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Lo que miras cada lunes antes de mandar nada

Te llevas una rutina corta, siempre el mismo día, que te dice si tus correos están entrando antes de que un cliente te avise de que no le llegó nada.

Por Yodai · Publicado el 6 de septiembre de 2026 · Actualizado el 12 de octubre de 2026

4 min de lectura

Con SPF, DKIM y DMARC puestos, y sabiendo leer el informe cuando algo falla, la pregunta que queda es más aburrida y más importante: ¿qué miras cada semana para saber si vas bien, antes de que un cliente te diga que no le llegó nada?

La reputación de un dominio no se rompe de golpe. Se va gastando: unos rebotes que no revisas, una queja de spam que no ves, un proveedor de correo que empieza a desconfiar un poco más cada semana. Para cuando lo notas porque dejan de responderte a los presupuestos, llevas semanas mandando correos que ya no entraban en ningún sitio.

La rutina no necesita ser larga. Necesita ser la misma, el mismo día, con los mismos sitios donde mirar.

Tres sitios, no un panel completo

El informe que ya sabes leer te da uno de los tres números. Los otros dos no salen de ahí: salen del panel de tu servicio de envío y de tu propia bandeja de entrada.

Y si mandas facturas o avisos automáticos por un servicio de envío aparte, ese panel tiene sus propios números de rebote y de queja. Se miran igual, el mismo lunes, no solo cuando algo falla.

El lunes, en este orden
  1. 1El resumen del informe
    Abres el agregado, el mismo que ya sabes leer, y miras solo el porcentaje alineado. No hace falta abrir cada fila: si el alineado baja de una semana a otra, ya tienes la primera pista.
  2. 2La tasa de rebote del envío
    En el panel de tu servicio de envío, cuántos de los correos de esta semana no llegaron a ningún sitio. Lo comparas con la semana anterior, no con un número absoluto.
  3. 3Las quejas de spam
    El mismo panel te dice cuántos destinatarios marcaron tu correo como spam. Es un número pequeño casi siempre, y por eso cuando sube se nota enseguida.
  4. 4Un correo de prueba a ti mismo
    Te mandas un correo desde tu dominio a una cuenta de Gmail y otra de Outlook que uses de verdad. Miras si cae en la bandeja principal, en promociones o en spam. Es el único paso que no depende de ningún panel.

Cuánto es demasiado

Ejemplo: de cada 100 correos que mandas en una semana
Bandeja principal82
Promociones o spam12
Rebotados4
Marcados como spam2

Estos números de ejemplo ya son motivo de revisar algo. Con los rebotes no hay una cifra oficial que valga para todos: cada servicio de envío pone sus propios avisos y límites, y conviene leer los del tuyo. Lo que sí vale siempre es mirar la tendencia: si los rebotes suben de una semana a otra, revisa tu lista, seguramente hay direcciones que ya no existen; si se disparan, para de mandar hasta arreglarlo, porque seguir empeora la reputación de todo el dominio, no solo de ese envío.

Con las quejas de spam sí hay una referencia clara, y el margen es mucho más estrecho: Gmail pide en sus directrices para remitentes mantenerlas por debajo de 1 de cada 1.000 (0,1 %) y no llegar nunca a 3 de cada 1.000 (0,3 %). Cuantas más quejas acumula tu dominio, más fácil es que tus correos acaben en spam, también para quien nunca se ha quejado de ti. Las 2 de cada 100 del ejemplo están muy por encima.

El error que sale caro

Esperar a que alguien te lo diga
El fallo más caro no es no mirar el informe: es solo mirarlo cuando ya sospechas algo, después de que un cliente te diga que no le llegó el presupuesto. Para entonces la reputación del dominio lleva semanas cayendo y arreglarlo no es inmediato: los proveedores de correo tardan en volver a confiar, no basta con corregir el problema un día y esperar que al siguiente ya entre todo. La rutina del lunes existe para pillarlo cuando todavía es un número pequeño, no cuando ya es una queja de un cliente.
Lo que te llevas
  • Un lunes fijo para mirar tres sitios: el informe agregado, el panel de tu servicio de envío y un correo de prueba a ti mismo.
  • Un criterio para decidir cuándo parar: rebotes que se disparan de una semana a otra, o quejas que se acercan a 3 de cada 1.000, el tope que marca Gmail.
  • La misma rutina cubre tu bandeja normal y el servicio aparte de facturas y avisos, si lo tienes.
  • Con esto cierras el dominio: autenticado, con un informe que sabes leer y una rutina que te avisa antes de que se note.

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