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Lo que se vende con el dominio y lo que te llevas tú
Sabes qué buzones y qué historial de correo entran en la venta del negocio, cuáles te llevas tú, y lo tienes escrito en el contrato antes de firmar.
Un cambio de nombre lo controlas tú de principio a fin; una venta la firmas una vez y ya no hay piloto que valga. Firmas la venta del negocio. El comprador se queda con la web, el dominio, la cartera de clientes. Todo va rápido, hasta que alguien pregunta: ¿y los correos? ¿Quién se queda con [email protected] y con los tres años de conversaciones que hay dentro?
Si no lo has decidido antes de firmar, lo decides discutiendo el mismo día, con el comprador delante y el notario esperando. Mejor tenerlo resuelto antes de sentarte a esa mesa.
Lo que va cosido al negocio
El dominio va entero, sin excepciones: es la dirección del negocio, no la tuya. Y los buzones con el puesto —reservas@, pedidos@, hola@— van con él, historial incluido.
Cada correo que hay dentro es una conversación del negocio con un cliente del negocio, no tuya con nadie. Aquí se nota si hiciste los deberes de las lecciones anteriores de este curso: si esos buzones nunca llevaron tu nombre, entregarlos no te expone a nada. El comprador recibe un archivo de trabajo, no tu correspondencia personal.
Y se nota también si repartiste bien el acceso cuando alguien entró o salió del equipo: si cada salida se resolvió cambiando una contraseña, como viste antes en este curso, no hay ninguna cuenta personal colgando de un buzón del negocio que ahora tengas que desenredar a toda prisa.
El traspaso técnico del dominio va aparte del correo y hay que pedirlo con tiempo: el registrador donde lo tienes contratado —el mismo desde el que lo migraste a la cuenta del negocio al empezar este curso— entrega un código de transferencia y cambia el titular a nombre del comprador. Ese trámite tarda unos días, así que se inicia antes de la fecha de entrega, no ese mismo día.
Lo que no se vende, aunque viva en el mismo dominio
Hay dos cosas que no entran en el lote aunque técnicamente vivan en el dominio que vendes, y conviene separarlas porque no pesan igual.
La primera: cualquier buzón que hayas usado para algo tuyo, aunque fuera por comodidad. Si alguna vez diste de alta un correo con tu nombre en ese dominio y lo usaste para facturas personales o para otro proyecto, ese contenido es tuyo. Hay que sacarlo antes de vender, no dejarlo para negociar después, cuando ya no tienes ninguna palanca.
La segunda es más peligrosa porque no se ve a simple vista: el correo de recuperación de tus cuentas personales. El banco, las redes, incluso el registrador donde tienes tus dominios privados. Si cualquiera de esas cuentas manda el código de recuperación a un correo de tu dominio del negocio, el día después de la venta ese código lo recibe el comprador, no tú.
Repasa esto uno por uno, cuenta a cuenta, antes de sentarte a firmar. No hay atajo: es abrir cada servicio importante y mirar qué correo tiene puesto como dirección de recuperación.
Cómo dejarlo escrito
La diferencia entre una entrega tranquila y una discusión de última hora está en cómo queda escrito el contrato, no en la buena fe de las partes. La buena fe se acaba cuando aparece un buzón que nadie mencionó.
- Dice "se entrega el dominio y la web"
- No menciona los buzones ni su historial
- El día de la entrega se improvisa quién tiene acceso a qué
- Nombra cada buzón que se entrega y cuál te quedas o cierras
- Dice qué pasa con el historial de cada uno
- La entrega es un trámite: se sigue la lista
Cual elijo: Elige siempre el contrato con lista, aunque el negocio sea pequeño y el comprador sea alguien de confianza. La confianza no evita el olvido; una lista sí. El contrato vago solo se sostiene si no hay más buzón que el genérico y ya lo has vaciado de todo lo personal antes de firmar, y aun así escribir la lista cuesta dos líneas más.
- 1Haz la lista
Anota cada buzón del dominio y para qué sirve: reservas@, pedidos@, el que sea. Si hay alguno que ya no usas, dilo también, aunque sea para cerrarlo. - 2Saca lo tuyo
Revisa si algún buzón de ese dominio es correo de recuperación de una cuenta personal tuya y cámbialo por uno que no vendas. - 3Decide el historial
Para cada buzón de la lista, di si el historial se entrega completo o vacío desde una fecha. Lo normal es completo: es la memoria del negocio con sus clientes. Solo lo cortas en una fecha si en algún momento usaste ese buzón para algo que no era del negocio y no puedes limpiar los mensajes uno por uno; entonces se entrega vacío y se explica por qué. - 4Ponlo en el contrato
Escribe la lista dentro del contrato de venta, no en un correo aparte. Lo que no está en el contrato se vuelve a negociar el día de la entrega.
Con esto se cierra el reparto de acceso que ha ido guiando todo el curso: cuenta propia desde el principio, correos por puesto, una salida que solo cambia una llave, una sospecha que corta antes de preguntar, un cambio de nombre que se hace por orden. La venta es el último momento en el que todo eso se pone a prueba a la vez, y si cada pieza está escrita, ese día no se discute nada: se sigue la lista.
- Sabes qué buzones van con el negocio: los que llevan el puesto, con su historial completo
- Has revisado que ningún correo personal tuyo depende de un buzón del dominio que vendes
- Tienes la cláusula escrita, con la lista de buzones y qué pasa con cada historial
- El día de la firma, la entrega del correo es un trámite de la lista, no una discusión
Ponte a prueba
Responde antes de abrir cada una. Si alguna se te resiste, vuelve al apartado que la explica.
1. Vendes la tienda y el comprador pide, además del dominio, la cuenta de Instagram del negocio. El correo de recuperación de esa cuenta es [email protected], un buzón que vas a entregar. ¿Qué haces antes de firmar?
Cambias el correo de recuperación de Instagram a uno que no entre en la venta antes de firmar nada. Si esperas a después, el comprador controla hola@ y puede recuperar él la cuenta de Instagram aunque no se la hayas vendido.
2. El comprador acepta de palabra que te quedas con el histórico de facturas que hay en [email protected], pero el contrato solo dice "se entrega el dominio y la web". ¿Basta con el acuerdo verbal?
No. Sin la lista escrita en el contrato, el día de la entrega ese acuerdo verbal vale lo que quiera acordarse ese día, con el comprador ya con el control técnico del dominio. Se escribe antes de firmar, no se negocia después.
3. Vendes un negocio con un único buzón, [email protected], que siempre usaste solo para clientes y nunca para nada personal. ¿Necesitas igualmente una cláusula detallada?
El riesgo es menor porque no hay nada personal que separar, pero la cláusula sigue haciendo falta: dice que ese buzón y su historial se entregan completos, y evita que el día de la firma alguien pregunte por buzones que no existen o dude del historial que se entrega.