensaje: el número está bien escrito y es el formulario el que lo rechaza, como pasaba con el espacio en la prueba de Baymard. Primero, que el formulario acepte números con prefijo; después, un mensaje para ese caso: «Si tu número no es de España, escríbelo con el prefijo de tu país delante, empezando por +». Si no, esa persona probará varias veces un número que ya era correcto.

3. El email se escribe como maria@gmail, sin terminar en «.com».

El mensaje señala el fallo exacto, «Parece que falta el final del email, como “.com”», y no un genérico «Email no válido», porque quien comete una errata de teclado la corrige en un segundo si sabe dónde mirar.

Cada mensaje dice ya qué corregir, no que algo falló. Queda un último texto por escribir: el del botón, y por qué «Enviar» a secas deja pasar reservas que se podrían haber cerrado.

Fuentes

  1. Understanding Success Criterion 3.3.1: Error Identification. W3C, Web Accessibility Initiative (pautas WCAG 2.2), actualizado en junio de 2026.
  2. Designing Usable Web Forms: Empirical Evaluation of Web Form Improvement Guidelines. Mirjam Seckler, Silvia Heinz, Javier A. Bargas-Avila, Klaus Opwis y Alexandre N. Tuch, Universidad de Basilea, actas de CHI 2014.
  3. User-friendly locations of error messages in web forms: put them on the right side of the erroneous input field. Mirjam Seckler, Alexandre N. Tuch, Klaus Opwis y Javier A. Bargas-Avila, Universidad de Basilea, Interacting with Computers, 2012.
  4. Improve Validation Errors with Adaptive Messages (98% Don’t). Baymard Institute, 2023.
  5. Which form fields cause the biggest UX problems?. Zuko, consultado en octubre de 2026.
  6. Plan Nacional de Numeración Telefónica. Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, consultado en octubre de 2026.

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