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Lo que miras cada lunes antes de mandar nada

Te llevas una rutina de tres minutos, siempre el mismo día, que te dice si tus correos están entrando antes de que un cliente te lo diga por ti.

4 min de lectura

Ya tienes SPF, DKIM y DMARC puestos, y sabes leer el informe cuando algo falla. La pregunta que queda es más aburrida y más importante: ¿qué miras cada semana para saber si vas bien, antes de que un cliente te diga que no le llegó nada?

La reputación de un dominio no se rompe de golpe. Se va gastando: unos rebotes que no revisas, una queja de spam que no ves, un proveedor de correo que empieza a desconfiar un poco más cada semana. Para cuando lo notas porque dejan de responderte a los presupuestos, llevas semanas mandando correos que ya no entraban en ningún sitio.

La rutina no necesita ser larga. Necesita ser la misma, el mismo día, con los mismos sitios donde mirar.

Tres sitios, no un panel completo

El informe que ya sabes leer te da uno de los tres números. Los otros dos no salen de ahí: salen del panel de tu servicio de envío y de tu propia bandeja de entrada.

Y si mandas facturas o avisos automáticos por un servicio aparte, el que montaste hace dos lecciones, ese panel tiene sus propios números de rebote y de queja. Se miran igual, el mismo lunes, no solo cuando algo falla.

El lunes, en este orden
  1. 1El resumen del informe
    Abres el agregado, el mismo que ya sabes leer, y miras solo el porcentaje alineado. No hace falta abrir cada fila: si el alineado baja de una semana a otra, ya tienes la primera pista.
  2. 2La tasa de rebote del envío
    En el panel de tu servicio de envío, cuántos de los correos de esta semana no llegaron a ningún sitio. Lo comparas con la semana anterior, no con un número absoluto.
  3. 3Las quejas de spam
    El mismo panel te dice cuántos destinatarios marcaron tu correo como spam. Es un número pequeño casi siempre, y por eso cuando sube se nota enseguida.
  4. 4Un correo de prueba a ti mismo
    Te mandas un correo desde tu dominio a una cuenta de Gmail y otra de Outlook que uses de verdad. Miras si cae en la bandeja principal, en promociones o en spam. Es el único paso que no depende de ningún panel.

Cuánto es demasiado

De cada 100 correos que mandas en una semana
Bandeja principal82correos
Promociones o spam12correos
Rebotados4correos
Marcados como spam2correos

Estos números de ejemplo ya son motivo de revisar algo. El criterio que usa la mayoría de proveedores de envío es este: por debajo de 2 rebotados de cada 100, vas bien; entre 2 y 5, revisa tu lista, seguramente hay direcciones que ya no existen; por encima de 5, para de mandar hasta arreglarlo, porque seguir empeora la reputación de todo el dominio, no solo de ese envío.

Con las quejas de spam el margen es más estrecho: por debajo de 1 de cada 1.000 no pasa nada; a partir de 3 de cada 1.000, Gmail y Outlook empiezan a mandar tus correos a spam aunque el destinatario nunca se haya quejado de ti antes.

El error que sale caro

Esperar a que alguien te lo diga
El fallo más caro no es no mirar el informe: es solo mirarlo cuando ya sospechas algo, después de que un cliente te diga que no le llegó el presupuesto. Para entonces la reputación del dominio lleva semanas cayendo y arreglarlo no es inmediato: los proveedores de correo tardan en volver a confiar, no basta con corregir el problema un día y esperar que al siguiente ya entre todo. La rutina del lunes existe para pillarlo cuando todavía es un número pequeño, no cuando ya es una queja de un cliente.
Lo que te llevas
  • Un lunes fijo para mirar tres sitios: el informe agregado, el panel de tu servicio de envío y un correo de prueba a ti mismo.
  • Un criterio numérico para decidir cuándo parar: más de 5 rebotados de cada 100, o más de 3 quejas de cada 1.000.
  • La misma rutina cubre tu bandeja normal y el servicio aparte de facturas y avisos, si lo tienes.
  • Con esto cierras el dominio: autenticado, con un informe que sabes leer y una rutina que te avisa antes de que se note.
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