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Lo que se vende con el dominio y lo que te llevas tú

Sabes qué buzones y qué historial de correo entran en la venta del negocio, cuáles te llevas tú, y lo tienes escrito en el contrato antes de firmar.

Por Yodai · Publicado el 6 de septiembre de 2026 · Actualizado el 12 de octubre de 2026

7 min de lectura

Casi todo lo que tocas en el dominio y el correo de tu negocio lo puedes ir probando; una venta la firmas una vez y no hay ensayo que valga. Firmas la venta del negocio. El comprador se queda con la web, el dominio, la cartera de clientes. Todo va rápido, hasta que alguien pregunta: ¿y los correos? ¿Quién se queda con reservas@tudominio.com y con los tres años de conversaciones que hay dentro?

Si no lo has decidido antes de firmar, lo decides discutiendo el mismo día, con el comprador delante y el notario esperando. Mejor tenerlo resuelto antes de sentarte a esa mesa.

Lo que va cosido al negocio

El dominio va entero, sin excepciones: es la dirección del negocio, no la tuya. Y los buzones con el puesto, reservas@, pedidos@, hola@, van con él, historial incluido.

Cada correo que hay dentro es una conversación del negocio con un cliente del negocio, no tuya con nadie. Aquí se nota si hiciste los deberes de las lecciones anteriores de este curso: si esos buzones nunca llevaron tu nombre, entregarlos no te expone a nada. El comprador recibe un archivo de trabajo, no tu correspondencia personal. La ley también lo contempla: según el artículo 21 de la Ley Orgánica de Protección de Datos, cuando se transmite un negocio se presume lícito, salvo prueba en contrario, que los datos de sus clientes pasen al comprador, incluso antes de cerrar la operación, siempre que sea necesario para el buen fin de la venta. Y si al final no se cierra, el comprador tiene que borrar de inmediato los datos que haya recibido.

Y se nota también si repartiste bien el acceso cuando alguien entró o salió del equipo: si cada salida se resolvió cambiando una contraseña, como viste antes en este curso, no hay ninguna cuenta personal colgando de un buzón del negocio que ahora tengas que desenredar a toda prisa.

El traspaso técnico del dominio va aparte del correo y hay que pedirlo con tiempo, porque no depende solo de ti. El cambio de titular a nombre del comprador lo hace el registrador donde lo tienes contratado, el mismo desde el que lo migraste a la cuenta del negocio al empezar este curso, y necesita el sí de los dos. En un .es, Dominios.es lo llama transmisión: la inicias tú o tu registrador, y la confirma desde su propio acceso a Dominios.es la persona que el comprador ponga como nuevo contacto administrativo. En un .com, la Política de Transferencia de ICANN obliga al registrador a rechazar el cambio si no lo habéis autorizado el titular anterior y el nuevo.

Si el comprador quiere llevarse además el .com a su propio registrador, el tuyo te da un código de transferencia, con hasta cinco días naturales para dártelo si no puedes sacarlo tú desde tu cuenta. Una vez pedido el traslado, tu registrador tiene otros cinco días para contestar; si no lo hace, se da por aprobado. Pide ese traslado antes que el cambio de titular: al revés, el registrador bloquea el dominio 60 días sin poder llevarlo a otro, salvo que te haya dejado renunciar a ese bloqueo antes de pedir el cambio. Así lo marca la versión de la política obligatoria desde agosto de 2025. El grupo de ICANN que la ha revisado recomienda en su informe final quitar este bloqueo y la confirmación de los dos titulares, el anterior y el nuevo; mientras eso no se aplique, siguen valiendo el bloqueo y la doble confirmación. Por eso todo esto se inicia antes de la fecha de entrega, no ese mismo día.

Lo que no se vende, aunque viva en el mismo dominio

Hay dos cosas que no entran en el lote aunque técnicamente vivan en el dominio que vendes, y conviene separarlas porque no pesan igual.

La primera: cualquier buzón que hayas usado para algo tuyo, aunque fuera por comodidad. Si alguna vez diste de alta un correo con tu nombre en ese dominio y lo usaste para facturas personales o para otro proyecto, ese contenido es tuyo. Hay que sacarlo antes de vender, no dejarlo para negociar después, cuando ya no tienes ninguna palanca.

La segunda es más peligrosa porque no se ve a simple vista: el correo de recuperación de tus cuentas personales. Tu cuenta personal de Google, las redes, incluso el registrador donde tienes tus dominios privados. Si cualquiera de esas cuentas manda el código de recuperación a un correo de tu dominio del negocio, el día después de la venta ese código lo recibe el comprador, no tú.

Repasa esto uno por uno, cuenta a cuenta, antes de sentarte a firmar, y con margen. En una cuenta de Google, por ejemplo, el correo de recuperación sirve para ayudarte a entrar si olvidas la contraseña y, según la ayuda de Google, si lo cambias puede seguir enviando códigos a la dirección anterior durante siete días. No hay atajo: es abrir cada servicio importante y mirar qué correo tiene puesto como dirección de recuperación.

El correo de recuperación que se te olvida
Vendes el dominio y el buzón admin@ que va con él. Nadie repara en que ese mismo buzón era el correo de recuperación de tu cuenta personal de Google, la de tus fotos y tus documentos, que pusiste hace cuatro años por comodidad. Si alguien pide recuperar esa cuenta, el código llega a admin@, que ahora lee el comprador, no tú. Se evita revisando, antes de firmar, en qué cuentas personales aparece un correo de tu dominio como dirección de recuperación, y cambiándolo por un correo que vaya a ser tuyo para siempre, no por uno del negocio que estás a punto de dejar de controlar.

Cómo dejarlo escrito

La diferencia entre una entrega tranquila y una discusión de última hora está en cómo queda escrito el contrato, no en la buena fe de las partes. La buena fe se acaba cuando aparece un buzón que nadie mencionó.

Dos formas de ponerlo en el contrato
Contrato vago
  • Dice «se entrega el dominio y la web»
  • No menciona los buzones ni su historial
  • El día de la entrega se improvisa quién tiene acceso a qué
Contrato con lista
  • Nombra cada buzón que se entrega y cuál te quedas o cierras
  • Dice qué pasa con el historial de cada uno
  • La entrega es un trámite: se sigue la lista

Cuál elijo: Elige siempre el contrato con lista, aunque el negocio sea pequeño y el comprador sea alguien de confianza. La confianza no evita el olvido; una lista sí. El contrato vago solo se sostiene si no hay más buzón que el genérico y ya lo has vaciado de todo lo personal antes de firmar, y aun así escribir la lista cuesta dos líneas más.

Antes de firmar
  1. 1Haz la lista
    Anota cada buzón del dominio y para qué sirve: reservas@, pedidos@, el que sea. Si hay alguno que ya no usas, dilo también, aunque sea para cerrarlo.
  2. 2Saca lo tuyo
    Revisa si algún buzón de ese dominio es correo de recuperación de una cuenta personal tuya y cámbialo por uno que no vendas.
  3. 3Decide el historial
    Para cada buzón de la lista, di si el historial se entrega completo o vacío desde una fecha. Lo normal es completo: es la memoria del negocio con sus clientes. Solo lo cortas en una fecha si en algún momento usaste ese buzón para algo que no era del negocio y no puedes limpiar los mensajes uno por uno; entonces se entrega vacío y se explica por qué.
  4. 4Ponlo en el contrato
    Escribe la lista dentro del contrato de venta, no en un correo aparte. Lo que no está en el contrato se vuelve a negociar el día de la entrega.
La cláusula, tal cual
Se incluyen en la venta el dominio tudominio.com y los buzones reservas@tudominio.com y hola@tudominio.com, con su historial completo de correo hasta la fecha de entrega. Quedan excluidos de la venta cualesquiera otros buzones del dominio, que serán cerrados antes de la entrega.

Con esto se cierra el reparto de acceso que ha ido guiando todo el curso: cuenta propia desde el principio, correos por puesto, una salida que solo cambia una llave, una sospecha que corta antes de preguntar, un cambio de nombre que se hace por orden. La venta es el último momento en el que todo eso se pone a prueba a la vez, y si cada pieza está escrita, ese día no se discute nada: se sigue la lista.

Lo que te llevas
  • Sabes qué buzones van con el negocio: los que llevan el puesto, con su historial completo
  • Has revisado que ningún correo personal tuyo depende de un buzón del dominio que vendes
  • Tienes la cláusula escrita, con la lista de buzones y qué pasa con cada historial
  • El día de la firma, la entrega del correo es un trámite de la lista, no una discusión

Ponte a prueba

Responde antes de abrir cada una. Si alguna se te resiste, vuelve al apartado que la explica.

1. Vendes la tienda y el comprador pide, además del dominio, la cuenta de Instagram del negocio. El correo de recuperación de esa cuenta es hola@tudominio.com, un buzón que vas a entregar. ¿Qué haces antes de firmar?

Cambias el correo de recuperación de Instagram a uno que no entre en la venta antes de firmar nada. Si esperas a después, el comprador controla hola@ y podría recuperar él la cuenta de Instagram aunque no se la hayas vendido.

2. El comprador acepta de palabra que te quedas con el histórico de facturas que hay en administracion@tudominio.com, pero el contrato solo dice «se entrega el dominio y la web». ¿Basta con el acuerdo verbal?

En la práctica, no. Un acuerdo de palabra también obliga, porque el Código Civil hace obligatorios los contratos «cualquiera que sea la forma en que se hayan celebrado». El problema es demostrarlo: si el comprador lo recuerda de otra manera, el día de la entrega es tu palabra contra la suya, y él ya tiene el control técnico del dominio. Se escribe antes de firmar, no se negocia después.

3. Vendes un negocio con un único buzón, info@tudominio.com, que siempre usaste solo para clientes y nunca para nada personal. ¿Necesitas igualmente una cláusula detallada?

El riesgo es menor porque no hay nada personal que separar, pero la cláusula sigue haciendo falta: dice que ese buzón y su historial se entregan completos, y evita que el día de la firma alguien pregunte por buzones que no existen o dude del historial que se entrega.

Fuentes

  1. Política de Transferencia. ICANN, versión actualizada en 2024 y obligatoria desde el 21 de agosto de 2025 (consultado en octubre de 2026).
  2. Informe Final del Proceso de Desarrollo de Políticas sobre la Revisión de la Política de Transferencias. GNSO (ICANN), 4 de febrero de 2025.
  3. Cambiar el titular del dominio. Dominios.es (Red.es), consultado en octubre de 2026.
  4. Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales, artículo 21. Boletín Oficial del Estado, 2018 (texto consolidado, consultado en octubre de 2026).
  5. Real Decreto de 24 de julio de 1889 por el que se publica el Código Civil, artículo 1278. Boletín Oficial del Estado (texto consolidado, consultado en octubre de 2026).
  6. Configurar las opciones de recuperación. Ayuda de Cuenta de Google, consultado en octubre de 2026.

En Yodai empiezas con un buzón gratis y, cuando conectas tu dominio, escribes desde una dirección como hola@tunegocio.com. Mira cómo es el correo empresarial con tu dominio.

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